15 abril, 2021

La envidia

Salmo 37:1-7 

La envidia implica desear lo que otros tienen. No es envidia cuando se desea algo bueno, por ejemplo desear el buen carácter o la vida piadosa de alguien. La envidia surge cuando el deseo va acompañado por un sentimiento de resentimiento hacia otros, cuando ellos tienen lo que deseamos. Por ejemplo un ascenso laboral que deseamos y lo obtiene otro, el matrimonio de un amigo (para un soltero), un hijo enfermo, una situación económica difícil etc. 

¿Cómo combatir la envidia? 

1. Reconocer lo que dice el Señor de la envidia, estamos en un mundo que aprueba este tipo de sentimientos; sin embargo es una actitud pecaminosa ● Salmo 37: 1 No te irrites a causa de los malhechores.No tengas envidia de los que practican la iniquidad . 

● Proverbios 23:17 No envidie tu corazón a los pecadores, antes vive siempre en el temor del Señor. 

● 1 Pedro 1:21: Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación. 

La envidia es un pecado que daña las relaciones interpersonales, llena el corazón de amargura y resentimiento. Nos hace pensar que la manera como Dios actúa no es la correcta sino que deberían ser como nosotros pensamos y deseamos. 

La envidia provoca celos y conflictos. 

La envidia es un pecado que trae consecuencias como cualquier otro, por eso no se debe minimizar sino identificarlo para enfrentarlo. 

Gálatas 5:21: envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas. Acerca de ellas les advierto, como ya antes les he dicho, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

2. Cuando se esté experimentando ese sentimiento buscar al Señor en oración; buscar y reflexionar las promesas bíblicas que destruyen este sentimiento Salmo 37:3 : Confía en el Señor, y practica el bien; así heredarás la tierra y la verdad te guiará. 

Salmo 37:5: Pon tu camino en las manos del Señor; confía en él, y él se encargará de todo. 

Salmo 37: 4 Disfruta de la presencia del Señor, y él te dará lo que de corazón le pidas. 

Debemos poner nuestra confianza en el Señor, él es bueno y dará lo que necesitamos en el momento correcto. Dios hará, el tiene el control de nuestra vida y sabe lo que necesitamos. 

Debemos deleitarnos en Dios y él dará lo que necesitamos: perdón, misericordia, paz, amor verdadero, confianza. 

La envidia nace de la incredulidad, para vencerla se necesita fe, confianza en el Señor, saber que él tiene cuidado de nuestra vida y nada sale de sus manos ni su propósito. 

Cuando la confianza está en el Señor la manera de ver las cosas cambian y somos libres de las filosofías y pensamientos del mundo. 

Los deseos del mundo pasan y lo que envidiamos es solo un espejismo que se va a acabar. 

Salmo 37:9-11: Un día, todos los malvados serán destruidos,pero si esperas en el Señor heredarás la tierra. Un poco más, y los malvados dejarán de existir; los buscarás, pero no los hallarás.Pero los humildes heredarán la tierra y disfrutarán de gran bienestar. 

En el Señor encontramos esperanza y de él recibiremos lo que necesitamos para la eternidad. Lo que el Señor da no desaparece sino que dura para siempre. Él satisface nuestra alma y corazón. No debemos poner nuestros deseos en lo que vemos a nuestro alrededor sino en el Señor. 

Debemos vivir en el Señor y para el Señor reconociendo la esperanza eterna que tenemos en Jesús. 

Para vencer la envidia debemos creer en las promesas del Señor y refugiarnos en él, así encontraremos paz sin importar que a otros les vaya mejor.

15 abril, 2021

La ansiedad

La perseverancia es indispensable para la salvación, ser cristiano no significa que los deseos pecaminosos se van, la realidad es que la vida cristiana es una lucha, una batalla de fe. 

2 Timoteo 4:7: 7 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera y he permanecido fiel. 

1 Timoteo 6:12 : Pelea la buena batalla por la fe verdadera. Aférrate a la vida eterna a la que Dios te llamó y que declaraste tan bien delante de muchos testigos. Hebreos 3:12: Por lo tanto, amados hermanos, ¡cuidado! Asegúrense de que ninguno de ustedes tenga un corazón maligno e incrédulo que los aleje del Dios vivo. 

Debemos tener cuidado que nuestro corazón no se endurezca y nos aleje del Señor. El verdadero creyente reconoce que debe luchar contra su pecado, y una de esas luchas es contra la ansiedad. 

¿Qué es la ansiedad? 

Es una preocupaciòn constante por las circunstancias, por lo que podría suceder en el futuro, quita la paz y la tranquilidad. 

La raìz de la ansiedad es la incredulidad, es producto de no creer en Dios y sus promesas. Por no tener el control de las circunstancias y desconfiar en el poder y soberanía de un Dios vivo. 

La ansiedad nos puede llevar a màs pecados como los celos, la irritabilidad, pensar e imaginarse cosas incorrectas 

Mateo 6:30: Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?. Cuando la ansiedad nos ataca no vemos claro, no podemos ver la gloria de Dios ni sus promesas; esto nos hace perder el objetivo y viene el desánimo. Salmo 56:3: El día en que temo, yo en ti confío. 

Todo creyente en algùn momento luchará con los temores y es en ese momento que debe buscar al Señor y confiar en Él. 

1 Pedro 5:7: Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros. 

¿Cómo vencer la ansiedad?

1. No afanarse 

Jesús mismo promete cuidar de sus hijos, la confianza en esta promesa permite vencer el temor y la ansiedad. 

Mateo 6:25: »Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Mateo 6:31 “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?” 

Mateo 6: 34 “ Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta cada día su propio mal.» 

2. Reconocer las promesas de Dios 

Constantemente luchamos con sentimientos de ansiedad, para vencerlos debemos confiar en lo que Él ha dicho 

3. Poner a Dios como la prioridad. 

Mateo 6:33 Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 

Cuando vivimos buscando agradar a Dios podemos tomar decisiones sabias lo cual aminora la ansiedad; además Dios mismo mantendrà nuestro corazón satisfecho. 

4. Confiar en el cuidado de Dios 

Isaías 41:10: No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia. 

Romanos 8:31¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 

Isaìas 46:4: Aun hasta vuestra vejez, yo seré el mismo, y hasta vuestros años avanzados, yo os sostendré. Yo lo he hecho, y yo os cargaré; yo os sostendré, y yo os libraré. 

Filipenses 1:6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; 

Dios promete cuidar y preservar a sus hijos de acuerdo a su voluntad, por esto podemos estar confiados en todas las circunstancias que enfrentemos en nuestro diario vivir. En medio de cada circunstancia Dios está con nosotros durante toda nuestra vida, Él nunca nos dejará solos, inclusive en la vejez, y más aún, en la muerte. 

Dios y sus promesas son nuestra esperanza, al poner los ojos en Él podemos estar confiados y tranquilos.

7 agosto, 2018

EL PROBLEMA DE LOS FALSOS HERMANOS

(Gálatas2.3-5)

Pablo escribe que a la naciente iglesia de Jerusalén habían entrado a escondidas, sigilosamente, algunos falsos hermanos. Buscaban investigar si los hermanos que habían creído en Jesús estaban o no guardando la ley de Moisés. Y estas mismas personas se declararon después enemigos acérrimos contra los apóstoles introduciendo herejías encubiertamente.

Este problema aún se presenta hoy.  Hay falsos hermanos, falsos pastores y maestros que de tiempo en tiempo aparecen en las iglesias con doctrinas e ideas que son extrañas al evangelio. Falsos hermanos que dicen ser cristianos pero no son.  Vienen con la idea de imponer nuevas normas, nuevas prácticas; otros tuercen el evangelio para imponer sus ideas.  Siempre enseñando que la sola fe en Jesucristo no es suficiente, siempre se necesita más. No nos podemos someter a estos falsos pastores y maestros ni por un segundo.

Estos falsos hermanos  son los que por una falta de entendimiento acerca de la justificación por la fe, introducen en la iglesia el Legalismo.  De hecho, toda religión que no conoce la gracia de Dios en Cristo cae en el legalismo.  Y el legalismo conduce a un fundamentalismo ciego. Algunas iglesias se vuelven muy meticulosas en asuntos del vestido y la comida, pues prohíben el maquillaje, usar pantalón, cortarse el pelo, permanecer en la iglesia el día domingo de 6 AM a 6 PM, etc. Hay otras iglesias que son dadas al Misticismo, y entonces practican largos ayunos, buscan tener visiones y nuevas revelaciones, sueños, etc., muchas veces porque no han entendido que la salvación es por la Gracia de Dios. Otras iglesias practican el Ascetismo.  Creen que para uno salvarse tiene que castigar el cuerpo y privarse de muchas cosas. Desde la época medieval la iglesia católica ha enseñado que para una persona ser santa tenía que flagelarse el cuerpo, ayunar, hacer penitencia; además se deben guardar algunos días religiosos etc. Por otra parte hay sectas evangélicas como los adventistas, que prohíben comer carne de cerdo pues son vegetarianos. Algunos carismáticos prohíben la TV, oír música, ir a la playa, mirar una mujer, tomarse un vino etc. No han entendido que no es por esas cosas que Dios lo acepta a uno, sino que somos justificados por la Gracia por medio de la Fe (v.5)

Pablo dice que estos falsos hermanos buscan reducirnos a la esclavitud y que no nos podemos someter a ellos ni por un segundo

 

Orosmán Rozo

Julio 8/018

13 octubre, 2017

500 Años De La Reforma – Bogota Colombia

2 mayo, 2016

El Mundo Odia el Amor

Pastor:  Helberth Conde

Serie Expositiva 1 Juan 3:13 24 de abril de 2016

El Domingo pasado partiendo de los versículos 3:11 y 12 se aclararon los siguientes temas:

  • Características del amor no cristiano.
  • Los hijos de Dios y los hijos de Satanás en relación con el amor Cristiano.
  • La demanda del apóstol Juan hacia la iglesia de vivir de acuerdo a los principios de amor bíblico y sus manifestaciones como rasgo distintivo del creyente saludable.  

Ahora bien a manera de introducción del versículo 13, debemos resaltar que actualmente el mundo expresa su deseo de alcanzar el amor y la paz. Se evidencia en los esfuerzos  del gobierno actual por  los diálogos de paz con los grupos insurgentes en la Habana. Tambien en los  productos de los  medios de comunicación, como las películas  que narran historias  con énfasis en los sentimientos y el carino. Por ejemplo cuando el tema es la relación entre pareja se invierte gran cantidad de tiempo en describir experiencias sentimentales, las cuales se relacionan con el amor. Además es común que las personas atribuyan las problemático mundiales como las guerras, a la falta de amor.  

Sin embargo aunque el mundo en su lenguaje anhela el amor y paz, la verdad bíblica según 1 juan 3 :13 es que el mundo aborrece el amor, en otras palabras le fastidia el amor. Contradictorio verdad? Pues lo que sucede es que el significado del amor del mundo es diferente al bíblico. El mundo esta pidiendo un amor hacia su propia conveniencia, que le satisfaga sus necesidades tanto físicas como afectivas, un amor que le complazca. Por ejemplo:  

  • El mundo pide amor para los homosexuales pero no un amor que les haga abandonar su pecado sino un amor que les comprenda, que le permita seguir viviendo en pecado con una bandera levantada la cual dice «Déjame seguir pecando»
  • Los adolescentes no desean ser corregidos sino desean ser comprendidos y amados, con el objetivo de manipular las conciencias y continuar pecando contra Dios.  

Realmente a el mundo le fastidia el concepto de amor bíblico, lo unico que quiere es levantar la bandera del amor para poder complacerse en sus propios caprichos, utilizando la fachada de los sentimentalismo y el amor. Volviendo al versículo que nos corresponde 1 Juan 3:13 notamos que  la expresión «no os extrañéis si el mundo os aborrece» esta entre versículo cuyo tema principal es el amor. Si notamos los versículos 11 y 12, habla del mandato bíblico de la iglesia de amarse y en el 12 coloca a cain como un ejemplo de no amor. El versículo 14 confronta el amor con la muerte.

Resulta apropiado preguntarse Por Que el apóstol Juan decide introducir este versículo en un párrafo donde el tema es el amor en la iglesia? Para contestar esta pregunta debemos recordar el contexto de la epístola, la cual fue dirigida a los creyentes con el objetivo de  abrir los ojos ante los falsos profetas que pretendían acomodar las filosofías mundanales con los principios de las escrituras. Generando la falsa enseñanza de que el creyente puede ser aceptado por el mundo. Entonces Juan desea mostrar una realidad, Cual? No debemos extrañarnos al ser rechazados al amar, aunque el mundo dice que lo desea. Por ejemplo un alcohólico desordenado es acusado constantemente por su mal comportamiento, al convertirse empieza a amar las cosas espirituales y  cambia esos hábitos  que las personas le criticaban. Sin embargo el mundo en lugar de aceptar la nueva persona en la que se ha convertido le rechaza y  odia. Porque el mundo no desea este tipo de amor, desea un amor que les complazca, desea estar en paz y seguir haciendo el mal. Pero el propósito del versículo 13 es que el creyente no se sorprenda al recibir rechazo, porque el mundo está lleno de descendientes de Cain, que expresaran su odio contra los hijos de Dios. ( Juan divide en dos  la humanidad, los hijos de dios y los hijos del diablo, de estos últimos está lleno el mundo.) Recordemos que los hijos de Dios actúan para la gloria de Dios y no para su propia gloria, para alcanzar reconocimiento. En cambio  los hijos de Cain desean realizar buenas obras para recibir admiración.

El creyente es rechazado cuando actúa como Cristo. Cuando tiene una luz interior que reconoce a Dios, su santidad y proclama el evangelio de Cristo como el único camino para ser salvo.  Pero no es rechazado cuando su luz es exterior, solo de buenas obras, pues el mundo también sabe hacer buenas obras y las aprueba. Por lo anterior  el creyente debe salir a hacer buenas obras pero con una condición, solamente Cristo, quien es  la única expresión de amor para los pecadores caídos y el único medio para ser salvos.

Además el cristiano será rechazado al ser luz,  porque la luz expone las malas obras de los impíos y estos interpretan esta revelación como una acusación. En la biblia encontramos muchos casos:

  • El sacrificio que ofreció Abel a Dios genero un sentimiento de  acusación en Caín, que produjo enojo en lugar de humildad y arrepentimiento.
  • El servicio de David hacia Dios genero en Saul odio y el deseo de perseguirlo.
  • Elias sirvió con fidelidad a Dios y sufrió una constante persecución por parte de Jezabel.
  • La justicia del  Señor Jesucristo exponía la hipocresía de los fariseos y por eso lo mataron.

Ahora bien en la cotidianidad notamos que:

  • Si un joven rechaza el sexo pre-matrimonial porque lo dicen las escrituras, recibirá burla y rechazo por parte de los que aman el sexo libre.
  • Si amas la modestia y crees que eres testimonio de la verdad de tal manera que no deseas llamar la atención, estas amonestando a los que buscan llamar la atención sobre ellos mismos.
  • Si eres puntual llamas la atención de los impuntuales.
  • Si eres gentil al hablar amonestas a los que hablan con aspereza.

Para terminar resaltamos que el problema de Juan no era la persecución por parte del mundo a los creyentes, sino la persecución de la iglesia a la misma iglesia. Frecuentemente vemos que el servicio en la iglesia en lugar de generar alabanza por parte de los que no sirven genera crítica, porque esto destapa la falta de los que no sirven. No debemos caer en la trampa de alivianar nuestras conciencias criticando a los que sirven.

10 abril, 2016

Tertulia Teológica

Aquí se puede encontrar el audio de estas conversaciones sobre la historia del Cristianismo que se llevan a cabo en vivo los lunes a las 20:00 hrs aquí.

21 marzo, 2016

El pecado y usted

1 Juan 3:4-5 

A partir de los versículos anteriores se puede concluir que el hijo de Dios no puede continuar en su pecado, sin embargo el mayor problema que le impide al creyente abandonar su pecado es considerarlo pequeño. Lo cual es frecuente debido a que vemos nuestro pecado desde una perspectiva humana y no divina, para eso  tenemos el versículo3:4  que nos contesta la pregunta ¿Qué es el pecado?

  • Infracción de la ley de Dios, al pecar estamos  declarando que no nos importa la  ley establecida por Dios el cual es justo.
  • Culto a Satanás de acuerdo a I juan3:8, el que practica el pecado es del diablo.
  • Difamación del nombre de Cristo, al cristiano pecar el que queda mal es Cristo.
  • Según_____ cualquier cosa que quite el deseo hacia Dios, debilite el espíritu es pecado.

Ahora bien las escrituras no nos dejan solo en el horror del pecado sino que el en el versículo3:5, nos recuerdan a  Cristo y su venida a la tierra para quitar nuestros pecados, pero ¿Qué es quitar los pecados?

        Quitar la penalización del pecado, es decir quitar la muerte y el infierno merecido para el pecador.

        Quitar la destitución de la gloria de Dios, ahora podemos contemplar su gloria.

        Quitar el poder del pecado, es decir el creyente aborrece la presencia del pecado, ya no es esclavos de este  y por tanto puede dejar de pecar.

Entender está verdad debe generar en el creyente un deseo genuino por seguir luchando contra su pecado.  

18 marzo, 2016

La Esperanza Como Fuente Motivadora De Santidad

Predicador : Helberth Conde

Siguiendo con la serie expositiva de I Juan, le correspondió el versículo 3:3, no sin antes recordar lo aprendido en el versículo:

La situación del creyente mientras espera la manifestación de la venida de Cristo es de lidiar con su fé frágil, con la tristeza que genera su propio  pecado y por el ajeno, porque el creyente aún no ha sido transformado para ser semejante a Cristo. De tal manera que estará en un estado de insatisfacción parcial por causa de su pecado hasta que Cristo venga. Ni los títulos, las relaciones emocionales, el dinero… las cosas terrenales van a suplir dicha insatisfacción. Sin embargo Dios en el versículo 2 promete que esto será por poco tiempo hasta que Cristo venga. I Juan

3:2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Ahora bien el consuelo brindado por  el versículo 3:2 para el creyente que batalla en contra del pecado, al cuál no puede derrotar completamente,  no es una excusa para relajarse o resignarse en dicha batalla. Por eso el versículo 3:3 dice que el creyente puede cambiar gracias a un motor que está en este mundo absurdo, ese motor se llama esperanza.

La esperanza es un principio motor que se sustenta sobre una promesa de bendición. Tanto el creyente como el no creyente tienen esperanza. Todos los seres humanos tienen esperanza ¿Cuál es el motor de la existencia de una persona que no conoce a Cristo? generalmente son cosas buenas no rechazadas socialmente como el buen desarrollo de los hijos, el progreso económico…Sin embargo el objeto de la esperanza del creyente es Cristo mismo.

 

7 septiembre, 2015

EXABRUPTO CATÓLICO

Quienes tenemos una moral cristiana estamos perplejos por las declaraciones de monseñor Juan Vicente Córdoba  durante el foro sobre adopción igualitaria organizado por la Fundación “Buen Gobierno” nombre que además me parece un contrasentido. ¿De cuál arcano de sabiduría saca este clérigo semejante declaración? ¿Será que el monseñor no ha leído la Sagrada Biblia? O ¿será que su interpretación es tan errática que anda perdido en los laberintos teológicos? Es cierto que hay heterosexuales pecadores pero eso no es base para santificar el homosexualismo. Si como dice el prelado, el pecado está “en la actuación de las personas”, pues entonces la práctica homosexual es pecado porque quebranta el orden sagrado del matrimonio, el cual está compuesto por varón y hembra. El pecado no está sólo en los actos de la persona, el pecado está en nuestro corazón corrupto, y las actuaciones son simplemente la expresión externa de tal corrupción.

La siguiente declaración del monseñor nos deja estupefactos «No sabemos si alguno de los discípulos era mariconcito o si la Magdalena era lesbiana, parece que no porque bastantes pasaron por sus piernas”, estas palabras muestran que a este clérigo le encanta la manipulación de la historia sagrada y se deleita en sus imaginaciones eróticas. No es raro en un hombre que lucha contra sus propias pasiones, la cuales deben estar encadenadas por el celibato.

Dijo además este “preclaro” clérigo: “Yo diría hermanos homosexuales y lesbianas, cuando se casen tengan hogares bonitos, tengan lo que llamamos nosotros la fidelidad y formen a sus hijos con amor” ¿Quién entiende a este señor con semejante falacia? Esto lo único que hace es confundir a los feligreses católicos. ¿Dónde están los fieles católicos para defender la tradición cristiana de occidente?

Añadió además este confundido cura que “El pecado es otra cosa. Es sencillamente no respetar la dignidad de los demás”, ¿En qué seminario aprendió semejante herejía? Si él tuviera razón, entonces Jesucristo fue un pecador porque él no respetó ninguna dignidad humana cuando se trataba del pecado, sino que la condenó. Lo mismo hicieron los apóstoles. Los apóstoles fueron llamados por el Espíritu Santo y por Jesucristo en persona. Ellos fueron el fundamento de la Iglesia ¿cómo se atreve este clérigo a tratarlos de posibles “maricones”? Esto es una afrenta al señorío de Cristo.

Si el Clero católico es consecuente debería sancionar a su prelado. A su vez, monseñor Córdoba debe saber que el único pecado que Dios no perdona es el de la blasfemia contra el Espíritu Santo, pecado que está muy cercano a sus declaraciones irreverentes.

Orosmán Rozo

Lic. Filosofía y Ciencias religiosas

USTA, Bogotá

13 febrero, 2015

FALSOS MAESTROS: EL PAPA FRANCISCO

Nota del editor:  “Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán” (Mt. 7:15-16). Cada lunes estaremos publicando una entrada de esta serie hasta terminar con una entrada escrita originalmente para nuestros contextos, con el propósito de ayudar a la iglesia a entender mejor las enseñanzas que son contrarias a la sana doctrina. Esta es la 8a. entrada de la serie Falsos Maestros.

El Papa Francisco

Jorge Mario Bergoglio nació en Buenos Aires, Argentina, el 17 de diciembre de 1936. Es el primer hijo de los inmigrantes italianos Mario y Regina. Se graduó de la universidad como técnico químico y siguió esta carrera por un corto tiempo antes de entrar al Seminario Diocesano de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 entró en el noviciado de la Compañía de Jesús y los próximos diez años estudió y enseñó en una variedad de disciplinas. Fue ordenado como sacerdote en diciembre de 1969 e hizo su profesión final con los jesuitas en abril de 1973.

En julio de ese año fue nombrado Provincial de los jesuitas en Argentina y mantuvo esa posición durante varios años, antes de volver a su trabajo como sacerdote y profesor y, más tarde, como director espiritual y confesor de la Compañía de Jesús en Córdoba. Como sacerdote, fue amado y admirado por su amabilidad y disposición a participar pacientemente en diálogos con sus estudiantes y feligreses. Sin embargo, él también entró en un atolladero político cuando los militares buscaron afirmar su dominio sobre la nación. Se le acusó de complicidad con las fuerzas militares en el secuestro de dos sacerdotes jesuitas, aunque ha negado enérgicamente las acusaciones, que tampoco han sido probadas satisfactoriamente.

En 1992, el Papa Juan Pablo II nombró a Bergoglio obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. Se convirtió en el arzobispo de Buenos Aires en 1998 y fue elevado rápidamente a cardenal en 2001.  Luego de la muerte de Juan Pablo II en 2005, algunos informes indican que Bergoglio recibió la segunda mayor cantidad de votos en esa elección papal, aunque Joseph Ratzinger (que se convirtió en el Papa Benedicto XVI) fue finalmente elegido como sucesor. Como cardenal, Bergoglio ganó una reputación por su estilo de vida de bajo perfil, su compromiso con la justicia social, y su conservadurismo doctrinal, demostrando ser un ferviente opositor del matrimonio entre personas del mismo sexo y de los esfuerzos públicos para introducir la anticoncepción gratuita. Uno de sus amigos dice: “Él es tan inflexible como el Papa Juan Pablo II, en términos de los principios de la Iglesia —principios que ha defendido en relación con la eutanasia, la pena de muerte, el aborto, el derecho a la vida, los derechos humanos, el celibato de los sacerdotes—”.

Cuando el Papa Benedicto XVI renunció voluntariamente como Papa el 28 de febrero de 2013, el cónclave papal eligió a Bergoglio como su sucesor a los 76 años de edad. Él eligió a Francisco como su nombre papal en honor a San Francisco de Asís y su estilo de vida de simplicidad. Él es el primer Papa jesuita, el primer Papa de las Américas y el hemisferio sur, y el primer Papa no europeo en casi 1.300 años.

Como Papa, Francisco de inmediato dejó su marca al mantener su estilo de vida relativamente austero y evitando gran parte de la formalidad que ha marcado a pontífices anteriores. Optó por no vivir en el Palacio Apostólico, sino que reside en la casa de huéspedes Domus Sanctae Marthae. Lleva vestiduras más simples que sus predecesores, e insiste en que quiere que la Iglesia Católica Romana sea una iglesia para los pobres. De inmediato comenzó a planear reformas a la burocracia expansiva del Vaticano, enfocándose en la eficiencia y la transparencia.

Francisco ha dado esperanza a conservadores y progresistas dentro de la Iglesia Católica Romana, si bien a veces esto resulta en aparente contradicciones de su parte. Aunque insiste en que la opinión de la Iglesia sobre la sexualidad no será objeto de negociación, también ha dicho: “Si una persona es gay y busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgar?”. También ha insinuado una especie de universalismo diciendo: “Usted me pregunta si el Dios de los cristianos perdona a los que no creen y que no buscan la fe. Comienzo por decir —y esto es fundamental— que la misericordia de Dios no tiene límites si usted va a Él con un corazón sincero y contrito. El asunto para aquellos que no creen en Dios está en obedecer a su conciencia. El pecado, incluso para aquellos que no tienen fe, ocurre cuando las personas desobedecen a su conciencia”.

En el año transcurrido desde que se convirtió en Papa, ha recibido grandes elogios tanto desde dentro de la Iglesia Católica Romana como fuera de ella. En 2013 fue nombrado Persona del Año por la revista TIME, así como la revista de interés LGBT “The Advocate”. Esquire observó sus sencillas vestimentas y lo nombró el hombre mejor vestido de 2013. La revista Fortune lo ubicó en la parte superior de su lista de los líderes top 50, mientras que la revista Rolling Stone lo estrenó en la portada de una edición reciente.

Su falsa enseñanza 

Con todo lo que podamos elogiar del Papa Francisco, el hecho es que él, como hijo de la Iglesia Católica Romana y como el líder de la Iglesia Católica Romana, sigue comprometido con un falso evangelio que insiste en las buenas obras como condición necesaria para la justificación. Él es la cabeza de una iglesia falsa que se opone al verdadero evangelio de la salvación por gracia mediante la fe en Cristo solamente. Las cuestiones doctrinales fundamentales que dividían el protestantismo del catolicismo en la época de la Reforma se mantienen en la actualidad. Las cuestiones doctrinales fundamentales que obligaron a Roma a emitir sus anatemas contra el protestantismo no se han modificado. Roma sigue plenamente comprometida con un evangelio que no puede y no va a salvar una sola alma, y ​​oficialmente condena a los que creen otra cosa:

“Si alguno dijere, que solamente por la fe el impío se justifica; de tal manera como para decir que no requiere de ninguna otra cosa a cooperar con el fin de obtener la gracia de la justificación, y que no es en modo alguno necesario que se prepare y disponga por el movimiento de su propia voluntad; sea ​​anatema”.

La doctrina católica afirma que la justificación se infunde en una persona a través del sacramento del bautismo. El Catecismo Católico explica: “La justificación ha sido un merito para nosotros por la Pasión de Cristo. Nos es concedida mediante el Bautismo. Nos asemeja a la justicia de Dios, que nos justifica”. Sin embargo, esta justificación no es una declaración judicial de Dios, sino el comienzo de un proceso permanente de conformidad. Es insuficiente para salvar a una persona sin la adición de las buenas obras. Esta infusión de justicia permite a una persona hacer las buenas obras que la justificación completa. Sin embargo, esta justificación se puede disminuir o incluso perderse por actos pecaminosos y, en tales casos, debe ser renovada y recuperada a través de la confesión, a través de la Eucaristía, y por medio de las buenas obras. Aquellos que se han concedido justificación finalmente merecen el cielo, sobre la base de las buenas obras habilitadas por esa justificación. Una vez más, según el Catecismo: “Podemos, por tanto, esperar la gloria del cielo prometida por Dios a los que le aman y hacen su voluntad. En cada circunstancia, cada uno de nosotros debe esperar, con la gracia de Dios, ‘perseverar hasta el fin’ y obtener el gozo del cielo, como eterna recompensa de Dios por las buenas obras realizadas con la gracia de Cristo”. Este es otro evangelio, un evangelio falso, que añade el mérito humano como un complemento necesario a la obra de Cristo.

Francisco también sostiene que María es mediadora y corredentora con su hijo Jesús, que la Escritura es insuficiente y debe tener la tradición de la iglesia agregada a ella, que incluso los cristianos que mueren pueden tener que soportar el Purgatorio, que Cristo es sacrificado de nuevo cada vez se celebra la Misa, y así sucesivamente. Pero ninguna falsa enseñanza es tan escandalosa como la negación de la justificación por la gracia a través de la fe sola.

Aquellos dentro de la Iglesia Católica Romana que han experimentado la salvación (y creo sinceramente que hay quienes la tienen) lo han hecho a pesar de la enseñanza oficial de la iglesia, no a través de ella. Incluso mientras Francisco lava los pies de los prisioneros y besa a los rostros de los deformes, lo hace desde y hacia este falso evangelio que no conduce a Cristo, sino en dirección opuesta a Él. Las buenas obras realizadas para promover un falso evangelio son las obras más despreciables de todas.

Seguidores y adherentes modernos

El Papa Francisco es el jefe de una iglesia que abarca todo el mundo y puede muy bien ser la organización más poderosa del mundo. Casi el 17% de la población global -más de 1,200 millones de personas- profesan ser católico romanos, y ese número sigue aumentando. Con sus esfuerzos para llegar a los seguidores de otras religiones, Francisco tiene una voz que se extiende a tal vez un tercio o la mitad de la población mundial. Esto lo hace por mucho una de las personas más influyentes en el mundo.

¿Qué dice la Biblia al respecto?

Desde la época de la Reforma los protestantes han insistido en que el catolicismo romano es una iglesia falsa que promueve un evangelio falso. La Biblia insiste en que somos justificados por gracia mediante la fe en Cristo solamente y aparte de todo esfuerzo humano. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe. Y esto no viene de vosotros; pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9). Si bien estamos de acuerdo con Roma en la necesidad de las buenas obras, hay que insistir, junto con los escritores del Nuevo Testamento, que tales obras son el fruto de la justificación, y no tienen parte en la raíz de nuestra justificación.

Pero cuando la bondad y la misericordia de Dios nuestro Salvador aparezca, él nos habrá salvado, no por obras hechas por nosotros en la justicia, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y renovación del Espíritu Santo, el cual fue derramado por nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que—justificados por su gracia—viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Palabra fiel es esta, y quiero que insistán en estas cosas, para que los que han creído en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles para las personas (Tito 3: 4-8).

El evangelio de Roma no es el evangelio de la Biblia y, por lo tanto, debe ser resistido y rechazado.

Este artículo fue publicado orginalmente el 16 de abril en el blog de Tim Challies. Traducido por Eddy Garcia. NOV 10, 2014