2 mayo, 2016

El Mundo Odia el Amor

Pastor:  Helberth Conde

Serie Expositiva 1 Juan 3:13 24 de abril de 2016

El Domingo pasado partiendo de los versículos 3:11 y 12 se aclararon los siguientes temas:

  • Características del amor no cristiano.
  • Los hijos de Dios y los hijos de Satanás en relación con el amor Cristiano.
  • La demanda del apóstol Juan hacia la iglesia de vivir de acuerdo a los principios de amor bíblico y sus manifestaciones como rasgo distintivo del creyente saludable.  

Ahora bien a manera de introducción del versículo 13, debemos resaltar que actualmente el mundo expresa su deseo de alcanzar el amor y la paz. Se evidencia en los esfuerzos  del gobierno actual por  los diálogos de paz con los grupos insurgentes en la Habana. Tambien en los  productos de los  medios de comunicación, como las películas  que narran historias  con énfasis en los sentimientos y el carino. Por ejemplo cuando el tema es la relación entre pareja se invierte gran cantidad de tiempo en describir experiencias sentimentales, las cuales se relacionan con el amor. Además es común que las personas atribuyan las problemático mundiales como las guerras, a la falta de amor.  

Sin embargo aunque el mundo en su lenguaje anhela el amor y paz, la verdad bíblica según 1 juan 3 :13 es que el mundo aborrece el amor, en otras palabras le fastidia el amor. Contradictorio verdad? Pues lo que sucede es que el significado del amor del mundo es diferente al bíblico. El mundo esta pidiendo un amor hacia su propia conveniencia, que le satisfaga sus necesidades tanto físicas como afectivas, un amor que le complazca. Por ejemplo:  

  • El mundo pide amor para los homosexuales pero no un amor que les haga abandonar su pecado sino un amor que les comprenda, que le permita seguir viviendo en pecado con una bandera levantada la cual dice “Déjame seguir pecando”
  • Los adolescentes no desean ser corregidos sino desean ser comprendidos y amados, con el objetivo de manipular las conciencias y continuar pecando contra Dios.  

Realmente a el mundo le fastidia el concepto de amor bíblico, lo unico que quiere es levantar la bandera del amor para poder complacerse en sus propios caprichos, utilizando la fachada de los sentimentalismo y el amor. Volviendo al versículo que nos corresponde 1 Juan 3:13 notamos que  la expresión “no os extrañéis si el mundo os aborrece” esta entre versículo cuyo tema principal es el amor. Si notamos los versículos 11 y 12, habla del mandato bíblico de la iglesia de amarse y en el 12 coloca a cain como un ejemplo de no amor. El versículo 14 confronta el amor con la muerte.

Resulta apropiado preguntarse Por Que el apóstol Juan decide introducir este versículo en un párrafo donde el tema es el amor en la iglesia? Para contestar esta pregunta debemos recordar el contexto de la epístola, la cual fue dirigida a los creyentes con el objetivo de  abrir los ojos ante los falsos profetas que pretendían acomodar las filosofías mundanales con los principios de las escrituras. Generando la falsa enseñanza de que el creyente puede ser aceptado por el mundo. Entonces Juan desea mostrar una realidad, Cual? No debemos extrañarnos al ser rechazados al amar, aunque el mundo dice que lo desea. Por ejemplo un alcohólico desordenado es acusado constantemente por su mal comportamiento, al convertirse empieza a amar las cosas espirituales y  cambia esos hábitos  que las personas le criticaban. Sin embargo el mundo en lugar de aceptar la nueva persona en la que se ha convertido le rechaza y  odia. Porque el mundo no desea este tipo de amor, desea un amor que les complazca, desea estar en paz y seguir haciendo el mal. Pero el propósito del versículo 13 es que el creyente no se sorprenda al recibir rechazo, porque el mundo está lleno de descendientes de Cain, que expresaran su odio contra los hijos de Dios. ( Juan divide en dos  la humanidad, los hijos de dios y los hijos del diablo, de estos últimos está lleno el mundo.) Recordemos que los hijos de Dios actúan para la gloria de Dios y no para su propia gloria, para alcanzar reconocimiento. En cambio  los hijos de Cain desean realizar buenas obras para recibir admiración.

El creyente es rechazado cuando actúa como Cristo. Cuando tiene una luz interior que reconoce a Dios, su santidad y proclama el evangelio de Cristo como el único camino para ser salvo.  Pero no es rechazado cuando su luz es exterior, solo de buenas obras, pues el mundo también sabe hacer buenas obras y las aprueba. Por lo anterior  el creyente debe salir a hacer buenas obras pero con una condición, solamente Cristo, quien es  la única expresión de amor para los pecadores caídos y el único medio para ser salvos.

Además el cristiano será rechazado al ser luz,  porque la luz expone las malas obras de los impíos y estos interpretan esta revelación como una acusación. En la biblia encontramos muchos casos:

  • El sacrificio que ofreció Abel a Dios genero un sentimiento de  acusación en Caín, que produjo enojo en lugar de humildad y arrepentimiento.
  • El servicio de David hacia Dios genero en Saul odio y el deseo de perseguirlo.
  • Elias sirvió con fidelidad a Dios y sufrió una constante persecución por parte de Jezabel.
  • La justicia del  Señor Jesucristo exponía la hipocresía de los fariseos y por eso lo mataron.

Ahora bien en la cotidianidad notamos que:

  • Si un joven rechaza el sexo pre-matrimonial porque lo dicen las escrituras, recibirá burla y rechazo por parte de los que aman el sexo libre.
  • Si amas la modestia y crees que eres testimonio de la verdad de tal manera que no deseas llamar la atención, estas amonestando a los que buscan llamar la atención sobre ellos mismos.
  • Si eres puntual llamas la atención de los impuntuales.
  • Si eres gentil al hablar amonestas a los que hablan con aspereza.

Para terminar resaltamos que el problema de Juan no era la persecución por parte del mundo a los creyentes, sino la persecución de la iglesia a la misma iglesia. Frecuentemente vemos que el servicio en la iglesia en lugar de generar alabanza por parte de los que no sirven genera crítica, porque esto destapa la falta de los que no sirven. No debemos caer en la trampa de alivianar nuestras conciencias criticando a los que sirven.

10 abril, 2016

Tertulia Teológica

Aquí se puede encontrar el audio de estas conversaciones sobre la historia del Cristianismo que se llevan a cabo en vivo los lunes a las 20:00 hrs aquí.

21 marzo, 2016

El pecado y usted

1 Juan 3:4-5 

A partir de los versículos anteriores se puede concluir que el hijo de Dios no puede continuar en su pecado, sin embargo el mayor problema que le impide al creyente abandonar su pecado es considerarlo pequeño. Lo cual es frecuente debido a que vemos nuestro pecado desde una perspectiva humana y no divina, para eso  tenemos el versículo3:4  que nos contesta la pregunta ¿Qué es el pecado?

  • Infracción de la ley de Dios, al pecar estamos  declarando que no nos importa la  ley establecida por Dios el cual es justo.
  • Culto a Satanás de acuerdo a I juan3:8, el que practica el pecado es del diablo.
  • Difamación del nombre de Cristo, al cristiano pecar el que queda mal es Cristo.
  • Según_____ cualquier cosa que quite el deseo hacia Dios, debilite el espíritu es pecado.

Ahora bien las escrituras no nos dejan solo en el horror del pecado sino que el en el versículo3:5, nos recuerdan a  Cristo y su venida a la tierra para quitar nuestros pecados, pero ¿Qué es quitar los pecados?

        Quitar la penalización del pecado, es decir quitar la muerte y el infierno merecido para el pecador.

        Quitar la destitución de la gloria de Dios, ahora podemos contemplar su gloria.

        Quitar el poder del pecado, es decir el creyente aborrece la presencia del pecado, ya no es esclavos de este  y por tanto puede dejar de pecar.

Entender está verdad debe generar en el creyente un deseo genuino por seguir luchando contra su pecado.  

18 marzo, 2016

La Esperanza Como Fuente Motivadora De Santidad

Predicador : Helberth Conde

Siguiendo con la serie expositiva de I Juan, le correspondió el versículo 3:3, no sin antes recordar lo aprendido en el versículo:

La situación del creyente mientras espera la manifestación de la venida de Cristo es de lidiar con su fé frágil, con la tristeza que genera su propio  pecado y por el ajeno, porque el creyente aún no ha sido transformado para ser semejante a Cristo. De tal manera que estará en un estado de insatisfacción parcial por causa de su pecado hasta que Cristo venga. Ni los títulos, las relaciones emocionales, el dinero… las cosas terrenales van a suplir dicha insatisfacción. Sin embargo Dios en el versículo 2 promete que esto será por poco tiempo hasta que Cristo venga. I Juan

3:2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Ahora bien el consuelo brindado por  el versículo 3:2 para el creyente que batalla en contra del pecado, al cuál no puede derrotar completamente,  no es una excusa para relajarse o resignarse en dicha batalla. Por eso el versículo 3:3 dice que el creyente puede cambiar gracias a un motor que está en este mundo absurdo, ese motor se llama esperanza.

La esperanza es un principio motor que se sustenta sobre una promesa de bendición. Tanto el creyente como el no creyente tienen esperanza. Todos los seres humanos tienen esperanza ¿Cuál es el motor de la existencia de una persona que no conoce a Cristo? generalmente son cosas buenas no rechazadas socialmente como el buen desarrollo de los hijos, el progreso económico…Sin embargo el objeto de la esperanza del creyente es Cristo mismo.

 

23 octubre, 2015

¿Hay algo más reformado para hacer en esta celebración que atender a la fiel exposición de la Palabra de Dios?

Es típico que en las celebraciones de una fecha especial, se busque recordar mediante algunos símbolos, aquel significado que mantiene dicha celebración viva. En épocas patrias, sacamos una bandera que ondea en nuestras casas para recordarnos el amor a nuestra patria libre y de alguna manera, aquellos hombres que la hicieron posible.

Seguramente cuando se acerca otra celebración de aquel 31 de Octubre de 1517, cuando Martin Lutero clavó por segunda vez sus tesis en la puerta de la Iglesia de Wittenberg, Alemania, celebramos la época que este evento representa. Creemos que en sí mismo este acto no era tan trascendental, y visto solo, no representaba más que la opinión de un monje inquieto. Sin embargo, es un acto que se marca como la representación de todo un pensamiento y quizás una teología que había hervido por siglos bajo la superficie de la religión tradicional, y que buscaba ir de regreso a las Escrituras en los fundamentos doctrinales y de vida y que por la providencia de Dios después de muchos siglos, esa vez erupcionó. Sea que la frase “Sola Escritura” se haya o no elaborado en la Reforma, retrata perfectamente la bandera de este avivamiento espiritual. La Reforma jamás puede huir ni superar su apego a las Sagradas Escrituras y la historia misma confirma la juiciosa adhesión de los reformadores al Sagrado Tomo.

Solo para poner un ejemplo entre muchos, Juan Calvino predico alrededor de 4000 sermones desde el pulpito. Para que se lleve una idea práctica de la “Sola Escritura” le diré que Calvino comenzó su serie sobre el libro de los Hechos el 25 de agosto de 1549 y la termino en marzo de 1554. Después de Hechos paso a las epístolas a los Tesalonicenses (46 sermones), Corintios (186 sermones), las Epístolas pastorales (86 sermones), Gálatas (43 sermones), Efesios (48 sermones)…En…1559 comenzó la armonía de los cuatro Evangelios y no la había terminado al morir en 1564. En armonía con su alto aprecio por las Santas Escrituras, no solo predicó sino que escribió comentarios Bíblicos. Cubrió el 75% de la Biblia en sus comentarios. Comentó 24 de los 27 libros del Nuevo Testamento. Al morir ya había dejado 45 volúmenes de comentarios Bíblicos de más de 400 páginas cada uno de ellos. Fue intensivamente un predicador expositivo, nunca abandonó su costumbre de ir libro tras libro de la Biblia. Y todo esto lo hacía con una mezcla excepcional de rigor exegético como erudito que era y sencillez y amor pastoral. Calvino nos dio el más hábil, claro, palpable y gran ejemplo de exposición de las Escrituras que hemos visto por siglos.

De manera que fieles a nuestro legado, déjeme preguntarle si ¿Hay algo más reformado que hacer en la celebración de la Reforma que, en el caso de los pastores, seguir predicando expositivamente con toda fidelidad desde sus pulpitos? ¿Habrá algo más reformado que hacer para conmemorar esta fecha, que acudir a nuestras iglesias a oír la predicación fiel de la Palabra de Dios? Además, ¿no es de lo más reformado tener esto como la práctica los 52 domingos del mes?

Así que el animo a ondear esta bandera otra vez, con más convicción, porque si lo medita bien, no hay una mejor manera de honrar a Dios esta fecha que haciendo exactamente lo que procuró hacer cuando de su mano nos dio esa bella época conocida como la Reforma.

7 septiembre, 2015

EXABRUPTO CATÓLICO

Quienes tenemos una moral cristiana estamos perplejos por las declaraciones de monseñor Juan Vicente Córdoba  durante el foro sobre adopción igualitaria organizado por la Fundación “Buen Gobierno” nombre que además me parece un contrasentido. ¿De cuál arcano de sabiduría saca este clérigo semejante declaración? ¿Será que el monseñor no ha leído la Sagrada Biblia? O ¿será que su interpretación es tan errática que anda perdido en los laberintos teológicos? Es cierto que hay heterosexuales pecadores pero eso no es base para santificar el homosexualismo. Si como dice el prelado, el pecado está “en la actuación de las personas”, pues entonces la práctica homosexual es pecado porque quebranta el orden sagrado del matrimonio, el cual está compuesto por varón y hembra. El pecado no está sólo en los actos de la persona, el pecado está en nuestro corazón corrupto, y las actuaciones son simplemente la expresión externa de tal corrupción.

La siguiente declaración del monseñor nos deja estupefactos “No sabemos si alguno de los discípulos era mariconcito o si la Magdalena era lesbiana, parece que no porque bastantes pasaron por sus piernas”, estas palabras muestran que a este clérigo le encanta la manipulación de la historia sagrada y se deleita en sus imaginaciones eróticas. No es raro en un hombre que lucha contra sus propias pasiones, la cuales deben estar encadenadas por el celibato.

Dijo además este “preclaro” clérigo: “Yo diría hermanos homosexuales y lesbianas, cuando se casen tengan hogares bonitos, tengan lo que llamamos nosotros la fidelidad y formen a sus hijos con amor” ¿Quién entiende a este señor con semejante falacia? Esto lo único que hace es confundir a los feligreses católicos. ¿Dónde están los fieles católicos para defender la tradición cristiana de occidente?

Añadió además este confundido cura que “El pecado es otra cosa. Es sencillamente no respetar la dignidad de los demás”, ¿En qué seminario aprendió semejante herejía? Si él tuviera razón, entonces Jesucristo fue un pecador porque él no respetó ninguna dignidad humana cuando se trataba del pecado, sino que la condenó. Lo mismo hicieron los apóstoles. Los apóstoles fueron llamados por el Espíritu Santo y por Jesucristo en persona. Ellos fueron el fundamento de la Iglesia ¿cómo se atreve este clérigo a tratarlos de posibles “maricones”? Esto es una afrenta al señorío de Cristo.

Si el Clero católico es consecuente debería sancionar a su prelado. A su vez, monseñor Córdoba debe saber que el único pecado que Dios no perdona es el de la blasfemia contra el Espíritu Santo, pecado que está muy cercano a sus declaraciones irreverentes.

Orosmán Rozo

Lic. Filosofía y Ciencias religiosas

USTA, Bogotá

13 febrero, 2015

FALSOS MAESTROS: EL PAPA FRANCISCO

Nota del editor:  “Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán” (Mt. 7:15-16). Cada lunes estaremos publicando una entrada de esta serie hasta terminar con una entrada escrita originalmente para nuestros contextos, con el propósito de ayudar a la iglesia a entender mejor las enseñanzas que son contrarias a la sana doctrina. Esta es la 8a. entrada de la serie Falsos Maestros.

El Papa Francisco

Jorge Mario Bergoglio nació en Buenos Aires, Argentina, el 17 de diciembre de 1936. Es el primer hijo de los inmigrantes italianos Mario y Regina. Se graduó de la universidad como técnico químico y siguió esta carrera por un corto tiempo antes de entrar al Seminario Diocesano de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 entró en el noviciado de la Compañía de Jesús y los próximos diez años estudió y enseñó en una variedad de disciplinas. Fue ordenado como sacerdote en diciembre de 1969 e hizo su profesión final con los jesuitas en abril de 1973.

En julio de ese año fue nombrado Provincial de los jesuitas en Argentina y mantuvo esa posición durante varios años, antes de volver a su trabajo como sacerdote y profesor y, más tarde, como director espiritual y confesor de la Compañía de Jesús en Córdoba. Como sacerdote, fue amado y admirado por su amabilidad y disposición a participar pacientemente en diálogos con sus estudiantes y feligreses. Sin embargo, él también entró en un atolladero político cuando los militares buscaron afirmar su dominio sobre la nación. Se le acusó de complicidad con las fuerzas militares en el secuestro de dos sacerdotes jesuitas, aunque ha negado enérgicamente las acusaciones, que tampoco han sido probadas satisfactoriamente.

En 1992, el Papa Juan Pablo II nombró a Bergoglio obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. Se convirtió en el arzobispo de Buenos Aires en 1998 y fue elevado rápidamente a cardenal en 2001.  Luego de la muerte de Juan Pablo II en 2005, algunos informes indican que Bergoglio recibió la segunda mayor cantidad de votos en esa elección papal, aunque Joseph Ratzinger (que se convirtió en el Papa Benedicto XVI) fue finalmente elegido como sucesor. Como cardenal, Bergoglio ganó una reputación por su estilo de vida de bajo perfil, su compromiso con la justicia social, y su conservadurismo doctrinal, demostrando ser un ferviente opositor del matrimonio entre personas del mismo sexo y de los esfuerzos públicos para introducir la anticoncepción gratuita. Uno de sus amigos dice: “Él es tan inflexible como el Papa Juan Pablo II, en términos de los principios de la Iglesia —principios que ha defendido en relación con la eutanasia, la pena de muerte, el aborto, el derecho a la vida, los derechos humanos, el celibato de los sacerdotes—”.

Cuando el Papa Benedicto XVI renunció voluntariamente como Papa el 28 de febrero de 2013, el cónclave papal eligió a Bergoglio como su sucesor a los 76 años de edad. Él eligió a Francisco como su nombre papal en honor a San Francisco de Asís y su estilo de vida de simplicidad. Él es el primer Papa jesuita, el primer Papa de las Américas y el hemisferio sur, y el primer Papa no europeo en casi 1.300 años.

Como Papa, Francisco de inmediato dejó su marca al mantener su estilo de vida relativamente austero y evitando gran parte de la formalidad que ha marcado a pontífices anteriores. Optó por no vivir en el Palacio Apostólico, sino que reside en la casa de huéspedes Domus Sanctae Marthae. Lleva vestiduras más simples que sus predecesores, e insiste en que quiere que la Iglesia Católica Romana sea una iglesia para los pobres. De inmediato comenzó a planear reformas a la burocracia expansiva del Vaticano, enfocándose en la eficiencia y la transparencia.

Francisco ha dado esperanza a conservadores y progresistas dentro de la Iglesia Católica Romana, si bien a veces esto resulta en aparente contradicciones de su parte. Aunque insiste en que la opinión de la Iglesia sobre la sexualidad no será objeto de negociación, también ha dicho: “Si una persona es gay y busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgar?”. También ha insinuado una especie de universalismo diciendo: “Usted me pregunta si el Dios de los cristianos perdona a los que no creen y que no buscan la fe. Comienzo por decir —y esto es fundamental— que la misericordia de Dios no tiene límites si usted va a Él con un corazón sincero y contrito. El asunto para aquellos que no creen en Dios está en obedecer a su conciencia. El pecado, incluso para aquellos que no tienen fe, ocurre cuando las personas desobedecen a su conciencia”.

En el año transcurrido desde que se convirtió en Papa, ha recibido grandes elogios tanto desde dentro de la Iglesia Católica Romana como fuera de ella. En 2013 fue nombrado Persona del Año por la revista TIME, así como la revista de interés LGBT “The Advocate”. Esquire observó sus sencillas vestimentas y lo nombró el hombre mejor vestido de 2013. La revista Fortune lo ubicó en la parte superior de su lista de los líderes top 50, mientras que la revista Rolling Stone lo estrenó en la portada de una edición reciente.

Su falsa enseñanza 

Con todo lo que podamos elogiar del Papa Francisco, el hecho es que él, como hijo de la Iglesia Católica Romana y como el líder de la Iglesia Católica Romana, sigue comprometido con un falso evangelio que insiste en las buenas obras como condición necesaria para la justificación. Él es la cabeza de una iglesia falsa que se opone al verdadero evangelio de la salvación por gracia mediante la fe en Cristo solamente. Las cuestiones doctrinales fundamentales que dividían el protestantismo del catolicismo en la época de la Reforma se mantienen en la actualidad. Las cuestiones doctrinales fundamentales que obligaron a Roma a emitir sus anatemas contra el protestantismo no se han modificado. Roma sigue plenamente comprometida con un evangelio que no puede y no va a salvar una sola alma, y ​​oficialmente condena a los que creen otra cosa:

“Si alguno dijere, que solamente por la fe el impío se justifica; de tal manera como para decir que no requiere de ninguna otra cosa a cooperar con el fin de obtener la gracia de la justificación, y que no es en modo alguno necesario que se prepare y disponga por el movimiento de su propia voluntad; sea ​​anatema”.

La doctrina católica afirma que la justificación se infunde en una persona a través del sacramento del bautismo. El Catecismo Católico explica: “La justificación ha sido un merito para nosotros por la Pasión de Cristo. Nos es concedida mediante el Bautismo. Nos asemeja a la justicia de Dios, que nos justifica”. Sin embargo, esta justificación no es una declaración judicial de Dios, sino el comienzo de un proceso permanente de conformidad. Es insuficiente para salvar a una persona sin la adición de las buenas obras. Esta infusión de justicia permite a una persona hacer las buenas obras que la justificación completa. Sin embargo, esta justificación se puede disminuir o incluso perderse por actos pecaminosos y, en tales casos, debe ser renovada y recuperada a través de la confesión, a través de la Eucaristía, y por medio de las buenas obras. Aquellos que se han concedido justificación finalmente merecen el cielo, sobre la base de las buenas obras habilitadas por esa justificación. Una vez más, según el Catecismo: “Podemos, por tanto, esperar la gloria del cielo prometida por Dios a los que le aman y hacen su voluntad. En cada circunstancia, cada uno de nosotros debe esperar, con la gracia de Dios, ‘perseverar hasta el fin’ y obtener el gozo del cielo, como eterna recompensa de Dios por las buenas obras realizadas con la gracia de Cristo”. Este es otro evangelio, un evangelio falso, que añade el mérito humano como un complemento necesario a la obra de Cristo.

Francisco también sostiene que María es mediadora y corredentora con su hijo Jesús, que la Escritura es insuficiente y debe tener la tradición de la iglesia agregada a ella, que incluso los cristianos que mueren pueden tener que soportar el Purgatorio, que Cristo es sacrificado de nuevo cada vez se celebra la Misa, y así sucesivamente. Pero ninguna falsa enseñanza es tan escandalosa como la negación de la justificación por la gracia a través de la fe sola.

Aquellos dentro de la Iglesia Católica Romana que han experimentado la salvación (y creo sinceramente que hay quienes la tienen) lo han hecho a pesar de la enseñanza oficial de la iglesia, no a través de ella. Incluso mientras Francisco lava los pies de los prisioneros y besa a los rostros de los deformes, lo hace desde y hacia este falso evangelio que no conduce a Cristo, sino en dirección opuesta a Él. Las buenas obras realizadas para promover un falso evangelio son las obras más despreciables de todas.

Seguidores y adherentes modernos

El Papa Francisco es el jefe de una iglesia que abarca todo el mundo y puede muy bien ser la organización más poderosa del mundo. Casi el 17% de la población global -más de 1,200 millones de personas- profesan ser católico romanos, y ese número sigue aumentando. Con sus esfuerzos para llegar a los seguidores de otras religiones, Francisco tiene una voz que se extiende a tal vez un tercio o la mitad de la población mundial. Esto lo hace por mucho una de las personas más influyentes en el mundo.

¿Qué dice la Biblia al respecto?

Desde la época de la Reforma los protestantes han insistido en que el catolicismo romano es una iglesia falsa que promueve un evangelio falso. La Biblia insiste en que somos justificados por gracia mediante la fe en Cristo solamente y aparte de todo esfuerzo humano. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe. Y esto no viene de vosotros; pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9). Si bien estamos de acuerdo con Roma en la necesidad de las buenas obras, hay que insistir, junto con los escritores del Nuevo Testamento, que tales obras son el fruto de la justificación, y no tienen parte en la raíz de nuestra justificación.

Pero cuando la bondad y la misericordia de Dios nuestro Salvador aparezca, él nos habrá salvado, no por obras hechas por nosotros en la justicia, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y renovación del Espíritu Santo, el cual fue derramado por nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que—justificados por su gracia—viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Palabra fiel es esta, y quiero que insistán en estas cosas, para que los que han creído en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles para las personas (Tito 3: 4-8).

El evangelio de Roma no es el evangelio de la Biblia y, por lo tanto, debe ser resistido y rechazado.

Este artículo fue publicado orginalmente el 16 de abril en el blog de Tim Challies. Traducido por Eddy Garcia. NOV 10, 2014

7 febrero, 2015

PAREJAS GAY

Hace unos pocos meses  el papa Jorge Bergoglio fue interrogado sobre su parecer  ante las parejas homosexuales. Él respondió con una pregunta: “¿quién soy yo para juzgar”? su respuesta fue evasiva y más política que religiosa porque hizo a un lado las Santas Escrituras.

¿Desconoce Bergoglio lo que dice la Palabra de Dios?  Porque es muy claro que las Santas escrituras nos dicen que los santos, es decir los cristianos, hemos de juzgar al mundo (en la consumación de todas las cosas). Y si vamos a juzgar al mundo, estamos facultados para juzgar cosas como la inmoralidad sexual (1 Co.6:2.3).  Es verdad que nuestro Señor Jesucristo en Mt.7:1 nos advierte sobre el cuidado que debemos tener al juzgar  a los demás; sin embargo, ¿Está diciendo el señor que uno como cristiano debe procurar no ver ni oír los yerros de los demás, volvernos ciegos a sus faltas (fingiendo que no nos damos cuenta de ellas), a rehuir toda crítica y rehusar discernir entre la verdad y el error, lo bueno y lo malo?  Creo que no.

Así que, no es un delito, ni una falta de amor, ni discriminación, sentar nuestra posición como cristianos frente a una desviación de la conducta humana como lo es el homosexualismo. Y podemos darle varios nombres a este tipo de aberración social. Desde el punto de vista teológico la llamamos pecado, porque en esencia pecado es “errar el blanco” es desviar el curso de lo recto.  Desde el punto de vista médico, es una enfermedad.  Desde el punto de vista sicológico es una confusión en la identidad de género, etc. Y podemos seguir añadiendo definiciones sobre el asunto, aunque es claro que para la comunidad gay es una virtud, no reconociendo que tal virtud ya pasó a la historia como conducta social inaceptable.

En el año 53-54 a.C. la ciudad de Corinto en Grecia, era una ciudad grecorromana regida por una cultura pagana. Fue conocida como un centro  de corrupción e inmoralidad, por su culto a la diosa Afrodita o Venus, lo cual a su vez  fomentó la prostitución “sagrada”. Sabemos además, que en las ciudades grecorromanas el homosexualismo era una práctica normal, socialmente aceptada.  Pues bien, el apóstol Pablo llegó a esta ciudad e irrumpió con el mensaje del evangelio el cual presentaba valores muy superiores a los conocidos hasta el momento. Allí floreció una iglesia que poco a poco fue recibiendo en su seno a muchos hombres y mujeres que huían hastiados de una sociedad corrupta.  Llegaron por lo tanto, homosexuales que al oír el mensaje del evangelio, encontraron una vida nueva y más feliz que la que anteriormente habían llevado. Muchos homosexuales dejaron sus aberraciones y comenzaron  a vivir una vida diferente al ser alcanzados por la gracia de Dios. Más tarde, Pablo escribiendo su 1ª carta a los Corintios les dijo:

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. (1 Co.6:9-11)

Pablo reconoció que algunos habían sido liberados de su tendencia homosexual gracias al lavamiento, santificación y justificación operados por la gracia de Dios cuando ellos creyeron en el Señor Jesucristo como su salvador.

Si usted que lee estos párrafos es un gay, pues sepa que no tiene porqué resignarse a pensar que tiene que acostumbrarse a un estilo de vida así. No, Cristo nuestro Señor ha venido a rescatarnos de un estilo de vida vano. Ha venido a darnos vida nueva. Así que, usted puede por la gracia de Dios llegar a ser una persona totalmente nueva. ¿Por qué no lo intenta?

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

E mail: orozoa@yahoo.com

6 Febrero de 2015

3 febrero, 2015

LA SANIDAD DEL PARALÍTICO

Tome su Biblia y lea: Mateo 9:1-8

  1. LA SALUD ESPIRITUAL ES LO PRIMERO (v.1-2) Notemos que Jesús no procede primeramente a sanar su cuerpo; sino que su interés se dirige al problema espiritual del hombre.  Jesús sana su alma primero. ¿Por qué? Sería que el hombre estaba inválido por su pecado?  No lo sabemos, el relato no lo aclara. Es posible que en algunos casos pueda haber una relación entre la enfermedad y el pecado, aunque no en todos los casos. Hoy se sabe que hay una relación entre algunas enfermedades físicas y los problemas del alma. Hoy se habla de enfermedades psicosomáticas. Ciertos problemas psicológicos, espirituales, o anímicos pueden afectar la salud general. Pero sobre todo una conciencia culpable trae problemas de salud.(Sal.73:21; 32:3-4)

Así que Jesús le muestra que antes de sanarlo debe arreglar un problema que el paralítico tiene con Dios. Y esto debe enseñarnos algo. Dios no va a arreglar nuestros problemas del cuerpo si primero no arreglamos nuestros problemas espirituales. Y el primer problema que tenemos es el pecado.  Esa es la enfermedad más grave.

Tenemos hoy un problema grande con este  tema de la “sanidad divina” practicada en las iglesias llamadas “carismáticas”. La salud es un bien preciado al cual todos aspiramos, y damos cualquier cosa por tenerla, por conseguir la salud podemos quedarnos en la ruina si es necesario. Es por esto, que la salud se ha vuelto un gran negocio. Y cuando la gente no encuentra cura en la medicina tradicional, acude a los curanderos, a los yerbateros, etc. Pero desde hace unos cincuenta años las multitudes empezaron a acudir en masa a otros centros de sanidad. Me refiero a las iglesias y sus curanderos evangélicos. Tenemos entonces unas iglesias con unos milagreros que parapetados en el nombre de Jesús buscan pescar a las gente ofreciéndole la cura para todos los males.  Pero no le están diciendo a la gente que si acuden a Jesús, lo primero que tienen que hacer es arrepentirse, y buscar de Dios el perdón de sus pecados. Conozco casos de personas  a las cuales les han prometido sanidad, y las han engañado y hoy esas personas están llenas de incredulidad y no quieren saber nada del evangelio.  Estas iglesias presentan a Jesús como un milagrero, pero no como aquél que ha venido a perdonar sus pecados.

  1. LA SALUD CORPORAL ES LO SEGUNDO. (v.5-7) Esta fue la señal confirmante. Para derrotar la incredulidad, Jesús hace una señal milagrosa.

2.1. Le añade la salud física. Con este milagro Jesús derrota la incredulidad de los escribas

¿Qué es más fácil? (v.5). Para nosotros los seres humanos ambas cosas son imposibles.  En primer lugar, ningún ser humano en ninguna religión puede perdonar pecados. Menos aún tiene el poder para ir levantando paralíticos. En toda mi vida no he visto que alguien haya hecho tamaño milagro. Por eso el Señor dice para que sepan que el Hijo del Hombre, es decir para que sepan que el Hijo de Dios encarnado tiene poder, le da la orden al paralítico que se levante. Para el Seños Jesucristo ambos actos eran fáciles. Sencillamente porque con su Palabra él creó los cielos y la tierra; así que por su Palabra levantó a este hombre paralítico.

1) No solo debía levantarse sino coger su cama, para mostrar que él estaba perfectamente curado, y además tenía fuerza para cargarla. No como sucede hoy en las iglesias carismáticas, en donde montan un show y le Dicen a la gente que ya está sana, y la envían a su casa, pero la verdad es que en muchos casos se ha comprobado que tales sanidades han sido un fraude.  2) Debía regresar a su casa, para ser una bendición a su familia, donde probablemente antes había sido  una carga. Además, Jesús no lo hizo parte de su equipo apostólico para usarlo como espectáculo, porque generalmente eso hacen los hombres, usan a las personas para ver cómo pueden armar sus patrañas.

3.3. La salud es un don de Dios. Siempre lo ha sido. Desde muy joven le pedí señor que no me diera riqueza sino la salud.  Y creo que debemos rogar a nuestro señor que nos bendiga con la salud. Pero, sin olvidar que la salud es para que le glorifiquemos a Él. Algunas personas en las iglesias piden oración “oren por mí porque estoy enfermo” bueno, pero ¿en qué le está sirviendo al Señor? Porque si le pedimos a Dios el don de la salud pero resulta que no vivimos una vida cristiana auténtica, pues es una contradicción.  En ese caso, debiéramos primero arrepentirnos de nuestros pecados y buscar el perdón del Señor.

 

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

27 enero, 2015

ÉL LLEVÓ NUESTRAS ENFERMEDADES

Mateo 8:14-17

Al comienzo de la Iglesia de Cristo sobre la tierra, los apóstoles predicaron el evangelio con poder. Exaltaban la crucifixión del Señor por nuestros pecados y testificaban acera de cómo había sido el ministerio de Jesús (Hch.10:38) Así que, Jesús anduvo:

  1. MINISTRANDO A LAS FAMILIAS (V.14-15). Nuestro Señor fue a la casa del apóstol  Pedro. Vemos que el  apóstol Pedro era casado.  Además, según 1 Co.9:5, su esposa lo acompañó en sus viajes pastorales. Este registro contradice totalmente la doctrina romana. La iglesia de Roma prohíbe que sus ministros se casen, lo cual no es bíblico. Este dogma del Romanismo es equivocado porque el Señor nunca ordenó que los pastores sean célibes, todo lo contrario, el Señor honró la institución matrimonial asistiendo a las bodas de Caná (Jn.2:11).
  2. TRIUNFANDO SOBRE LAS FUERZAS DEL MAL (Mt.8:16). Estos milagros fueron una señal de que el reino de Dios había llegado, y que el poder de Satanás estaba siendo restringido como nunca antes.  Más adelante los apóstoles predicaron que el hijo de Dios había venido a deshacer las obras del diablo. El echar fuera demonios particularmente autenticaba el mensaje de los apóstoles sobre el evangelio del reino (Mat. 10:5-8), era una clara demostración de que el reino de Satanás estaba siendo derrotado y de que el reino de Dios había llegado.

Surge la pregunta ¿Por qué será que en los tiempos de Jesús abundaban los demonios, y lo vemos echando fuera demonios con tanta frecuencia? Estoy de acuerdo con otros distinguidos teólogos, en que la razón fue doble: Primero, porque la nación había allegado a un alto grado de impiedad. Josefo, un historiador que existió durante el tiempo de Jesús (37-100 D.C)  escribió que  no hubo una nación bajo el cielo más perversa que ésta. Segundo, en los tiempos de Jesús la gente era fuertemente adicta a la magia y hacían pactos con el diablo y los demonios, de tal manera que era una práctica común, casi que familiar.  Cuando nació Jesús, el infierno tembló. Satanás buscó matar a Jesús desde su nacimiento. Fue por esto que el Señor actuó con su poder destruyendo las obras del diablo (Hch.10:38). De esta manera, el Mesías no solamente tenía que demostrar el poder sobre la enfermedad, y la naturaleza, sino que El tenía que demostrar poder sobre Satanás y los demonios. Así que, a donde quiera que iba Jesús, sucedía dos cosas: Él hacía milagros físicos y expulsaba a los demonios.

Encuentro en la Biblia que El Señor apoyó a los apóstoles en este ministerio. Marcos 16:9-20, echar fuera demonios y otros milagros eran señales de apostolado y de que en verdad Dios estaba con ellos.  Sólo los apóstoles fueron comisionados por el Señor para hacer señales y prodigios, sobretodo en un momento que se estaban colocando los cimientos de la iglesia. La predicación apostólica estuvo respalda por el Señor (Heb.2:3-4). Pero fue solo a ellos, nosotros no somos apóstoles para pretender que tenemos el mismo poder que ellos tuvieron. Al contrario, es peligroso. La revelación nos ha dejado un ejemplo de lo que puede pasar cuando uno se pone a jugar con estas cosas (Hch.19:13-20).  Así que, la enseñanza carismática que uno tiene que reprender al diablo y enfrentarse con él, es falsa y peligrosa. Lo máximo que podemos hacer es lo que hizo el arcángel Miguel (Judas 8-10)

¿Usted quiere derrotar al diablo? La fórmula para combatir al diablo no es “atándolo” sino resistiéndolo firmes en la fe (1 Ped. 5:9). Santiago lo expresa claramente: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Stg. 4:7).

  1. CUMPLIENDO LA ESCRITURA (v.17). En el siglo VIII a.C., Isaías profetizó según 53:4. Las iglesias carismáticas ha tomado este pasaje bíblico para enseñar una herejía (error doctrinal), diciendo que los cristianos no tenemos porqué estar enfermos. El año pasado falleció  a la edad de 89 años un famoso evangelista americano apellidado Osborn. En alguna ocasión, citando a Isaías 53:4, él dijo:

“…el ministerio nuestro debe ser tal que DECLAREMOS GUERRA ABIERTA A TODA FORMA DE ENFERMEDAD, y tomemos autoridad sobre todo poder del demonio en el NOMBRE Poderoso y Conquistador de Jesucristo, ministrando libertad a todos los sufridos…Tampoco toleremos la enfermedad en nuestros cuerpos, porque Jesús llevó nuestras enfermedades. “El mismo TOMO nuestras enfermedades (debilidades) y LLEVO nuestras dolencias (enfermedades)” (Mateo 8:17). “Ciertamente LLEVO EL (echó fuera) nuestras enfermedades y SUFRIO nuestros dolores…”

Frente a estas declaraciones erróneas que durante casi un siglo se han venido enseñando por todo el mundo tenemos varias cosas que es necesario aclarar:

1) Los cristianos también se enferman (1 Tim.5:23). 2) A veces Dios nos da la salud como respuesta a la oración de fe de la iglesia (Stg. 5:14-15). 3) en otras ocasiones Dios nos llama a su presencia por medio de alguna enfermedad.  4) En otras ocasiones Dios permite que alguna enfermedad nos aflija como parte de la disciplina que necesitamos (Heb.12:6), pero al mismo tiempo nos da todo el consuelo que necesitamos.

La profecía de Isaías, hablando de la futura venida del mesías escribió: “…ciertamente llevó las enfermedades y sufrió los dolores del pueblo” (Is.53:4ª). Esto es una referencia al ministerio de Cristo aquí en la tierra. Realmente a través de su ministerio, Jesús se compadeció de los que sufrían tanto por enfermedades como por la opresión del diablo. Esa parte de la profecía se cumplió al pie de la letra tal como lo señala Mateo, pero la Escritura no está afirmando que Jesucristo llevó todas nuestras enfermedades de tal manera que ningún cristiano tiene porqué estar enfermo. Hasta el punto que iglesias ignorantes llegan a prohibir el uso de medicinas argumentando que quien usa medicinas es porque no tiene fe.

Hace unos 38 años, estando yo recién convertido, casi me convencen con esa doctrina; sin embargo yo tuve algunas aflicciones y además oré por algunos enfermos y yo no puedo decir que Jesús los sanó. Tampoco acepté que era porque yo no tenía fe. Ahora, creo que si tengo alguna salud es porque Dios me la ha dado. Con el tiempo fui aprendiendo la doctrina de la soberanía de Dios, de su plan eterno, y de la realidad del mal en el mundo como consecuencia del pecado. Es por esto que al leer la profecía de Isaías tenemos que leer el versículo siguiente (v.5a). Así que, el profeta continúa diciendo “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados…”. Esta parte de la profecía no tiene nada que ver con sanidad física sino con nuestra rebelión espiritual, por lo cual sigue diciendo “…el castigo de nuestra paz fue sobre él. La muerte de Cristo nos trajo paz. El sufrió en lugar nuestro para que nosotros pudiéramos obtener paz con Dios.

 

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

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