Archive for ‘Libros’

1 agosto, 2012

Conferencias sobre el calvinismo: una cosmovisión bíblica, por Abraham Kuyper

Abraham Kuyper fue el primer ministro de Holanda de 1901-1905. Le invitaron, a fines del siglo XIX, a dar unas charlas en la Universidad de Princeton. Este libro son las charlas traducidas.

No me persuadió Kuyper de su punto de vista. Y veo que el problema principal de este libro es que busca un cambio de énfasis que cambia la misión de la iglesia.

El primer paso que da Kuyper es ampliar la definición del termino: calvinismo. Cuando usamos la palabra calvinismo en general la usamos para hablar de una posición teológica. Lo que quiere establecer Kuyper es que el calvinismo es mucho mas que una posición teológica. Dice que es un sistema para ver todo el mundo y toda la vida.

El segundo paso es contrastar varias posiciones con la que el llama la del calvinismo. Contrasta el paganismo, el catolicismo y el islamismo con su posición, y demuestra la superioridad del calvinismo. Ahí viene una objeción que Kuyper anticipa: ¿no será que estamos hablando más del protestantismo que del calvinismo? El niega esto y da dos razones.

La primera razón es que el protestantismo incluiría al Luterano, y la teología Luterana tiene un énfasis soteriológico que se contrasta con el énfasis cósmico del calvinismo. Ahí comete un error, me parece a mi. Quizás no esta mal decir que el sistema Luterano enfatiza la salvación como su centro sin ampliar como lo hizo Calvino explicando la gloria de Dios en esto; pero si esta mal considerar el luteranismo mas que un sistema teológico.

Y eso me indica que su uso del calvinismo como algo más que un sistema teológico no se puede defender. Si fuera así, ¿por qué en su contraste al paganismo, al catolicismo y al islamismo con el calvinismo, no incluye también al luteranismo?

Porque no son comparaciones paralelas. Porque la realidad es que es una clasificación de otra categoría. Mezclar categorías es comparar y contrastar cosas que no se deben. Es como hacer una comparación entre un pan, una arepa, una tortilla y un ladrillo. El ladrillo no tiene nada que ver: no es un alimento como los otros tres. El esta usando descriptores de una denominación protestante en el lugar donde va la palabra protestante. Y su respuesta a esa objeción es donde se auto-traiciona. En el conjunto del catolicismo, el paganismo y el islamismo, también va el protestantismo con toda su variedad interna de posiciones teológicas.

Si lo que digo es verdad, si lo que hace Kuyper es mezclar categorías para avanzar sus ideas, y si a base de esta mezcla sigue todo lo que dice, entonces el valor del libro disminuye dramáticamente. Y temo que eso es lo que efectivamente sucede.

El efecto de mezclar categorías como lo hace Kuyper es de hacer del calvinismo lo que no es, y el efecto de hacer esto es cambiar el énfasis del calvinismo. Él quiere usar el calvinismo para transformar la sociedad. Pero el calvinismo no es una cosmovisión, es un sistema teológico. El punto de una iglesia que es calvinista no es transformar la sociedad. Esa no es la meta dada por Dios. La iglesia existe con una misión espiritual, la de transformar vidas individuales por medio de las buenas nuevas y la vida evangélica. Si ellas tienen un impacto en la sociedad, bien. ¿Si no tienen un impacto en la sociedad? Bien. Porque el calvinismo como sistema teológico enfatiza la soberanía de Dios y nuestra responsabilidad de ser fiel, con so sin éxito.

El triunfalismo que utiliza Kuyper para avanzar su argumento no se basa en rigor de examinación. (Creo que la posición que toma tiene mas que ver con el posmilenialismo y el optimismo de su era.) El ofrece argumentos con cierta plausibilidad, pero no incontrovertibles. Un historiador puede examinar lo que arguye Kuyper y demostrar que sus conclusiones son refutables en muchos casos. Especialmente ahora, después de la primera guerra mundial que acabo con el optimismo posmilenial del siglo XIX.

Lo que le da fuerza al libro es que los principios de la teología calvinista pueden en muchos casos llevar a lo que el busca. El problema es que eso solo se vera si la teológica calvinista llega a dominar las iglesias de un país. Sin duda eso mejoraría muchos países bastante porque se vería la influencia a través de la ciudadanía transformada por el poder de Dios y obedientes a su palabra. Pero seria mas o menos igual a que cualquier denominación protestante dominara en un país al cambio del catolicismo, el paganismo, el islamismo o el secularismo de hoy. Arminianos regenerados en la mayoría de la población harían un cambio dramático a cualquier país católico, musulmán o budista, ¿no crees?

A la misma vez, viendo que el calvinista no cree que son muchos los escogidos, viendo que el calvinista si cree que son pocos los que son verdaderos creyentes, ¿que tan factible es que se de la situación en la que la mayoría de los creyentes en una nación sean calvinistas en su teología?

El calvinismo no vendrá a la gente por medio de argumentos para mejorar la sociedad, mejorar la ciencia, mejorar la política, ni siquiera para mejorar la moralidad. Un calvinismo verdadero no viene por transformación social. Esto parece ser lo que mas quiere Kuyper: su argumento es que una sociedad se mejora adoptando el calvinismo como cosmovisión. Y ahí se ve lo inútil que es este mezclar de categorías distintas. Es que no es una forma de ver toda la vida, es un sistema teológico que resulta de convicciones que solo pueden aceptarse por la actividad sobrenatural del Espíritu de Dios.

El calvinismo, como dijo Warfield, ES el evangelio. Y viene por la fe, que viene por el oír, que viene por la predicación de la palabra de Dios, que es la misión, no del estado, no de la familia, sino de la iglesia. Nuestra comisión como la iglesia de Cristo, es una misión espiritual.

Mejor, me parece a mi, se hubiera dedicado a explicar la cultura occidental, la cultura que ideales cristianos nos dieron por casi mil años, y entre los escombros del cual hoy vivimos, desheredados. Para eso les recomiendo La Historia de la Cultura Cristiana por Christopher Dawson. Editorial: Fondo de Cultura Economica.

-Joel Zartman

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4 mayo, 2012

Reseña de El Bautismo con El Espíritu Santo: Una Perspectiva Bíblica y Reformada, por Donald Macleod

Este libro es una colección de ensayos. Los ensayos en general tratan temas acerca del Espíritu Santo. El titulo, desafortunadamente, deja la impresión que todo el libro va a tratar el tema del bautismo con el Espíritu Santo, y no es así. Ese tema se toca, pero también otros temas en los cuales existen hoy día abusos en cuanto a la enseñanza bíblica en uno u otro aspecto de la obra del Espíritu de Dios.

Los primeros tres capítulos son los que tratan el tema del bautismo con el Espíritu Santo: lo que es y lo que no es. El autor esta respondiendo a una enseñanza de tendencias pentecostales que hizo un pastor llamado R.A. Torrey (1856-1928). Este hombre fue compañero de D.L. Moody, el famoso evangelista de la segunda mitad del siglo XIX. Torrey enseñaba que después de la salvación, una persona debía tener una segunda experiencia de ser bautizado con el Espíritu Santo para vivir como buen cristiano. Donald Macleod refuta con argumentación bíblica esta enseñanza.

En los capítulos que siguen, Macleod defiende el cesacionismo, hace un estudio del sello del Espíritu, y otros temas relacionados. Entre estos capítulos dos me parecieron bastante valiosos. En uno interactúa con la enseñanza de Martin Lloyd-Jones sobre el Espíritu. Lloyd-Jones se apartó de la tradición reformada en ese punto, y Macleod expone el error con bastante claridad.

El otro capítulo, que me pareció el mejor del libro, es uno sobre la voluntad de Dios. Muchos tienen la pregunta y quieren saber como determinar la voluntad de Dios. Macleod explica nuestro deber de poder razonar a base de principios bíblicos para determinar lo que es la voluntad de Dios. También da cinco principios para guiarnos en esta tarea. Es muy equilibrado su tratamiento del tema y el libro sería valioso si solo tuviera este capítulo.

Estos ensayos populares de Macleod no tienen la profundidad y el rigor académico que yo esperaba (es un destacado teólogo Escoces). En cambio, el libro es fácil de leer y fácil de entender. Para una persona con trasfondo pentecostal o carismático, o alguien que quiere saber mas sobre el tema por otra razón, presenta una lectura básica, reformada y bastante buena.

-Joel Zartman

14 abril, 2012

“No Como Cualquier Otro Libro: Interpretación Bíblica”, por Peter Masters

Este libro fue publicado originalmente en inglés en el 2004. Recientemente se hizo la traducción al español.

Regularmente llegan a nuestra congregación gente que vienen de iglesias dispensacionalistas. Algunos llegan porque han cambiado sus convicciones doctrinales, algunos (como yo) llegan porque buscan una iglesia mas seria en cuanto a la practica de su religión, algunos porque salen de contextos muy extraños en los cuales un cristiano sincero no puede durar mucho tiempo.

En todos estos casos, la mayoría de la gente necesita instrucción y aclaración en cuanto a las diferencias que existen entre una iglesia evangélica, conservadora y una congregación reformada. Unos llegan simplemente inconscientes de las diferencias doctrinales que existen, y la mayoría no entiende todos los detalles de las diferencias que hay entre una práctica reformada y la práctica parecida de otra iglesia evangélica que no es reformada.

Me acuerdo la sorpresa de uno que fue muy influido por la buena enseñanza del pastor MacArthur cuando le dije que nosotros no éramos premilenialistas y que en varios otros detalles no salíamos en donde sale este buen hombre de Dios. Aunque en rasgos generales el pastor MacArthur tiene mucha enseñanza que se podría decir es reformada, el no es un creyente reformado en cuanto a si visión de la relación del Antiguo Testamento con el Nuevo. El afirmaría que hay dos pueblos de Dios y no simplemente uno, distinguiendo entre Israel y la Iglesia. El no apoyaría las confesiones reformadas en cuanto a lo que dicen acerca de la Ley. Todo esto porque aunque no se identifica con el dispensacionalismo mas radical (hay variedades de dispensacionalismo y el dispensacionalismo de MacArthur es muy equilibrado y coherente), el sigue siendo un dispensacionalista.

Y me parece por esta razón valioso el libro del pastor Masters. Lo que el ataca en términos generales, se puede decir en términos particulares es la practica hermenéutica que implica el sistema dispensacionalista. Su propósito es rescatar la interpretación bíblica de las presuposiciones que suelen llevar a un entendimiento mas reducido y una predicación menos eficaz de lo que podría ser.

El pastor Masters no menciona el dispensacionalismo como tal, pero habla de unas practicas modernas de interpretación bíblica con las cuales no esta de acuerdo. Lo que hace en el libro es exponer la práctica, refutarla, y al fin presentar como debe hacerse bien.

Incluye, además, un capitulo sobre la hermenéutica de Calvino que es muy buena; un capitulo poniendo en practica sus propuesta usando el libro de Jueces; otro capitulo presentando a Sansón exclusivamente, ilustrando así la forma debida de interpretar esos episodios; y en dos apéndices no solo una serie de pasos para estudiar la biblia debidamente, pero también 21 pasos para preparar un sermón debidamente.

Hay dos problemas con el libro del pastor Masters. Uno es que es algo alarmista. Exagera el peligro y no es preciso en cuanto al blanco al que le esta tirando. El otro problema es una pequeña falta de vez en cuando en cuanto a consistencia. Creo que llega a contradecirse en uno u otro tema menor. No obstante, en general sus puntos son buenos, si de vez en cuando no están hechos con la mayor precisión. El pastor Masters tiene mucha experiencia y conoce bastante bien la tradición interpretativa de los predicadores reformados. El libro es fácil de leer y puede ser muy útil para esas personas nuevas que no se han dado cuenta como diferimos del dispensacionalismo en cuanto a la interpretación de la Biblia.

-Joel Zartman

10 noviembre, 2011

La Revelación de Dios, por Peter Jensen

La doctrina de la revelación es una de las doctrinas más controversiales y distorsionadas de nuestros días. Tanto así, que es más extraño encontrar cristianos que piensen bien sobre esta doctrina que encontrar cristianos con ideas peculiares y dañinas.

La bibliología, nuestra doctrina de la Biblia, es importante porque la doctrina que forma todas las demás es esta: así recibimos todo lo que Dios revela. ¿Cómo se revela Dios? ¿Dónde está la autoridad? ¿Qué parte juega en esto el Espíritu Santo hoy? y otras preguntas como estas forman la consideración de Jensen en este tomo.

Barth y Brunner, aunque ya muertos, siguen siendo teólogos de gran influencia en el mundo de la teología. Necesitamos respuestas contra sus teorías de la revelación de Dios. Están siendo difundidas en seminarios y universidades de buen nivel académico en todo el mundo. Jensen conoce estas teorías, las explica, las confronta.

También es bueno este libro en cuanto a la importancia de la experiencia. Los creyentes solemos querer simplificar las cosas más de lo debido. No solemos dar el doble énfasis, por ejemplo, de Jesús cuando dice que su yugo es fácil y también dice que hay que tomar una cruz diario. O enfatizamos solo la parte suave, o enfatizamos solo la parte dura. Los calvinistas solemos enfatizar la soberanía y la predestinación a veces al descuido de la responsabilidad humana. No quiero decir que no podemos hablar solo de una de estas si el pasaje tiene ese énfasis, pero que después de oírnos por un rato, se nota que estamos cómodos con el lado de la soberanía e incómodos con el lado de la responsabilidad. O vice versa.

Somos así a veces con la experiencia, pero la experiencia es un importante aspecto del Cristianismo auténtico. Sí, necesitamos y enfatizamos el conocimiento, y sin buen conocimiento la experiencia no hace más que abusarnos. Es como un apartamento: el conocimiento le da estructura y rigidez. Necesitamos pisos firmes, techos duros, paredes que aguanten y so se derrumben de un martillazo. Pero no es agradable vivir ahí sin muebles, cuadros, y todas las cosas que suavizan y humanizan ese espacio: que es como la experiencia. Sin experiencia, la gente no aguanta el conocimiento. Hay algo en nosotros que quiere tener la experiencia de Dios, y esta puesto ahí porque somos hechos en su imagen. No estamos hechos para vivir simplemente a base de buena doctrina, pero con esa buena base para interpretar y organizar, tener experiencia continua del Dios vivo.

Que no reconocemos esto como lo debemos se ve en nuestra mala organización en cuanto a este tema. ¿Qué parte juega el conocimiento experimental (por experiencia) del creyente? ¿que tiene el incrédulo en la revelación natural (aunque no salvadora), etc.? Jensen nos ayuda mucho con estas consideraciones también.

Uno de los argumentos que hace Jensen que fue nuevo para mí, es el de la unidad de la Biblia. Lo usa para llegar a la doctrina de la inerrancia, y lo hace muy bien. Si nada más por ese aspecto quizás algo ignorado (por lo menos por este lector) es valioso el tomo.

Es un poco pesado para leer. El estilo no es el más acogedor. Pero vale la pena este tomo para cualquiera interesado en entender algo de la revelación de Dios y que consideraciones abarca, y para el que quiera estar al día en cuanto a lo que está pasando en el estudio de esta rama de la teología.

-Joel Zartman

26 octubre, 2011

La Doctrina de Dios, por Gerald Bray

Este libro es una traducción de una serie que originalmente se publico en inglés y con bastante éxito. Este tomo sobre la doctrina de Dios es uno de los mejores libros que he leído sobre el tema, y es suficientemente profundo como para ser útil en el contexto del seminario. Eso sin ser esotérico, aunque puede ser pesado. No tiene uno que ser un teólogo con formación avanzada para entenderlo. Sí lo deja a uno con una buena idea de la condición en que se encuentra esta área de la teología en la actualidad y desde la perspectiva evangélica.

Ventajas:

1 – el libro tiene la ventaja de estar bien ubicado dentro de la conversación mundial teológica. Es conservador en su teología, pero esta al día con lo que se esta diciendo en esa conversación académica en donde la teología del mas alto nivel de desarrolla.

2 – vivimos en un día cuando existe buen apetito por las caricaturas. A quien no les gusta? Parte del gusto es que preferimos así la vida: caricaturizada, simplificada, tan digerible como comida para bebes. Así muchas veces pensamos de las figuras históricas, sus ideas, lo que los motivaba y sus acciones. Compramos nuestro entendimiento en el McDonald’s de las ideas.

Bray nos libra de esta forma de entender la teología, en parte porque muestra como se van desarrollando los conceptos a través del tiempo y también mostrando como eran las mentes de los que impulsaban el desarrollo. Demasiada literatura de Cristianos es ligera y a veces deshonesta en cuanto a su presentación de figuras como Plotino, Origenes, Celso, interpretación alegórica, misticismo, etc. El valor de Bray es que ha leído, entendido, y explica con integridad. Es bastante bueno, por ejemplo, cuando trata la relación entre el Cristianismo y el neoplatonismo.

3 – el libro tiene la ventaja de ser muy, muy interesante. La traducción es buena, Bray sabe explicar con claridad, y los detalles fascinan. Hay autores que no atrapan bien la atención del lector. Bray no esta entre ellos.

Realmente no tengo sino una critica de este tomo. Es que en la discusión del argumento ético (que algunos usan para comprobar la existencia de Dios) Bray sugiere que en el Antiguo Testamento Dios no se opuso a la poligamia. Es bastante común ese punto de vista, aun entre gente conservadora. Me parece que el problema ahí es que no distinguen lo normativo y lo descriptivo en el AT. Pero este asunto tiene poco que ver con el tomo en general, y es una debilidad casi insignificante.

Buen libro: ilumina, interesa, informa y defiende la clásica doctrina de Dios.

-Joel Zartman

19 octubre, 2011

Biblioteca José M. Martínez

La editorial Andamio esta sacando una serie de tomos muy interesantes estos días, los conoces? La serie en español se llama Biblioteca José M. Martínez. Es una traducción de una serie originalmente en inglés que pretende poner al lector al día en cuanto al estado del tema que se trata. La doctrina de Dios, la providencia de Dios, la revelación de Dios, etc., son los títulos que se encuentran.

Toda verdadera disciplina académica es como una conversación, y una conversación con dos dimensiones: el tiempo y el espacio. En el tiempo viene la tradición, la historia. Toda disciplina académica, desde la teología hasta la física, tiene su tradición e historia. Es una conversación que se ha llevado a cabo a través de los años y a la que han contribuido muchas personas. Por ejemplo: en la Reforma no se apoyaron solo de lo que ellos en ese tiempo podían decir, se fortalecieron también de lo que habían dicho Agustín de Hipona, los padres Capadocios, Bernardo de Claraval. Pero no solo tiene esa dimensión del tiempo, también es una conversación con dimensión en el espacio: debe ser mundial en el sentido que incorpora todos los lugares donde en serio se esta estudiando el tema en el mundo. ¿Que están diciendo hoy los que han aprendido de que se trata la conversación y lo que se ha dicho?

Estos tomos son respuestas evangélicas dentro de esa conversación. Lo bueno para nosotros, que quizás no estamos sumidos en toda esa conversación, es que explican en que estado se encuentra, porque, y ademas de proponer una teología positiva, dan una buena respuesta evangélica a los errores teológicos de nuestro día. He leído dos, espero obtener el tercero, y lo que quiero hacer en entradas futuras, es evaluar y recomendar cada tomo a medida que aparezcan.

-Joel Zartman