Archive for ‘Orosmán Rozo’

7 septiembre, 2015

EXABRUPTO CATÓLICO

Quienes tenemos una moral cristiana estamos perplejos por las declaraciones de monseñor Juan Vicente Córdoba  durante el foro sobre adopción igualitaria organizado por la Fundación “Buen Gobierno” nombre que además me parece un contrasentido. ¿De cuál arcano de sabiduría saca este clérigo semejante declaración? ¿Será que el monseñor no ha leído la Sagrada Biblia? O ¿será que su interpretación es tan errática que anda perdido en los laberintos teológicos? Es cierto que hay heterosexuales pecadores pero eso no es base para santificar el homosexualismo. Si como dice el prelado, el pecado está “en la actuación de las personas”, pues entonces la práctica homosexual es pecado porque quebranta el orden sagrado del matrimonio, el cual está compuesto por varón y hembra. El pecado no está sólo en los actos de la persona, el pecado está en nuestro corazón corrupto, y las actuaciones son simplemente la expresión externa de tal corrupción.

La siguiente declaración del monseñor nos deja estupefactos “No sabemos si alguno de los discípulos era mariconcito o si la Magdalena era lesbiana, parece que no porque bastantes pasaron por sus piernas”, estas palabras muestran que a este clérigo le encanta la manipulación de la historia sagrada y se deleita en sus imaginaciones eróticas. No es raro en un hombre que lucha contra sus propias pasiones, la cuales deben estar encadenadas por el celibato.

Dijo además este “preclaro” clérigo: “Yo diría hermanos homosexuales y lesbianas, cuando se casen tengan hogares bonitos, tengan lo que llamamos nosotros la fidelidad y formen a sus hijos con amor” ¿Quién entiende a este señor con semejante falacia? Esto lo único que hace es confundir a los feligreses católicos. ¿Dónde están los fieles católicos para defender la tradición cristiana de occidente?

Añadió además este confundido cura que “El pecado es otra cosa. Es sencillamente no respetar la dignidad de los demás”, ¿En qué seminario aprendió semejante herejía? Si él tuviera razón, entonces Jesucristo fue un pecador porque él no respetó ninguna dignidad humana cuando se trataba del pecado, sino que la condenó. Lo mismo hicieron los apóstoles. Los apóstoles fueron llamados por el Espíritu Santo y por Jesucristo en persona. Ellos fueron el fundamento de la Iglesia ¿cómo se atreve este clérigo a tratarlos de posibles “maricones”? Esto es una afrenta al señorío de Cristo.

Si el Clero católico es consecuente debería sancionar a su prelado. A su vez, monseñor Córdoba debe saber que el único pecado que Dios no perdona es el de la blasfemia contra el Espíritu Santo, pecado que está muy cercano a sus declaraciones irreverentes.

Orosmán Rozo

Lic. Filosofía y Ciencias religiosas

USTA, Bogotá

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7 febrero, 2015

PAREJAS GAY

Hace unos pocos meses  el papa Jorge Bergoglio fue interrogado sobre su parecer  ante las parejas homosexuales. Él respondió con una pregunta: “¿quién soy yo para juzgar”? su respuesta fue evasiva y más política que religiosa porque hizo a un lado las Santas Escrituras.

¿Desconoce Bergoglio lo que dice la Palabra de Dios?  Porque es muy claro que las Santas escrituras nos dicen que los santos, es decir los cristianos, hemos de juzgar al mundo (en la consumación de todas las cosas). Y si vamos a juzgar al mundo, estamos facultados para juzgar cosas como la inmoralidad sexual (1 Co.6:2.3).  Es verdad que nuestro Señor Jesucristo en Mt.7:1 nos advierte sobre el cuidado que debemos tener al juzgar  a los demás; sin embargo, ¿Está diciendo el señor que uno como cristiano debe procurar no ver ni oír los yerros de los demás, volvernos ciegos a sus faltas (fingiendo que no nos damos cuenta de ellas), a rehuir toda crítica y rehusar discernir entre la verdad y el error, lo bueno y lo malo?  Creo que no.

Así que, no es un delito, ni una falta de amor, ni discriminación, sentar nuestra posición como cristianos frente a una desviación de la conducta humana como lo es el homosexualismo. Y podemos darle varios nombres a este tipo de aberración social. Desde el punto de vista teológico la llamamos pecado, porque en esencia pecado es “errar el blanco” es desviar el curso de lo recto.  Desde el punto de vista médico, es una enfermedad.  Desde el punto de vista sicológico es una confusión en la identidad de género, etc. Y podemos seguir añadiendo definiciones sobre el asunto, aunque es claro que para la comunidad gay es una virtud, no reconociendo que tal virtud ya pasó a la historia como conducta social inaceptable.

En el año 53-54 a.C. la ciudad de Corinto en Grecia, era una ciudad grecorromana regida por una cultura pagana. Fue conocida como un centro  de corrupción e inmoralidad, por su culto a la diosa Afrodita o Venus, lo cual a su vez  fomentó la prostitución “sagrada”. Sabemos además, que en las ciudades grecorromanas el homosexualismo era una práctica normal, socialmente aceptada.  Pues bien, el apóstol Pablo llegó a esta ciudad e irrumpió con el mensaje del evangelio el cual presentaba valores muy superiores a los conocidos hasta el momento. Allí floreció una iglesia que poco a poco fue recibiendo en su seno a muchos hombres y mujeres que huían hastiados de una sociedad corrupta.  Llegaron por lo tanto, homosexuales que al oír el mensaje del evangelio, encontraron una vida nueva y más feliz que la que anteriormente habían llevado. Muchos homosexuales dejaron sus aberraciones y comenzaron  a vivir una vida diferente al ser alcanzados por la gracia de Dios. Más tarde, Pablo escribiendo su 1ª carta a los Corintios les dijo:

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. (1 Co.6:9-11)

Pablo reconoció que algunos habían sido liberados de su tendencia homosexual gracias al lavamiento, santificación y justificación operados por la gracia de Dios cuando ellos creyeron en el Señor Jesucristo como su salvador.

Si usted que lee estos párrafos es un gay, pues sepa que no tiene porqué resignarse a pensar que tiene que acostumbrarse a un estilo de vida así. No, Cristo nuestro Señor ha venido a rescatarnos de un estilo de vida vano. Ha venido a darnos vida nueva. Así que, usted puede por la gracia de Dios llegar a ser una persona totalmente nueva. ¿Por qué no lo intenta?

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

E mail: orozoa@yahoo.com

6 Febrero de 2015

3 febrero, 2015

LA SANIDAD DEL PARALÍTICO

Tome su Biblia y lea: Mateo 9:1-8

  1. LA SALUD ESPIRITUAL ES LO PRIMERO (v.1-2) Notemos que Jesús no procede primeramente a sanar su cuerpo; sino que su interés se dirige al problema espiritual del hombre.  Jesús sana su alma primero. ¿Por qué? Sería que el hombre estaba inválido por su pecado?  No lo sabemos, el relato no lo aclara. Es posible que en algunos casos pueda haber una relación entre la enfermedad y el pecado, aunque no en todos los casos. Hoy se sabe que hay una relación entre algunas enfermedades físicas y los problemas del alma. Hoy se habla de enfermedades psicosomáticas. Ciertos problemas psicológicos, espirituales, o anímicos pueden afectar la salud general. Pero sobre todo una conciencia culpable trae problemas de salud.(Sal.73:21; 32:3-4)

Así que Jesús le muestra que antes de sanarlo debe arreglar un problema que el paralítico tiene con Dios. Y esto debe enseñarnos algo. Dios no va a arreglar nuestros problemas del cuerpo si primero no arreglamos nuestros problemas espirituales. Y el primer problema que tenemos es el pecado.  Esa es la enfermedad más grave.

Tenemos hoy un problema grande con este  tema de la “sanidad divina” practicada en las iglesias llamadas “carismáticas”. La salud es un bien preciado al cual todos aspiramos, y damos cualquier cosa por tenerla, por conseguir la salud podemos quedarnos en la ruina si es necesario. Es por esto, que la salud se ha vuelto un gran negocio. Y cuando la gente no encuentra cura en la medicina tradicional, acude a los curanderos, a los yerbateros, etc. Pero desde hace unos cincuenta años las multitudes empezaron a acudir en masa a otros centros de sanidad. Me refiero a las iglesias y sus curanderos evangélicos. Tenemos entonces unas iglesias con unos milagreros que parapetados en el nombre de Jesús buscan pescar a las gente ofreciéndole la cura para todos los males.  Pero no le están diciendo a la gente que si acuden a Jesús, lo primero que tienen que hacer es arrepentirse, y buscar de Dios el perdón de sus pecados. Conozco casos de personas  a las cuales les han prometido sanidad, y las han engañado y hoy esas personas están llenas de incredulidad y no quieren saber nada del evangelio.  Estas iglesias presentan a Jesús como un milagrero, pero no como aquél que ha venido a perdonar sus pecados.

  1. LA SALUD CORPORAL ES LO SEGUNDO. (v.5-7) Esta fue la señal confirmante. Para derrotar la incredulidad, Jesús hace una señal milagrosa.

2.1. Le añade la salud física. Con este milagro Jesús derrota la incredulidad de los escribas

¿Qué es más fácil? (v.5). Para nosotros los seres humanos ambas cosas son imposibles.  En primer lugar, ningún ser humano en ninguna religión puede perdonar pecados. Menos aún tiene el poder para ir levantando paralíticos. En toda mi vida no he visto que alguien haya hecho tamaño milagro. Por eso el Señor dice para que sepan que el Hijo del Hombre, es decir para que sepan que el Hijo de Dios encarnado tiene poder, le da la orden al paralítico que se levante. Para el Seños Jesucristo ambos actos eran fáciles. Sencillamente porque con su Palabra él creó los cielos y la tierra; así que por su Palabra levantó a este hombre paralítico.

1) No solo debía levantarse sino coger su cama, para mostrar que él estaba perfectamente curado, y además tenía fuerza para cargarla. No como sucede hoy en las iglesias carismáticas, en donde montan un show y le Dicen a la gente que ya está sana, y la envían a su casa, pero la verdad es que en muchos casos se ha comprobado que tales sanidades han sido un fraude.  2) Debía regresar a su casa, para ser una bendición a su familia, donde probablemente antes había sido  una carga. Además, Jesús no lo hizo parte de su equipo apostólico para usarlo como espectáculo, porque generalmente eso hacen los hombres, usan a las personas para ver cómo pueden armar sus patrañas.

3.3. La salud es un don de Dios. Siempre lo ha sido. Desde muy joven le pedí señor que no me diera riqueza sino la salud.  Y creo que debemos rogar a nuestro señor que nos bendiga con la salud. Pero, sin olvidar que la salud es para que le glorifiquemos a Él. Algunas personas en las iglesias piden oración “oren por mí porque estoy enfermo” bueno, pero ¿en qué le está sirviendo al Señor? Porque si le pedimos a Dios el don de la salud pero resulta que no vivimos una vida cristiana auténtica, pues es una contradicción.  En ese caso, debiéramos primero arrepentirnos de nuestros pecados y buscar el perdón del Señor.

 

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

27 enero, 2015

ÉL LLEVÓ NUESTRAS ENFERMEDADES

Mateo 8:14-17

Al comienzo de la Iglesia de Cristo sobre la tierra, los apóstoles predicaron el evangelio con poder. Exaltaban la crucifixión del Señor por nuestros pecados y testificaban acera de cómo había sido el ministerio de Jesús (Hch.10:38) Así que, Jesús anduvo:

  1. MINISTRANDO A LAS FAMILIAS (V.14-15). Nuestro Señor fue a la casa del apóstol  Pedro. Vemos que el  apóstol Pedro era casado.  Además, según 1 Co.9:5, su esposa lo acompañó en sus viajes pastorales. Este registro contradice totalmente la doctrina romana. La iglesia de Roma prohíbe que sus ministros se casen, lo cual no es bíblico. Este dogma del Romanismo es equivocado porque el Señor nunca ordenó que los pastores sean célibes, todo lo contrario, el Señor honró la institución matrimonial asistiendo a las bodas de Caná (Jn.2:11).
  2. TRIUNFANDO SOBRE LAS FUERZAS DEL MAL (Mt.8:16). Estos milagros fueron una señal de que el reino de Dios había llegado, y que el poder de Satanás estaba siendo restringido como nunca antes.  Más adelante los apóstoles predicaron que el hijo de Dios había venido a deshacer las obras del diablo. El echar fuera demonios particularmente autenticaba el mensaje de los apóstoles sobre el evangelio del reino (Mat. 10:5-8), era una clara demostración de que el reino de Satanás estaba siendo derrotado y de que el reino de Dios había llegado.

Surge la pregunta ¿Por qué será que en los tiempos de Jesús abundaban los demonios, y lo vemos echando fuera demonios con tanta frecuencia? Estoy de acuerdo con otros distinguidos teólogos, en que la razón fue doble: Primero, porque la nación había allegado a un alto grado de impiedad. Josefo, un historiador que existió durante el tiempo de Jesús (37-100 D.C)  escribió que  no hubo una nación bajo el cielo más perversa que ésta. Segundo, en los tiempos de Jesús la gente era fuertemente adicta a la magia y hacían pactos con el diablo y los demonios, de tal manera que era una práctica común, casi que familiar.  Cuando nació Jesús, el infierno tembló. Satanás buscó matar a Jesús desde su nacimiento. Fue por esto que el Señor actuó con su poder destruyendo las obras del diablo (Hch.10:38). De esta manera, el Mesías no solamente tenía que demostrar el poder sobre la enfermedad, y la naturaleza, sino que El tenía que demostrar poder sobre Satanás y los demonios. Así que, a donde quiera que iba Jesús, sucedía dos cosas: Él hacía milagros físicos y expulsaba a los demonios.

Encuentro en la Biblia que El Señor apoyó a los apóstoles en este ministerio. Marcos 16:9-20, echar fuera demonios y otros milagros eran señales de apostolado y de que en verdad Dios estaba con ellos.  Sólo los apóstoles fueron comisionados por el Señor para hacer señales y prodigios, sobretodo en un momento que se estaban colocando los cimientos de la iglesia. La predicación apostólica estuvo respalda por el Señor (Heb.2:3-4). Pero fue solo a ellos, nosotros no somos apóstoles para pretender que tenemos el mismo poder que ellos tuvieron. Al contrario, es peligroso. La revelación nos ha dejado un ejemplo de lo que puede pasar cuando uno se pone a jugar con estas cosas (Hch.19:13-20).  Así que, la enseñanza carismática que uno tiene que reprender al diablo y enfrentarse con él, es falsa y peligrosa. Lo máximo que podemos hacer es lo que hizo el arcángel Miguel (Judas 8-10)

¿Usted quiere derrotar al diablo? La fórmula para combatir al diablo no es “atándolo” sino resistiéndolo firmes en la fe (1 Ped. 5:9). Santiago lo expresa claramente: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Stg. 4:7).

  1. CUMPLIENDO LA ESCRITURA (v.17). En el siglo VIII a.C., Isaías profetizó según 53:4. Las iglesias carismáticas ha tomado este pasaje bíblico para enseñar una herejía (error doctrinal), diciendo que los cristianos no tenemos porqué estar enfermos. El año pasado falleció  a la edad de 89 años un famoso evangelista americano apellidado Osborn. En alguna ocasión, citando a Isaías 53:4, él dijo:

“…el ministerio nuestro debe ser tal que DECLAREMOS GUERRA ABIERTA A TODA FORMA DE ENFERMEDAD, y tomemos autoridad sobre todo poder del demonio en el NOMBRE Poderoso y Conquistador de Jesucristo, ministrando libertad a todos los sufridos…Tampoco toleremos la enfermedad en nuestros cuerpos, porque Jesús llevó nuestras enfermedades. “El mismo TOMO nuestras enfermedades (debilidades) y LLEVO nuestras dolencias (enfermedades)” (Mateo 8:17). “Ciertamente LLEVO EL (echó fuera) nuestras enfermedades y SUFRIO nuestros dolores…”

Frente a estas declaraciones erróneas que durante casi un siglo se han venido enseñando por todo el mundo tenemos varias cosas que es necesario aclarar:

1) Los cristianos también se enferman (1 Tim.5:23). 2) A veces Dios nos da la salud como respuesta a la oración de fe de la iglesia (Stg. 5:14-15). 3) en otras ocasiones Dios nos llama a su presencia por medio de alguna enfermedad.  4) En otras ocasiones Dios permite que alguna enfermedad nos aflija como parte de la disciplina que necesitamos (Heb.12:6), pero al mismo tiempo nos da todo el consuelo que necesitamos.

La profecía de Isaías, hablando de la futura venida del mesías escribió: “…ciertamente llevó las enfermedades y sufrió los dolores del pueblo” (Is.53:4ª). Esto es una referencia al ministerio de Cristo aquí en la tierra. Realmente a través de su ministerio, Jesús se compadeció de los que sufrían tanto por enfermedades como por la opresión del diablo. Esa parte de la profecía se cumplió al pie de la letra tal como lo señala Mateo, pero la Escritura no está afirmando que Jesucristo llevó todas nuestras enfermedades de tal manera que ningún cristiano tiene porqué estar enfermo. Hasta el punto que iglesias ignorantes llegan a prohibir el uso de medicinas argumentando que quien usa medicinas es porque no tiene fe.

Hace unos 38 años, estando yo recién convertido, casi me convencen con esa doctrina; sin embargo yo tuve algunas aflicciones y además oré por algunos enfermos y yo no puedo decir que Jesús los sanó. Tampoco acepté que era porque yo no tenía fe. Ahora, creo que si tengo alguna salud es porque Dios me la ha dado. Con el tiempo fui aprendiendo la doctrina de la soberanía de Dios, de su plan eterno, y de la realidad del mal en el mundo como consecuencia del pecado. Es por esto que al leer la profecía de Isaías tenemos que leer el versículo siguiente (v.5a). Así que, el profeta continúa diciendo “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados…”. Esta parte de la profecía no tiene nada que ver con sanidad física sino con nuestra rebelión espiritual, por lo cual sigue diciendo “…el castigo de nuestra paz fue sobre él. La muerte de Cristo nos trajo paz. El sufrió en lugar nuestro para que nosotros pudiéramos obtener paz con Dios.

 

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

27 enero, 2015

DEMONIOS

Mateo 8:28-34

Las Escrituras nos enseñan que en los tiempos de Jesús las sociedades estaban sumidas en el paganismo más que ahora por cuanto la gracia del evangelio no se había hecho presente; por tanto era frecuente el dominio de Satanás sobre las almas de las personas. Es por esto que el ministerio de Jesús estuvo relacionado con su victoria sobre las fuerzas del mal. 1 Juan 3:8.

  1. LA SALVACIÓN INCLUYE SER LIBRADOS DEL MAL (v.28). Así que vienen al encuentro de Jesús dos endemoniados. Dos hombres que estaban bajo el poder de los demonios, controlados por ellos.

¿Qué es un demonio? Es un espíritu, por tanto no tiene un cuerpo material como nosotros, y por eso es invisible, y no se puede tocar ni ver. Antes de la creación del hombre eran ángeles, bellos y santos. Pero al mando de Satanás, se rebelaron contra Dios  y fueron destituidos de la gloria de Dios. La Biblia presenta a Satanás y los demonios como vagando entre el Cielo y la tierra

La mayoría de eruditos que han estudiado este tema concuerdan en la siguiente definición de lo que es una posesión demoniaca: “la personalidad del demonio eclipsa la personalidad del que es poseído. La posesión demoniaca significa la proyección automática de una nueva personalidad, intensamente mala que eclipsa la personalidad del individuo”. Ahora, es muy probable que algunas personas diagnosticadas como mentalmente enfermas realmente estén poseídas y viceversa. Sin embargo, las Escrituras nos revelan que el único que tiene poder sobre los demonios es el Señor Jesucristo.

Según el registro de la Palabra de Dios, los demonios mienten, tientan, y para esto entran en la mente e influyen para que pensemos de cierta manera. Provocan discordia en la iglesia (Stg. 3:14-15); hacen la guerra a la iglesia (Ap.12:17); persiguen y buscan constantemente plantar doctrinas falsas, pervirtiendo la Verdad para distraer y llevar a la gente a la idolatría y al error (1 Jn.4:1-6). De manera que así es como se propagan las doctrinas de demonios (1 Ti.4:1.) Según los relatos evangélicos, los demonios pueden traer enfermedad. Pablo tenía un problema de salud al cual él llamó, “el aguijón en la carne”, y lo atribuyó a Satanás. Entonces, los demonios pueden atacar lo físico. (Mateo 9:32-33; Mateo 12;, Lucas 13; Mateo 17). Entonces, pueden afectar el cuerpo y pueden afectar la mente.

  1. JESÚS PUSO FIN AL DOMINIO DE SATANÁS. Aunque odian a Jesús, en Marcos 5:6 dice: “Cuando vieron a Jesús le adoraron,” El verbo griego proskuneo quiere decir besar la mano, reverenciar con las rodillas, con la cabeza en el piso. Es una palabra que indica profundo asombro, reverencia, respeto y adoración. Los demonios usaron la boca de estos hombres “¿Qué tienes que ver con nosotros?” “¿Por qué nos molestas?” ¿Para qué ha venido “antes del tiempo señalado”? Los demonios saben como lo sabe Satanás que están en prisión en espera del juicio final, pero ahora ante la presencia del Hijo de Dios, su fin se ha anticipado porque ya no tendrán la libertad para poseer a quienes quisieran. La palabra “abismo” debe entenderse como un lugar profundo, tenebroso, al cual los demonios no quieren ser enviados porque es no solo un lugar de tormento sino además una prisión. Es una descripción semejante al infierno. El temor de ellos fue por el hecho de que casi inmediatamente después de encontrarse con Jesús se les ordenó salir de estos hombres
  2. SATANÁS Y SUS DEMONIOS ESTÁN SUJETOS AL SEÑORÍO DE CRISTO. Los relatos evangélicos nos dan pie para entender que antes de la venida del Señor el mundo experimentaba una actividad inusual de la posesión demoniaca, pero después de la venida del Señor, el poder de Satanás quedó restringido, sigue actuando perversamente, pero no tiene la libertad que tenía antes de Cristo. Los espíritus malos siguen afectando a las personas que le abren la puerta de su vida y de alguna manera cooperan con los poderes satánicos. Sin embargo, una vez que la persona cree en el evangelio es liberada completamente y redimida por la sangre de Cristo

Los apóstoles recibieron la autoridad para echar fuera demonios. En el libro de los Hechos vemos a los apóstoles ejerciendo este ministerio.  Ahora, la Biblia no promete que todo tipo de creyente iría ha estar facultado para echar fuera  los demonios en el futuro, sino que este ministerio sería típico de los apóstoles y sería además, una señal de su ministerio especial (Hch.16:18). Contrariamente, atreverse a practicar exorcismos es peligroso.  Algunos exorcistas quisieron imitar al apóstol Pablo y se llevaron un chasco (Hech. 19:13). Estas iglesias que continuamente pretenden tener este poder, abusan con sus exorcismos buscando más que todo shows espectaculares y no miden el peligro a que están expuestos. Realmente me maravilla la paciencia y misericordia de Dios con estos predicadores charlatanes que como dice Judas “no saben de lo que hablan” (Jud. 1:9-10)

Santiago dice que resistamos al diablo y él huirá (Stg.4:7-8). Resistir al diablo es no darle lugar en nuestra vida. Obedezca la Palabra y Satanás y sus demonios no tendrán ninguna oportunidad. Cuando venga con sus tentaciones, sus insinuaciones, con malos pensamientos ¡rechácelos!  ¿Es usted alguien que opone resistencia al diablo? Si es así está haciendo lo correcto; pero si no, seguramente le va a ir muy mal y el Señor no quiere eso.

 

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

20 enero, 2015

LA LEY

Mateo 5:17-20.

Jesús está enfrentado a dos enemigos acérrimos: los escribas y fariseos.  Los escribas eran los copistas e intérpretes de la ley, eran muy celosos de su religión, al igual que la secta judía de los fariseos.  Ambos grupos pensaban que la salvación se lograba cumpliendo estrictamente todo lo que la ley dice.  Jesús y sus apóstoles mostraron que la salvación no es por guardar la ley sino que es un don de la gracia de Dios.  Inmediatamente los legalistas fariseos reaccionaron en contra de Jesús.  Jesús explica cuál es su misión mediante dos declaraciones principales.  Él vino:

 

  1. NO ABROGAR LA LEY.  ¿De cuál ley está hablando aquí el Señor?  Nuestro Señor está respondiendo a los escribas y fariseos, por tanto está hablando en el contexto judío.   Desde los tiempos de Moisés el pueblo de Israel clasificó la ley en tres tipos: la ley Judicial o civil, la ley ceremonial y la ley moral. Estas dos clases de leyes fueron legisladas por Moisés y fueron específicas para el pueblo de Israel y ya no se practican tal y como se practicaron en el A.T. Veamos: 1) La ley judicial. Allí se estipulaban las normas sobre los esclavos, leyes que regulaban los actos de violencia, las relaciones con los amos, leyes humanitarias y de justicia social. Aquí se aplicó muchas veces la ley del talión.  Hoy no estamos obligados a cumplir las leyes civiles y penales tales como “ojo por ojo”. 2) La ley ceremonial. Todo esto formó parte del antiguo Pacto entre Dios y los hombres, hoy estamos en un nuevo Pacto. La ley ceremonial consistía en todas las normas que tenían que ver con el tabernáculo de adoración, las ofrendas de los sacrificios, con el sacerdocio.  Tampoco estamos obligados a cumplir leyes ceremoniales  como los sacrificios de animales para nuestra salvación. Esta semana hubo un escándalo en los medios por las declaraciones de una secta religiosa cuya pastora dijo que ninguno que fuera manco, tuerto, cojo, etc. podría aspirar a ser predicador. Probablemente esta falsa pastora en su ignorancia se estaba refiriendo a la ley ceremonial del A.T. Había normas ceremoniales estrictas para los sacerdotes. Los sacerdotes, además de su pureza moral debían ser sin defecto (Levítico 21:17-22).  Naturalmente que este tipo de leyes ceremoniales caducaron porque fueron para un tiempo, con la venida de Cristo todo esto fue reformado. A propósito de esto el famoso comentarista Mathew Henry decía “Nuestras enfermedades corporales, bendito sea Dios, no pueden ahora alejarnos de su servicio, de sus privilegios ni de su gloria celestial. Muchas almas sanas y hermosas están alojadas en un cuerpo débil y deforme. Y los que puedan no ser aptos para la obra del ministerio, pueden servir a Dios con comodidad en otros deberes de su iglesia”. 3) La ley moral.  La cual está esencialmente en los diez mandamientos que fueron dictados directamente por Dios.  Esta ley moral no caduca, continúa hasta nuestros días (Ex.20)

 

  1. A CUMPLIR LA LEY.

1) Jesús le dio a la ley su verdadero significado. Porque los escribas y fariseos habían distorsionado el sentido de la ley.  Jesús los acusó de hipócritas porque predicaban duramente la ley pero ellos mismos no la cumplían, peor todavía, le habían añadido sus propias interpretaciones erróneas y se habían vuelto legalistas.

2) El cumplió la ley de Dios perfectamente.  Nunca cometió pecado. La ley no lo pudo condenar. La ley nos condena a nosotros porque la hemos violado y nuestro castigo es la muerte. Pero Jesús, quiso pagar el castigo que usted y yo merecíamos para satisfacer la demanda de la ley de tal manera que se ofreció en la cruz por nuestros pecados.  Cumplió la pena de la ley por usted.  Murió en la cruz como el culpable por nuestros pecados y así satisfacer las demandas de la justicia

3) En él se cumplió todo lo que los profetas del A. T. habían predicho. Todas las profecías hablaban de su venida como el Mesías verdadero.

LA LEY MORAL DE DIOS SIGUE SIENDO VINCULANTE (v.19).   Es decir, nos obliga. Tenemos la responsabilidad de obedecer la ley moral de Dios desde el más pequeño de sus mandamientos hasta el más importante. Esta obediencia marca nuestra importancia como miembros de la iglesia de Cristo en el reino de Dios, y marcará nuestra importancia en el juicio final cuando Dios dará a cada uno su recompensa.  Somos salvos por la gracia por medio de la fe, si esto es cierto en nosotros seguramente que obraremos bien y buscaremos obedecer la ley moral de Dios, y lo haremos ya no como si fuese una carga pesada sino con amor y agradecimiento a nuestro Señor a quien queremos agradar.

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

20 enero, 2015

EL AYUNO

Mateo 6:16-18

En los tiempos de Jesús la práctica del ayuno había degenerado en un ceremonialismo superficial. Así que Jesús definió la manera correcta de practicar el ayuno:

  1. LA MANERA INCORRECTA. Recodemos que Jesús vino a reformar todas las cosas, entre ellas vino a darle a la ley ceremonial su verdadero significado.

a) Lo que Jesús condenó fue esa actitud piadosa hipócrita. Condenó esos ayunos fingidos (v.16), falsos (v.17-18). Cuando los fariseos ayunaban buscaban era impresionar a los demás y adoptaban una actitud de pesadumbre o de tristeza. Se vestían de cilicio. No se bañaban como de costumbre; y ponían ceniza sobre sus cabezas; además usaron otros métodos como ensuciar sus caras, todo con el fin de que la gente los admirara como personas muy religiosas.  Así que buscaban impresionar para que la gente dijera ¡Oh, qué hombres tan piadosos! Esta gente sí demuestra su arrepentimiento; pero la verdad es que estos fariseos estaban haciendo teatro. Jesús les dice que si lo que estaban buscando era tener una buena apreciación de los demás pues esa sería su recompensa pero de Dios no iban a recibir nada.

b) No se debe ayunar con una actitud legalista. Como si fuese una regla imprescindible para uno ser un verdadero cristiano.

c) No por cumplir con un formalismo religioso. Porque en la práctica se convierte en algo mecánico. No oramos y ayunamos simplemente porque hay que hacerlo, ni por el simple cumplimiento del deber

El Señor no nos dice cuántas veces debemos ayunar, ni cuánto tiempo, las circunstancias varían, lo importante es que cuando ayunen tengan en cuenta que la opinión de la gente no importa, háganlo con sencillez y humildad como para Dios. Así que Jesús dice que el ayuno no es para el espectáculo y la apariencia personal.  Cuando ayune haga lo que hace todos los días, báñese y arréglese. La oración y el ayuno es algo privado entre usted y Dios.  Usted no está buscando la alabanza de los hombres sino la aprobación de Dios. Si usted es sincero con Dios, él lo va a recompensar. Además, no ayunar con la esperanza de recibir los aplausos de los hombres, pero tampoco dejar de hacerlo para evitar las críticas, como decía David S.69:10-13

  1. LA MANERA CORRECTA.

Jesús no prohíbe el ayuno sino que los deja a entera libertad de la persona. Lo que Jesús dice es que si alguien quiere concentrarse en la oración por algún motivo especial, pues tiene que hacer todo lo contrario a los fariseos. Como el asunto de la oración es entre Dios y la persona, quien lo haga no debe hacerse notar, todo lo contrario debe bañarse y arreglarse, es decir seguir siendo la persona que es de manera natural, porque al fin y al cabo no le interesa impresionar a nadie, no hacer ostentación de santidad, su único interés es Dios.

  1. LA ESCENA CONTEMPORÁNEA. Hoy existe un debate entre los que defienden el ayuno y los que tienen otra posición al respecto. Si en los tiempos de Jesús el ayuno había perdido su propósito tenemos que hoy en las iglesias carismáticas, el ayuno es una práctica que también ha perdido su verdadero significado:

3.1. Por sus excentricidades. Desde hace unos cincuenta años la práctica del ayuno fue popularizada por algunos pastores pentecostales.  Hubo en Puerto Rico un pastor que basándose en una interpretación errónea de (Jn.14:12) se propuso ganarle al Señor en tiempo y ayunó 41 días.

3.2. Por sus erróneas interpretaciones. Los carismáticos se equivocan en su interpretación.  Hace unos 35 años leí un libro titulado “el ayuno escogido por Dios” El autor decía cosas como las siguientes:

a)  El ayuno sirve para crecer en santidad.   Esto es falso.  El apóstol Pablo dejó claro que las prácticas ascéticas tienen poco poder sobre el pecado. (Col. 2:20-23).

b) El ayuno sirve para cambiar la voluntad de Dios.  Falso. Consideran que hay cosas que Dios no responde sino con oración y ayuno. De manera que cuando uno ora y no recibe la respuesta debe por consiguiente entrar en oración y ayuno porque así se logrará que Dios cambie su parecer. Como si Él no quisiera darnos algo pero yo puedo hacerle huelga de hambre para obligarlo.

c) Para recibir revelaciones. Falso. Insisten en que ayunando usted podrá conocer cuál es la voluntad de Dios específica para su vida. El asunto es que como diariamente necesitamos orar al Señor para que se haga su voluntad, en ese caso, pues tendríamos que vivir en permanente ayuno porque la oración sola es insuficiente.

d) Para lograr resultados inmediatos. Falso. Dios es soberano y Él es quien resuelve si nos bendice o no. Así que ningún ayuno va a obligar a Dios a responder inmediatamente nuestros deseos. Él es soberano en la repartición de sus dones.

Orosmán Rozo.

Pastor Iglesia Bautista del Norte

Bogotá, Colombia.  A.S.

6 diciembre, 2012

Carta a la emisora BBN radio

Señores:
EMISORA BBN RADIO.

Apreciados hermanos:

Les saludamos cordialmente en el espíritu cristiano. Queremos mediante esta carta hacer un respetuoso pero serio llamado a la reflexión, acerca de qué tanto todos los programas que salen al aire son consecuentes con el propósito, que según se afirma en las páginas web de esta cadena radial, para el cual fue creada esta emisora.

Si el propósito principal es dar a conocer el evangelio mediante una cuidadosa divulgación y enseñanza de la Palabra de Dios, entonces consideramos que programas que se dedican a criticar y ridiculizar de manera liviana, irresponsable, indocta y sin la mínima compasión cristiana ciertas corrientes teológicas del cristianismo histórico, no están haciendo justicia a la razón de ser de una emisora que hemos admirado, recomendado y apoyado a través de los años por su seriedad en el tratamiento de los diversos temas.

Puntualmente nos referimos al programa “SEMILLAS AL AIRE” de Raúl Ferrer de las nueve y media de la mañana, donde de manera muy superficial y burda se está pretendiendo socavar con falacias (Esto, porque los conceptos que el Sr. Ferrer cita como calvinismo, es una malformación de lo que realmente creemos y no corresponde en su totalidad sino a una edición propia que él hace del cristianismo reformado histórico.) las grandes verdades bíblicas que fueron expuestas nuevamente a la luz en el siglo XVI y sostenidas por las iglesias históricas bautistas y presbiterianas, las cuales fueron el instrumento a través del cual Dios reformó a su iglesia, sacándola de la oscuridad y superstición pagana en que se encontraba inmersa durante siglos. Y no solo esto, sino que bajo la bendición de Dios estas mismas doctrinas llamadas calvinistas, juiciosamente proclamadas y bien trazadas generaron genuinos avivamientos que dieron como fruto la transformación del orden religioso, social y político de su época. Deliberadamente se está ignorando que estás grandes doctrinas de la reforma fueron sostenidas y proclamadas por otros grandes siervos de Dios, que han sido ampliamente reconocidos por su sana ortodoxia bíblica como Juan Nox, Juan Bunyan, John Newton, Mathew Henry, George Whitefield el gran teólogo americano Jonathan Edwards, Carlos Spurgeon, James P. Boyce, Basil Manly, John A. Broadus, B. H. Carroll, William Carey, Adoniram Judson, Luther Rice y una basta pléyade de exponentes de estas grandes doctrinas, por lo que sería, por decir lo menos, poco inteligente, desconsiderado y osado insinuar que fueron predicadores de doctrinas sospechosas, poco confiables y de tinte herético y así convertirlos de un plumazo en grandes heresiarcas. Por lo anterior entiéndase también que toda comunidad cristiana bíblica encuentra en estas iglesias y doctrinas sus raíces, siendo sus deudores todos aquellos que nos consideramos parte del cristianismo evangélico y bíblico. Por tal razón consideramos que un programa de esta naturaleza no hace justicia a la edificación de la iglesia que Dios está conduciendo a través de los siglos.

Así pues, vemos con gran preocupación que un trabajo de tanta excelencia como el que busca realizar esta emisora, esté deslizándose por un sendero que conduce a la controversia y crítica cáustica y malsana, que desembocará en la pérdida de confianza y peor aún en el descrédito de un esfuerzo tan valioso como el que ustedes hacen a través de este medio de comunicación.

En consecuencia, respetuosamente solicitamos que salgan del aire todo tipo de programas que como se dijo anteriormente, no guardan armonía con el propósito de la emisora. Les pedimos también que por favor busquen en alguna manera resarcir la desinformación entregada a los oyentes en estos espacios radiales y la ofensa causada a quienes confesamos sinceramente estas doctrinas en un espíritu pacífico. Agradeciendo de antemano el interés que sabemos prestarán a la presente, quedamos a sus órdenes y a la espera de sus comentarios sobre este asunto.

Sus servidores en la causa del Reino de Dios,

Cordialmente

FRATERNIDAD DE IGLESIAS BAUTISTAS

30 diciembre, 2011

¿PUEDE EL CALVINISMO MATAR EL EVANGELISMO?

La respuesta a la pregunta es sí y no. Sí, puede matar un evangelismo no bíblico centrado en el hombre y algunos de lo métodos carnales no bíblicos empleados en el evangelismo centrado en el hombre.

No, no puede matar un evangelismo centrado en Dios cuando los métodos bíblicos son empleados en la gran obra de llevar el claro mandato del Señor.

Antes de discutir Evangelismo y Calvinismo, puede ser sabio y de ayuda hacer unos pocos comentarios generales con respecto a algunos conceptos erróneos acerca del Calvinismo. Hay un tema que inmediatamente levanta diversos sentimientos. Hay fanáticos tanto a favor del Calvinismo como en contra del Calvinismo. El tema también coloca algunas preguntas vitales e importantes que son muy relevantes en el tiempo presente en la Convención del Sur de los EE.UU. Yo oigo muchas voces sinceras interrogando, especialmente entre estudiantes de seminarios y jóvenes pastores.

No hay duda que los fundadores y la facultad de nuestro primer seminario como también la mayoría de los primeros ministros bautistas del Sur fueron Calvinistas comprometidos en la experiencia.

LOS CALVINISTAS NO SON SEGUIDORES DE JUAN CALVINO.

Las raíces principales de los dos grandes sistemas de teología se encuentran enclavados tanto en el Calvinismo como en el Arminianismo. Sin embargo, esos sistemas estaban en existencia 1.100 años antes que Juan Calvino naciera. En ese entonces, esos dos sistemas fueron llamados Agustinianismo y Pelagianismo, así llamaron después a los dos hombres del siglo V que definieron esto. Sí, nosotros llamamos a esto Calvinismo. Podemos, con justicia, llamar a éste Agustinianismo lo cual no significa que estamos siguiendo a Agustín dentro de la Iglesia católica Romana sino más bien que estamos siguiendo los principios de teología que Agustín enseñó. En efecto, John A. Broadus, un gran bautista del Sur en el último siglo, estaba en lo correcto cuando él dijo que éste sistema va hacia atrás hasta el apóstol Pablo. Entonces, Broadus llamó Calvinismo “a ese exaltado sistema de la verdad paulina.”

Juan Calvino fue el hombre que primeramente formuló los principios doctrinales en un sistema formal, pero como he dicho, los principios doctrinales no se originaron con Juan Calvino o Agustín sino con el apóstol Pablo. Entonces, los Calvinistas no son seguidores de Juan Calvino, sino mejor, abrazamos los principios doctrinales que están formulados en el sistema de la Doctrina Cristiana. (La misma cosa es verdad del credo apostólico. Los apóstoles no escribieron el credo de los Apóstoles; las verdades bíblicas del credo fueron sistematizadas muchos años después que los Apóstoles partieron para recibir su recompensa.) Por consiguiente, es un grave error decir o implicar que somos seguidores de Juan Calvino. Nosotros no bautizamos infantes ni hacemos tales cosas como quemar herejes. Podemos con seguridad decir que el Pelagianismo es el ancestro del Arminianismo, como el Paulinismo y el Agustinianismo son los ancestros del Calvinismo.

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Reisinger, Ernest., “¿Puede el calvinismo matar el Evangelismo?”. Revista The Founders Journal, Cape Coral, FL, Spring, 2000, 8-13 pp.

Traducido por: Orosmán Rozo. Septiembre 22 de 2000. Bogotá D.C.

5 diciembre, 2011

¿NAVIDAD O PAGANISMO?

Ya que se me pide que reflexionemos sobre si es correcto que celebremos la navidad, permítanme hacer algunas observaciones.

Es claro que Jesús no nació el 25 de diciembre. Nos ayudaría entender que las sociedades humanas fijan fiestas civiles o religiosas de manera convencional. Dichas fiestas religiosas o civiles no son pecaminosas en su esencia conceptual. Los judíos necesitaban de sus fiestas religiosas para celebrar y no necesariamente dichas fiestas se ajustaban a la fecha exacta en que ocurrieron los acontecimientos que recordaban. Lo importante era la celebración y la manera de hacerlo.

Debemos tener cuidado de caer en un radicalismo extremo y satanizar todo lo que nuestra cultura practica. Debemos sí como predicadores de la Palabra de Dios, examinar nuestras celebraciones.

La Escritura dice “…nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo…” (Col.2:16). Los judaizantes que querían seguir obligando a muchos a la celebración de sus fiestas no debieran haber juzgado a los gentiles, puesto que todas estas cosas eran simplemente sombras de lo verdadero que es Cristo. Sin embargo, tenemos hoy algunos cristianos protestantes que gustan de juzgar a otros sobre sus fiestas culturales, este es el caso de las fiestas navideñas. Consideran pecado adornar la casa, tener coronas de adviento, árboles e iluminación. Y se atreven a decir que quien practica esto no es salvo. Esta era una reacción típica de los fundamentalistas de siglos pasados. Sin embargo, muchos cristianos celebran con sus hijos estas festividades sin cargos de conciencia. Los protestantes no adoramos el pesebre ni rezamos novenas a la virgen maría. No oramos a un árbol de plástico para que nos traiga regalos ni enseñamos esto nuestros hijos, son simplemente adornos alusivos a ésta época.

La celebración de la Navidad no fue rechazada por los reformadores. Era una fecha grata para la reunión familiar. Quiero compartir con usted algunos fragmentos de sermones que el Pastor bautista Charles Spurgeon (llamado el príncipe de los predicadores) predicó en algunas navidades. Me tomo el atrevimiento de subrayar algunas frases para su observación.

Sermón titulado “Vete a Casa” (Mr.5:19)

“En mi opinión, desearía que hubiesen veinte Navidades en el año. Muy raras veces los jóvenes pueden reunirse con los suyos: Raramente pueden estar unidos como felices familias: Y aunque no guardo ningún respeto por la observancia religiosa de ese día, lo amo como una institución familiar, como uno de los días más brillantes de Inglaterra, el gran Día de reposo del año, cuando el arado descansa en el surco, cuando el estrépito de los negocios guarda silencio, cuando el mecánico y el obrero salen a refrescarse sobre el verde césped de la tierra alegre. Si algunos de ustedes son jefes, discúlpenme la divagación, muy respetuosamente les pido que paguen a sus empleados los mismos salarios en el día de Navidad como si trabajasen. Estoy seguro que alegrarán sus casas si lo hacen así. Es injusto que la única opción que tengan sea o festejar o ayunar, a menos que les den el dinero necesario para que festejen y se alegren en ese día de gozo”

Sermón predicado en Navidad titulado “La encarnación y el nacimiento de Cristo”. (Miq.5:2)

Esta es la estación del año cuando, querámoslo o no, estamos obligados a pensar en el nacimiento de Cristo. Considero que es una de las cosas más absurdas bajo el cielo pensar que hay religión cuando se guarda el día de Navidad. No hay ninguna probabilidad que nuestro Salvador Jesucristo haya nacido en ese día, y su observancia es puramente de origen papal; sin duda quienes son católicos tienen el derecho de reverenciarlo, pero no puedo entender cómo los protestantes consistentes pueden considerarlo de alguna manera sagrado. Sin embargo, yo desearía que hubiese diez o doce días de Navidad al año; porque hay suficiente trabajo en el mundo y un poco más de descanso no le haría daño a la gente que trabaja.

El día de Navidad es realmente una bendición para nosotros; particularmente porque nos congrega alrededor de la chimenea de nuestra casa y nos reunimos una vez más con nuestros amigos. Sin embargo, aunque no seguimos los pasos de otras personas, no veo ningún daño en que pensemos en la encarnación y el nacimiento del Señor Jesús. No queremos ser clasificados con aquellos que:

“Ponen más cuidado en guardar el día de fiesta
De manera incorrecta,
Que el cuidado que otros ponen
Para guardarlo de manera correcta.”

Los antiguos puritanos hacían ostentación de trabajo el día de Navidad, sólo para mostrar que protestaban contra la observancia de ese día. Pero nosotros creemos que protestaban tan radicalmente, que deseamos, como descendientes suyos, aprovechar el bien accidentalmente conferido por ese día, y dejar que los supersticiosos sigan con sus supersticiones.

Spurgeon estaba sí en contra de una celebración inadecuada. No usarla para borracheras y glotonería.

Sermón titulado: “El primer villancico de navidad”. Lc.2:14

“Yo deseo que cada quien que guarde la Navidad este año, la guarde como la guardaron los ángeles. Hay muchas personas que, cuando hablan acerca de guardar la Navidad, quieren decir con ello cortar las bandas de su religión por un día del año, como si Cristo fuera el Señor del desgobierno, como si el nacimiento de Cristo debiera celebrarse como las orgías de Baco. Hay algunas personas muy religiosas, que en Navidad no olvidarían nunca ir a la iglesia por la mañana; ellos creen que la Navidad es casi tan santa como el domingo, pues reverencian la tradición de los antepasados. Sin embargo, su forma de pasar el resto del día es muy notable; pues si logran ver su camino por las escaleras para llegar directamente a su cama en la noche, será por accidente. Considerarían que no han guardado la Navidad de manera apropiada, si no se entregaran a la glotonería y a la borrachera. Son muchos los que piensan que la Navidad no puede ser observada, a menos que hayan gritos de alegría y júbilo en la casa, y añadido a eso, la turbulencia del pecado.

Ahora, hermanos míos, aunque nosotros, como sucesores de los puritanos, no guardamos el día en ningún sentido religioso, y no le reconocemos nada especial sino que lo consideramos un día cualquiera: creyendo que cada día puede ser una Navidad, como debe serlo, y deseando hacer que cada día sea una Navidad, si se puede, sin embargo debemos de dar el ejemplo a los demás de cómo comportarse ese día; y especialmente porque los ángeles dieron gloria a Dios: hagamos lo mismo.

Además, los ángeles dijeron: “paz a los hombres:” esforcémonos si podemos por hacer la paz el próximo día de Navidad. Ahora, anciano amigo, tú no aceptas a tu hijo: él te ha ofendido. Invítalo en Navidad. “Paz en la tierra;” ustedes saben: ese es un villancico de Navidad. Lleven la paz a su familia.

Ahora, hermano, has hecho un voto que nunca le vas a hablar otra vez a tu hermano. Búscalo y dile: “oh, mi querido amigo, que no se ponga el sol sobre nuestro enojo.” Invítalo, y dale tu mano. Ahora, señor Comerciante, tienes un competidor en el negocio, y has hablado algunas palabras muy duras acerca de él últimamente. Si no haces las paces hoy, o mañana, o tan pronto como puedas, hazlo el día de Navidad. Esa es la manera de guardar la Navidad, paz en la tierra y gloria a Dios. Y, oh, si tienes algo en tu conciencia, algo que te impida tener paz en tu mente, guarda la Navidad en tu habitación, pidiéndole a Dios que te dé paz; pues es paz en la tierra, paz en la mente, paz en ti mismo, paz contigo, paz con tus semejantes, paz con tu Dios. Y no pienses que has celebrado bien ese día hasta que puedas decir, “oh Dios,

“Con el mundo, conmigo, y contigo
Quiero estar en paz antes de dormir.”

Hermanos: le deseo una feliz navidad.

Pastor Rozo.