Archive for ‘Joel Zartman’

6 diciembre, 2012

Carta a la emisora BBN radio

Señores:
EMISORA BBN RADIO.

Apreciados hermanos:

Les saludamos cordialmente en el espíritu cristiano. Queremos mediante esta carta hacer un respetuoso pero serio llamado a la reflexión, acerca de qué tanto todos los programas que salen al aire son consecuentes con el propósito, que según se afirma en las páginas web de esta cadena radial, para el cual fue creada esta emisora.

Si el propósito principal es dar a conocer el evangelio mediante una cuidadosa divulgación y enseñanza de la Palabra de Dios, entonces consideramos que programas que se dedican a criticar y ridiculizar de manera liviana, irresponsable, indocta y sin la mínima compasión cristiana ciertas corrientes teológicas del cristianismo histórico, no están haciendo justicia a la razón de ser de una emisora que hemos admirado, recomendado y apoyado a través de los años por su seriedad en el tratamiento de los diversos temas.

Puntualmente nos referimos al programa “SEMILLAS AL AIRE” de Raúl Ferrer de las nueve y media de la mañana, donde de manera muy superficial y burda se está pretendiendo socavar con falacias (Esto, porque los conceptos que el Sr. Ferrer cita como calvinismo, es una malformación de lo que realmente creemos y no corresponde en su totalidad sino a una edición propia que él hace del cristianismo reformado histórico.) las grandes verdades bíblicas que fueron expuestas nuevamente a la luz en el siglo XVI y sostenidas por las iglesias históricas bautistas y presbiterianas, las cuales fueron el instrumento a través del cual Dios reformó a su iglesia, sacándola de la oscuridad y superstición pagana en que se encontraba inmersa durante siglos. Y no solo esto, sino que bajo la bendición de Dios estas mismas doctrinas llamadas calvinistas, juiciosamente proclamadas y bien trazadas generaron genuinos avivamientos que dieron como fruto la transformación del orden religioso, social y político de su época. Deliberadamente se está ignorando que estás grandes doctrinas de la reforma fueron sostenidas y proclamadas por otros grandes siervos de Dios, que han sido ampliamente reconocidos por su sana ortodoxia bíblica como Juan Nox, Juan Bunyan, John Newton, Mathew Henry, George Whitefield el gran teólogo americano Jonathan Edwards, Carlos Spurgeon, James P. Boyce, Basil Manly, John A. Broadus, B. H. Carroll, William Carey, Adoniram Judson, Luther Rice y una basta pléyade de exponentes de estas grandes doctrinas, por lo que sería, por decir lo menos, poco inteligente, desconsiderado y osado insinuar que fueron predicadores de doctrinas sospechosas, poco confiables y de tinte herético y así convertirlos de un plumazo en grandes heresiarcas. Por lo anterior entiéndase también que toda comunidad cristiana bíblica encuentra en estas iglesias y doctrinas sus raíces, siendo sus deudores todos aquellos que nos consideramos parte del cristianismo evangélico y bíblico. Por tal razón consideramos que un programa de esta naturaleza no hace justicia a la edificación de la iglesia que Dios está conduciendo a través de los siglos.

Así pues, vemos con gran preocupación que un trabajo de tanta excelencia como el que busca realizar esta emisora, esté deslizándose por un sendero que conduce a la controversia y crítica cáustica y malsana, que desembocará en la pérdida de confianza y peor aún en el descrédito de un esfuerzo tan valioso como el que ustedes hacen a través de este medio de comunicación.

En consecuencia, respetuosamente solicitamos que salgan del aire todo tipo de programas que como se dijo anteriormente, no guardan armonía con el propósito de la emisora. Les pedimos también que por favor busquen en alguna manera resarcir la desinformación entregada a los oyentes en estos espacios radiales y la ofensa causada a quienes confesamos sinceramente estas doctrinas en un espíritu pacífico. Agradeciendo de antemano el interés que sabemos prestarán a la presente, quedamos a sus órdenes y a la espera de sus comentarios sobre este asunto.

Sus servidores en la causa del Reino de Dios,

Cordialmente

FRATERNIDAD DE IGLESIAS BAUTISTAS

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1 agosto, 2012

Conferencias sobre el calvinismo: una cosmovisión bíblica, por Abraham Kuyper

Abraham Kuyper fue el primer ministro de Holanda de 1901-1905. Le invitaron, a fines del siglo XIX, a dar unas charlas en la Universidad de Princeton. Este libro son las charlas traducidas.

No me persuadió Kuyper de su punto de vista. Y veo que el problema principal de este libro es que busca un cambio de énfasis que cambia la misión de la iglesia.

El primer paso que da Kuyper es ampliar la definición del termino: calvinismo. Cuando usamos la palabra calvinismo en general la usamos para hablar de una posición teológica. Lo que quiere establecer Kuyper es que el calvinismo es mucho mas que una posición teológica. Dice que es un sistema para ver todo el mundo y toda la vida.

El segundo paso es contrastar varias posiciones con la que el llama la del calvinismo. Contrasta el paganismo, el catolicismo y el islamismo con su posición, y demuestra la superioridad del calvinismo. Ahí viene una objeción que Kuyper anticipa: ¿no será que estamos hablando más del protestantismo que del calvinismo? El niega esto y da dos razones.

La primera razón es que el protestantismo incluiría al Luterano, y la teología Luterana tiene un énfasis soteriológico que se contrasta con el énfasis cósmico del calvinismo. Ahí comete un error, me parece a mi. Quizás no esta mal decir que el sistema Luterano enfatiza la salvación como su centro sin ampliar como lo hizo Calvino explicando la gloria de Dios en esto; pero si esta mal considerar el luteranismo mas que un sistema teológico.

Y eso me indica que su uso del calvinismo como algo más que un sistema teológico no se puede defender. Si fuera así, ¿por qué en su contraste al paganismo, al catolicismo y al islamismo con el calvinismo, no incluye también al luteranismo?

Porque no son comparaciones paralelas. Porque la realidad es que es una clasificación de otra categoría. Mezclar categorías es comparar y contrastar cosas que no se deben. Es como hacer una comparación entre un pan, una arepa, una tortilla y un ladrillo. El ladrillo no tiene nada que ver: no es un alimento como los otros tres. El esta usando descriptores de una denominación protestante en el lugar donde va la palabra protestante. Y su respuesta a esa objeción es donde se auto-traiciona. En el conjunto del catolicismo, el paganismo y el islamismo, también va el protestantismo con toda su variedad interna de posiciones teológicas.

Si lo que digo es verdad, si lo que hace Kuyper es mezclar categorías para avanzar sus ideas, y si a base de esta mezcla sigue todo lo que dice, entonces el valor del libro disminuye dramáticamente. Y temo que eso es lo que efectivamente sucede.

El efecto de mezclar categorías como lo hace Kuyper es de hacer del calvinismo lo que no es, y el efecto de hacer esto es cambiar el énfasis del calvinismo. Él quiere usar el calvinismo para transformar la sociedad. Pero el calvinismo no es una cosmovisión, es un sistema teológico. El punto de una iglesia que es calvinista no es transformar la sociedad. Esa no es la meta dada por Dios. La iglesia existe con una misión espiritual, la de transformar vidas individuales por medio de las buenas nuevas y la vida evangélica. Si ellas tienen un impacto en la sociedad, bien. ¿Si no tienen un impacto en la sociedad? Bien. Porque el calvinismo como sistema teológico enfatiza la soberanía de Dios y nuestra responsabilidad de ser fiel, con so sin éxito.

El triunfalismo que utiliza Kuyper para avanzar su argumento no se basa en rigor de examinación. (Creo que la posición que toma tiene mas que ver con el posmilenialismo y el optimismo de su era.) El ofrece argumentos con cierta plausibilidad, pero no incontrovertibles. Un historiador puede examinar lo que arguye Kuyper y demostrar que sus conclusiones son refutables en muchos casos. Especialmente ahora, después de la primera guerra mundial que acabo con el optimismo posmilenial del siglo XIX.

Lo que le da fuerza al libro es que los principios de la teología calvinista pueden en muchos casos llevar a lo que el busca. El problema es que eso solo se vera si la teológica calvinista llega a dominar las iglesias de un país. Sin duda eso mejoraría muchos países bastante porque se vería la influencia a través de la ciudadanía transformada por el poder de Dios y obedientes a su palabra. Pero seria mas o menos igual a que cualquier denominación protestante dominara en un país al cambio del catolicismo, el paganismo, el islamismo o el secularismo de hoy. Arminianos regenerados en la mayoría de la población harían un cambio dramático a cualquier país católico, musulmán o budista, ¿no crees?

A la misma vez, viendo que el calvinista no cree que son muchos los escogidos, viendo que el calvinista si cree que son pocos los que son verdaderos creyentes, ¿que tan factible es que se de la situación en la que la mayoría de los creyentes en una nación sean calvinistas en su teología?

El calvinismo no vendrá a la gente por medio de argumentos para mejorar la sociedad, mejorar la ciencia, mejorar la política, ni siquiera para mejorar la moralidad. Un calvinismo verdadero no viene por transformación social. Esto parece ser lo que mas quiere Kuyper: su argumento es que una sociedad se mejora adoptando el calvinismo como cosmovisión. Y ahí se ve lo inútil que es este mezclar de categorías distintas. Es que no es una forma de ver toda la vida, es un sistema teológico que resulta de convicciones que solo pueden aceptarse por la actividad sobrenatural del Espíritu de Dios.

El calvinismo, como dijo Warfield, ES el evangelio. Y viene por la fe, que viene por el oír, que viene por la predicación de la palabra de Dios, que es la misión, no del estado, no de la familia, sino de la iglesia. Nuestra comisión como la iglesia de Cristo, es una misión espiritual.

Mejor, me parece a mi, se hubiera dedicado a explicar la cultura occidental, la cultura que ideales cristianos nos dieron por casi mil años, y entre los escombros del cual hoy vivimos, desheredados. Para eso les recomiendo La Historia de la Cultura Cristiana por Christopher Dawson. Editorial: Fondo de Cultura Economica.

-Joel Zartman

11 julio, 2012

Daniel 10-12

Los 3 últimos capítulos de Daniel son una sola visión, larga y culminante. En respuesta al ferviente anhelo de Daniel de entender mejor lo que ha recibido, saber que va a pasar al pueblo de Dios y conocer mas exactamente cuales son los planes de Dios, viene Cristo mismo a explicarle. Y el punto principal aquí no es decirle específicamente como se va a desarrollar la historia, aunque eso sucede. El punto es el porqué.

Cuando tomamos estas cosas como revelaciones que nos están diciendo como es literalmente el asunto, las podemos volver una sensación—se distorsiona el propósito real y se tiene que añadir consecuencia a la información artificialmente. Cuando tratamos de contar los números en vez de entenderlos como símbolos (si el punto es simbólico), cuando queremos saber si hay un ángel del país, etc. Estas cosas no se nos muestran para descubrir el mecanismo y las fechas exactas de los procesos históricos. Son dadas a nosotros con propósitos espirituales. Corremos el riesgo de pervertir el significado del texto cuando buscamos que Dios nos diga lo que nuestra curiosidad busca, en vez de encontrar consuelo, exhortación, edificación espiritual en lo que no dice Dios.

Así yo digo que el punto no es explicarnos la causalidad a través de la cual Dios obra en la historia, sino decirnos que sobre el nivel humano al que vemos a Daniel operando dentro de un gobierno de la tierra, sobre el alto nivel de un alto funcionario y sobre el mismo nivel de poderosos reyes, hay un nivel espiritual que también influye, del cual Dios transcendente manda a sus mensajeros a hacer sus cosas, y en el cual Dios inmanente se involucra personalmente, en la persona de Cristo operando contra la resistencia de los que le oponen, operando a través de los que son los suyos, tanto seres humanos como seres angelicales escogidos.

¿Por qué viene Cristo mismo? Se puede disputar si en realidad esta figura es Cristo. No muchos comentarios lo toman así. El punto de dificultad para muchos es que este ser sea resistido por el príncipe de Persia, ayudado por Miguel. ¿Como será resistido el Señor y quien le poda prestar ayuda? A estas objeciones digo que es una alegoría. Cristo no es resistido, pero los reinos del mundo si ponen resistencia al reino de Dios y parecen poder impedir su progreso. Las huestes espirituales están de algún modo involucradas en el avance del reino, así como tu y yo lo estamos. Creo que esta figura que viene es Cristo.

La revelación que tiene Cristo para Daniel se da en todo el capitulo 11. Es largo, es detallado, es asombroso en su precisión—tanto así que hay muchos que les parece increíble que sea profecía; piensan que mas bien fue escrito después de los hechos que con tanto detalle narra. Pero el punto es que Dios tiene ese detalle de antemano, porque él ordena todas las cosas, decreta lo que ha de suceder, opera dentro de la historia humana haciendo que acontezca lo que él quiere llevar a cabo. Es interesante que en el capitulo 12 Cristo le dice a Daniel que selle el libro. Me parece que este es un símbolo para indicarnos como interpretar todo esto. Que quede sellado es para que no sea leído. Por eso digo un símbolo, no para que no sea leído literalmente, pero porque el hecho de que prediga todos estos sucesos no es lo mas importante. ¿Que es lo importante? Que para el tiempo del fin (que me parece nuestro tiempo, el tiempo que empieza con los Apóstoles y es el tiempo final según el NT) entendamos con que control Dios ha hecho pasar todo esto con Israel (yo estoy con Grau—creo que el 11 de Daniel simplemente explica con mayor detalle los 70 sietes del 9 que se cumplieron con la destrucción de Jerusalén). Así el punto es descansar en Dios en las situaciones adversas sabiendo que él las ha decretado, las controla, tiene ministros vigilando, esta personalmente involucrado, y asi procedamos por fe en su omnipotente soberanía.

¿No es este el gran punto del libro Daniel? El 12:3 me parece enfocar todo el punto principal del libro: los sabios brillaran. ¿Sabios? Como Daniel. Piensen de su sabiduría desarrollada desde el capitulo 1. ¿Brillo? ¡Como brillo! Y que esperanza tiene de brillar. El 12:3 nos lleva hasta afuera de la historia con lo que brillan, triunfan, son vindicados por su fe y su constancia los que viven en este mundo por fe en Cristo.

El 12:3 sigue del gran 12:2 en el que por primera vez en la historia humana es revelada la gran doctrina de la resurrección general de los muertos. Cristo viene a este hombre tan grandemente amado y le muestra la verdadera solución a todo esto. En el AT, la mayoría de los creyentes no tenían esta doctrina plenamente revelada. Nos olvidamos a veces que la revelación es progresiva, e importamos al AT muchas cosas que entendemos porque vivimos después. Esto no es decir que la resurrección no esta en otras partes del AT anteriores al libro de Daniel. Esta por inferencia, por implicación, pero no con la brillante claridad que aquí vemos. Del mismo modo decimos que la Trinidad esta, pero la clara revelación de esta gran doctrina espera la encarnación de nuestro Señor y sus enseñanzas. Y para alguien viviendo bajo esa falta de claridad, pues no es tan claro.

Para Daniel, por fin, después de una vida de fidelidad, de compromiso, de buscar con largas oraciones y mucha ansiedad a Dios, le es otorgado ese gran momento de claridad. Dios tiene planes de resucitar a los suyos, de hacernos trascender la muerte, de poner un reino eterno por medio de vida inacabable haciendo resucitar a todos sus escogidos de todas las edades. ¡Que increíble esperanza! ¿Pero quien como Dios para prometer tales cosas, viendo que todo lo demás de lo que promete por mas increíble que parezca, se lleva acabo en todo detalle?

-Joel Zartman

27 junio, 2012

Daniel 9

En este capítulo tenemos la gran oración de Daniel: su confesión de los pecados del pueblo de Dios y su petición que Dios sea misericordioso.

¿Donde comienza? Con los años de castigo predichos por Jeremías. 70 años fueron decretados en cautiverio para humillar al pueblo de Dios. Daniel reconoce que no ha habido humillación ni arrepentimiento; él se humilla, él confiesa, él expresa arrepentimiento por los pecados de los suyos, él se identifica y busca cumplir así los propósitos de Dios para ese tiempo.

Tanto la teología propia—doctrina de Dios—como la hamartiología son sabiamente usadas por este hombre piadoso. Cuán grandes lecciones acerca de como orar bien, como pedir según el carácter y la voluntad de Dios y como orar a base de la verdad, hay en este texto.

Daniel empieza alabando a Dios por su justicia, por cumplir con su pacto, por su fidelidad. ¿Qué hecho de fidelidad y justicia celebra Daniel? Cuando Dios castigó a su pueblo según lo había acordado hacer en el pacto que leemos en Deuteronomio. Es el cumplimiento del castigo de este pacto del cual trata el profeta Jeremías.

Daniel sigue confesando pecado, admitiendo la justicia de Dios en castigar y reconociendo que su pueblo lo merece. Y Daniel no se excluye: la calamidad que ocurrió en Jerusalén en su juventud y su vida de exilio no lo han dejado resentido. No se queja pero reconoce que el castigo que cayó sobre Jerusalén y le cambió a él la vida fue merecido. Él no dice que no es justo que el pecado de sus antepasados tenga consecuencias para él. Toma la ocasión para expresar su arrepentimiento, confesar el pecado de su pueblo y humillarse ante Dios.

Daniel es noble como pocos de nosotros lo somos y por eso fue un hombre extraordinario. Pero esa nobleza nace de circunstancias adversas. ¿Tienes desventajas, circunstancias que te parecen injustas? Da gracias a Dios y pórtate como él quiere. No te quejes; más bien propone en tu corazón ser fiel a Dios, pase lo que pase. Dios tiene sus propósitos en tu vida, como los tuvo para Daniel.

Regresando al texto, continúa Daniel la oración y empieza a sonar una nota nueva. Daniel ha hablado de quien es Dios y de como él es justo. Es la base de su confesión y su humillación. Empieza a hablar otra vez de quien es Dios pero ahora es la base de su petición. Sabe que Dios es misericordioso, sabe que nadie merece esa misericordia pero pide que Dios haga misericordia. Pide, además, que Dios haga justicia. ¿Cómo es justo que por nosotros—dice Daniel—tú, Oh Dios, seas deshonrado, tu pueblo esté en cautiverio y tu santa ciudad se encuentre en ruinas? Y Daniel sabe que ni él ni su pueblo tienen méritos pero pide por los méritos de Dios mismo. Es una oración muy cristiana aunque fue hecha siglos antes de que viniera Cristo. Todo esto nos muestra que Cristo siempre ha sido y es la única esperanza de su pueblo.

Finalmente Dios envía respuesta: viene Gabriel a contarle a Daniel lo que hará Dios para solucionar el pecado de su pueblo. ¿Cómo será él fiel a su pueblo y a su santa ciudad? Mandará quien confirme el pacto de gracia en Jerusalén. ¿Cuál es la respuesta a la confesión del pecado? Uno vendrá, quien pueda expiar el pecado y ponga fin al pecado en la vida del pueblo de Dios.

Esos setenta sietes (semana en Hebreo es lo mismo que decir siete) que Gabriel muestra a Daniel, son un paralelo a los 70 años del cautiverio. Así como Dios usó 70 años de cautiverio, él también da un periodo de tiempo más largo, pero medido, en el cual dará la solución que espera su pueblo.

Las semanas de Daniel se han cumplido ya. En el último siete de los setenta vemos que murió el Mesías, quitó el sacrificio y la ofrenda del antiguo pacto y confirmó el pacto de gracia.

-Joel Zartman

21 junio, 2012

Pelagianismo, Semi-Pelagianismo, Arminianismo y Calvinismo

Uno de los errores en el cual solemos caer es el error de la exageración. Hay muchas razones por las cuales exageramos. Nuestra sociedad es muy dominada por los excesos de la propaganda, los comerciales. Suelen ser irracionales los argumentos que usan los comerciantes para promover los bienes que nos quieren vender. Mira un comercial de pasta dental y ve si no te sugieren que sin esta pasta dental nunca obtendrás una novia. O te recomiendan su café porque este es de algún modo inefable más colombiano que la alternativa. La gente que discrimina compra este esfero, solo mira como se peluquean; o comprar esta marca de la misma medicina que todos venden te dará mucha mas felicidad que la de la otras marcas. La exageración queda en añadirles cosas que el producto nunca puede dar: Aerolíneas el Chulo Moribundo, mucho más que una aerolínea! Y exageramos a veces por puro hábito, porque así ahora es nuestro lenguaje.

Y a veces exageramos porque carecemos de verdaderos argumentos. Así, agregándole a lo que tenemos, buscamos persuadir aumentando un poquito la cantidad, la intensidad, la calidad. Casi nunca veo gente comprando en esa tienda, decimos, y yo paso por ahí todos los días. Si, pero solo pasamos por ahí a las 8 de la noche. La mayoría de los comentarios que consulte interpretan así; pero la verdad es que solo consultamos dos y el mas grueso gano—y además, una mayoría solo aumenta una probabilidad, no da un argumento que deja certeza.

He oído esta exageración de parte de pastores calvinistas en cuanto al arminianismo: hablan como si el arminianismo fuera una herejía, en vez de una posición legitima dentro de la ortodoxia. Les indigna que se admita el arminianismo, pero quizás eso es porque en realidad no han estudiado lo que dicen los arminanos. La exageración que yo he oído consiste en confundir el arminianismo con el semi-pelagianismo.

El pelagianismo enseña que el hombre no necesariamente necesita salvación. Todo mundo, hasta la iglesia católica, condena esa posición como herejía; y lo es por la clara enseñanza de la Biblia. Lo que paso después del conflicto, durante los largos siglos de las edades medias, es que la iglesia se fue deslizando poco a poco hacia una posición semi-pelagiana. El semi-pelagianismo enseña que el hombre puede tomar la iniciativa en la salvación. Dios ayuda a salvar al hombre, pero el hombre tiene que buscar a Dios, y por naturaleza puede. En ese escenario, el hombre esta mal, esta gravemente enfermo, pero no esta muerto en delitos y pecados. Se rechazó esta posición en un concilio de 529 dC, pero se incorporaron elementos de esto en la doctrina de la iglesia católica al hacer de la salvación una colaboración, al darle al ser humano obras para añadir a su fe para lograr así la justificación.

El arminianismo rechaza el semi-pelagianismo. Rechaza que el hombre colabora en su salvación. Rechaza aun que el ser humano se pueda acercar a Dios sin intervención divina. Dios tiene que operar primero para que el hombre pueda responder en fe. En lo que es diferente el arminiano al calvinista, es en su concepto de la voluntad humana (o sea, es mas cuestión de su antropología que de su soteriología).

El arminiano afirma la doctrina de la gracia preveniente. La gracia preveniente es parecida a la gracia irresistible del calvinista, solo que es resistible. Lo que hace la gracia preveniente, es quitarle al ser humano la ceguera del pecado, los efectos de la caída, para que con claridad y su voluntad en completa neutralidad (equilibrada, por decirlo así) pueda hacer la decisión. Es como si lo que hace la gracia preveniente es llevar a todos a los que llega a ese momento en Edén, restaurarlos a un punto parecido al que gozaba Adán, y ahí darles otra vez esa decisión.

Esa gracia preveniente la llama Jacobo Arminius, en su primera instancia, regeneración. El calvinista esta de acuerdo con mucho de esto: es la Gracia de Dios que regenera, y solo por la gracia de Dios que un hombre llega a la fe y persevera en ella. La gran diferencia es que Arminius creía que un ser humano pude resistir la gracia de Dios. ¿Aun siendo regenerado? Si, y por eso el arminiano—al estilo de Arminio, y con un sistema teológico coherente y educado—cree que la salvación se puede perder. Pueden caer de la gracia de Dios, al principio o en cualquier momento de su vida cristiana.

Claro, todo esto tiene repercusiones en un sistema teológico. Pero el error en el que caen a veces los calvinistas es en malentender las repercusiones: como influyen en el sistema arminiano. De por si, un arminano como Arminius, como Charles Wesley, o como hoy día Roger Olson, no niega que la salvación es todo de la gracia de Dios, por fe solo en Jesús, y fe que persevera hasta el fin. No cambian la esencia del evangelio.

Yo no soy arminiano, y no es mi propósito abogar por el arminianismo. Digo todo esto por esta razón: cuando exageramos nuestras diferencias con el arminiano, nos hacemos un gran mal los calvinistas. Este mal es el de tratar de mantener nuestra posición con lo que es falso, que no es edificar bien el edificio de la teología de los que nos oyen. Un día, quizás estos oidores serán mas íntegros que nosotros, mas juiciosos en su estudio y mas escrupulosos en sus juicios. ¿Que pensaran de nuestra posición en ese día? ¿Que favor le habremos hecho a un buen y robusto calvinismo si lo hicimos lucir rodeándolo de caricaturas en vez de verdaderos retratos de lo que rechazamos? Si para mantener nuestra posición necesitamos hacer del arminiano un semi-pelagiano, ¿no despertamos la sospecha que si de verdad conocemos nuestra propia posición con claridad?

Rechacemos el arminianismo, pero hagamos lo bien. Si vamos a decir que así dicen ellos, tomemos las palabras de sus escritos, y de los mejores y más responsables que hay. Ojala los que oigan nuestras exageraciones hoy, y quizás mañana las rechacen por ser exageradas, tengan la integridad para también examinar el calvinismo bien representado; porque mi experiencia ha sido que a un exagerador, uno que hace las cosas sin integridad, la gente no le para muchas bolas.

-Joel Zartman

7 junio, 2012

Daniel 8

Daniel 8 le da al expositor un respiro antes de las dificultades que vienen en la interpretación del libro. Lo que hace la interpretación del capitulo 8 mas fácil, es que todo lo que relata ahí es para nosotros historia. Claro, para Daniel no lo fue. Él se encontraba todavía en el imperio caldeo, esperando llegar los Medos y Persas, y después los Griegos.

En su visión, esta ubicado en lo que será la capital Persa. Ahí ve la confrontación del carnero y el cabrío, porque ahí es donde estos eventos tienen sus repercusiones políticas. El detalle con el que Daniel predice lo que va a suceder ha llevado a muchos en nuestros días a negar que pueda ser profecía. Dicen que tuvo que ser escrito después de los eventos.

Es muy importante entender que el punto de tener todo este detalle tan preciso es que Dios controla todas las cosas así de precisamente—y sabe como van a ser antes de que ocurran. Él supo que vendría Alejandro Magno, que moriría joven, que se partiría su dominio entre cuatro generales, que de uno de ellos vendría el terrible Antíoco IV. Lo que hizo Antíoco IV fue tremendo: en su guerra contra los judíos llego a entrar al mismo templo y ahí profanó el altar ofreciendo sobre el un cerdo a Júpiter. ¿Qué haríamos tú y yo si estuviésemos viviendo en Jerusalén entonces? ¿Cómo se descontamina el templo después de eso? ¿Como seguimos adelante? ¿Cómo se responde a un acto tan salvaje y abominable y desolador? Los judíos respondieron con la revolución Macabea.

Pero ahora pensemos de Daniel. Sabiendo que algo terrible va a pasar en su tierra, que este cuerno que representa un hombre poderoso se levantara contra el pueblo de Dios, que prevalecerá, echara abajo la verdad, hará proezas de blasfemia ¿Cómo reaccionas? ¿Por qué le dice a Daniel todas estas cosas Dios? ¿Lo quiere desanimar?

No. Es precisamente porque le quiere infundir fuerza—como vemos que lo hace Gabriel cuando viene al el—que Dios le muestra esto. No solo le muestra una terrible calamidad que viene, pero también le deja oír lo que dicen los santos que vigilan estos eventos. ¿Hasta cuando será? Solo hasta cierto tiempo, solo hasta cierto punto.

Mucha gente se pone a contar esas 2300 tardes y mañanas. ¿Serán 2300 días? ¿Serán 2300 en total sumando tardes y mañanas, que es decir 1150 días? Y se ponen a calcular. Pero no creo que el número es dado para que contemos. El número tiene significancia para los santos que hablan y saben y controlan, pero no es una conversación completa la que oye Daniel, ni lo que nos transmite. El punto no es matemático; el punto es simbólico. El numero nos dice que hasta lo peor que va a suceder en ese fin del dominio griego, en ese fin de la nación de Israel (es decir, sus últimos días en la historia de la redención porque ya se acerca el imperio romano y el tiempo de Cristo), ese numero nos dice que Dios tiene hasta la peor calamidad calculada, la controla, la permite . . . hasta cierto punto, y no mas.

Las circunstancias de la vida se pueden volver muy pesadas. Hay gente que ve lo que vivimos y piensa que no se puede volver peor. Las circunstancias de la vida se pueden volver peor, y hasta calamitosamente malas. Pero nuestra esperanza no debe estar en las circunstancias, en los gobiernos y problemas de este mundo. ¡Ponemos los ojos de nuestra esperanza en las grandes y gloriosas promesas de Dios! Esperamos que el triunfe desde afuera de la historia, de el reino a los suyos, y haga que la justicia llene la tierra como las aguas llenan el mar.

-Joel Zartman

31 mayo, 2012

Daniel 7

Una cosa debe quedar muy clara al examinar material apocalíptico en la Biblia: no está para satisfacer nuestra curiosidad. Está para influir nuestras vidas ahora. Dios no revela el futuro simplemente porque nos seria interesante saber.

En estas visiones de Daniel tenemos un comentario sobre la sociedad humana. Cuando los vientos combaten o agitan el mar, esto tiene un resultado: una tormenta. De esos tormentosos mares salen estas horribles bestias. Ese es un comentario sobre la sociedad humana: caótico, inestable, como un mar agitado. Y también sobre los gobiernos humanos: como bestias, terribles, no son justos y muchas veces carecen de un sentido de operar a base de principios o ideales.

Se nota que a la primera bestia le es dado corazón humano. Esto no es decir que es el único reino con un rey que tiene corazón humano y que los demás no tienen. Nos muestra que Nabucodonosor en un momento subió mas alto que el nivel de consciencia que tenían los demás gobiernos porque se dio cuenta de Dios y de su poder. Y por implicación, no somos mas que bestias cuando vivimos sin la dignidad de ser conscientes de Dios y su gobierno de todas las cosas. Eso es parte de la lección con Daniel. También es parte de la nobleza y dignidad de este hombre: es consciente que sobre los gobiernos y poderes del mundo, esta el gobierno y el poder de Dios.

Después de las bestias y los cuernos (es grotesco lo del cuerno con ojos y boca, ¿verdad? Mucho del simbolismo esta en el efecto que causan estas cosas—por eso nos relata como se sintió y como reacciono Daniel), después de todo ese desfile de destrucción y problemas viene el Anciano de Dios. Las bestias nacen, aparecen y se acabaran, pero hay uno que no, y él es el juez.

El trono es para juzgar; el color blanco es de pureza y justicia recta; el fuego indica la severidad de la justicia y lo feroz que el juez puede ser. Y también vemos al Hijo del Hombre—no representado como un animal, pero uno con razón, dignidad, capaz de prudencia y justicia, hecho en la imagen de Dios.

Y Dios, cuyos pasivos divinos han estado controlando lo que hacen estas bestias todo el tiempo, declara cuando serán privados de domino, cuando morirán, y también cuando tendrán el reino los santos. Es interesante que los mismos verbos pasivos que se usan para hablar de las bestias, se usan para hablar del reino de los santos.

Hay cristianos que piensan que el trabajo del creyente es apoderarse de los gobiernos y las naciones para poner todo bien. Aquí la Biblia nos dice que los santos no prevalecerán. Pero un día vendrá Jesucristo en las nubes a juzgar, a acabar con el caos y los gobiernos de este mundo. En la nueva tierra ya no habrá mar—que seguramente tiene que ver con la mar tormentosa de esta visión de Daniel. Y no de este mundo, pero de otro es el reino de Cristo, y la paz eterna de sus escogidos.

-Joel Zartman

24 mayo, 2012

Daniel 6

Creo que el punto del sexto capitulo de Daniel tiene que ver mucho con el contraste entre la constancia de Daniel por un lado, y por el otro lado la determinación malévola de sus enemigos de destruirlo aprovechándose de la inflexibilidad de la ley de los Medos y los Persas e, irónicamente, aprovechándose de la constancia de la piedad del mismo Daniel.

No vemos a un Daniel que interpreta sueños, que lee lo que nadie mas sabe leer, que tiene información esotérica que solo Dios sabe dar. La sabiduría de Daniel aquí es su constancia. Propuso de muy joven en su corazón—determino—no contaminarse: mantener en todo detalle su lealtad a Dios y a su pueblo. En esto consiste la sabiduría de Daniel—y lo que nos quiere decir el Espíritu de Dios es que esta sabiduría esta a nuestro alcance. Admiramos a Daniel, pero aquí no lo vemos extraordinario por si mismo, por sus habilidades. Dios le dio ser extraordinario porque Daniel fue fiel en lo ordinario.

Dice la Biblia que el tenia un espíritu de excelencia. No me parece, sin embargo, extraordinaria la excelencia de este hombre ya que había propuesto cumplir con Dios en todo detalle. Dios bendice al que así le honra, le ayuda a ser constante en su devoción. Y por ser cumplido en lo importante—lo que tiene que ver con Dios—no es de sorprenderse que sea cumplido con su trabajo secular. Este espíritu de excelencia (‘espíritu superior’ dice la RV) que describe la Biblia en cuanto a Daniel no es algo extraordinario que hay en Daniel. Es el resultado de una vida de piedad que cualquiera de nosotros podría tener.

Vemos la persistencia de la maldad de los enemigos de Daniel claramente. Buscan algo contra el. Supongo que por mucho tiempo lo observaron, le investigaron todo lo que hacia, lo vigilaron y lo espiaron y hallaron que era intachable. No era corrupto, no era inepto, todo lo hacia como debía ser. Que implacable envidia la de ellos querer asesinar a un hombre así.

Vemos la inflexibilidad de la ley de los Medos y los Persas. La ley debe ser rígida y no flexible, pero esa misma rigidez, cuando la ley esta mal hecha, es lo que inflige el daño. Se ve algo de la soberbia de esta nación: Nosotros no hacemos leyes malas o triviales para andarlas cambiando jamás. Así atraparon al rey que seguramente accedió de pura vanidad.

Y podemos ver claramente el contraste entre la inflexibilidad del mal y la constancia del bien en la boca de Darío. Repite lo de la ley de los Medos y los Persas, que no se puede abrogar. Y cuando habla a Daniel siempre menciona que constantemente sirve a Dios.

Lo que no puede hacer el rey, lo puede hacer Dios. Y este relato acaba con gran satisfacción: la satisfacción de la justicia. Hombres que pervierten la ley para ningún provecho público, solo para satisfacer un deseo maligno en ellos y perjudicar al rey y a su pueblo, merecen severo castigo.

¿Y no es de admirar este hombre Daniel? Si lo es. No porque aquí vemos en el gran conocimiento de misterios, no porque tiene un cargo de alta responsabilidad, pero porque es tan constante en su fe y su devoción a Dios. Porque su vida cotidiana de Cristiano es caracterizada por un uso constante de los medios ordinarios. Y Daniel en esto nos muestra aquí a Cristo el supremo ejemplo de la constancia en la tarea de ser un fiel siervo de Dios.

Ninguno de nosotros tiene por que ser diferente en esto a Daniel.

-Joel Zartman

16 mayo, 2012

Daniel 5

Es un fenómeno de las últimos épocas del imperio Romano que hubo un resurgimiento del paganismo. Sabemos que Constantino se declaro por el Cristianismo cuando el paganismo estaba débil y la sociedad Romana secularizada. Ya no creían en sus antiguos dioses. Pero a medida que perdió poder y prestigio el imperio, los neo-paganos agitaban mas y mas, culpando el abandono de sus dioses y costumbres antiguas por su decadencia.

Algo así me parece abre el capitulo 5: ese banquete pagano, honra a los viejos dioses (hasta los de madera y piedra cuando tienen otros de metales mas preciosos), su insulto al Dios de Israel. ¿Por qué es necesario que insulte así Belsasar a Jehová? Por el decreto del capitulo 4, y el triunfo en la corte de babilonia de un siervo de Dios y de Dios sobre Nabucodonosor.

Sabemos que la ciudad estaba sitiada por lo que nos dice Xenofono. Pero no es difícil sacar la inferencia de la Escritura también. ¿Cómo llega un ejercito esa noche? Estaban afuera. Sabemos de la historia que entraron bajo la muralla secando el rio. Cambiaron el cause de uno de los ríos mas famosos del mundo, y para hacerlo seguramente tardaron un rato. En esas condiciones de estar sitiados y sin amparo, Belsasar mando hacer esta fiesta pagana—como diciendo regresemos a nuestras antiguas costumbres y repudiemos la influencia en la corte del Dios de los cautivos.

Ante el viene Daniel. Interesante que no se usa ahora su nombre babilonio—Beltsasar. Es muy parecido al nombre del rey. Dios va a mostrar que El es juez (Daniel = Dios es mi juez) y que Bel no puede proteger a nadie (Belsasar = Bel protege al rey). Daniel no quiere recibir nada de Belsasar, ya que Dios lo ha depuesto. Lo que hace es decirle al rey exactamente cual es el problema, y que se acabó su reino. Lo confronta con su pecado en ese momento: haber insultado a Dios usando los vasos del templo para su festival pagano. Fue eso la derrota de Belsasar y no su rescate.

Belsasar que ha tomado una posición irónica y de desprecio ante Daniel (“he oído decir” dice), oyendo que el reino no vera la luz de otro día, premia a Daniel. Tiene que ser una burla, un insulta para el cautivo que no puede soportar. Pero esto me parece el momento mas destacado en la carrera de Daniel. ¿Por qué en la providencia de Dios es vestido de purpura? ¿A quien nos sugiere? ¿En que situación se encuentra Daniel? Burlado por el rey y su corte—como Jesús ante Herodes.

¿No es admirable la belleza, la fuerza, la sabiduría de Daniel en esta escena decadente? No se jacta, no se conmueve, no se espanta, no grita. Solo da con denuedo el mensaje de Dios al rey, y desaparece, porque la grandeza de Daniel no es Daniel, es Cristo a quien con tanta fidelidad sirve.

Que el sentir de Jesucristo todo el tiempo esté en mí;
Que su amor mi guía sea en lo que hago aquí.
Que yo pueda su Palabra día en día atesorar;
Y así en mí su imagen se haga refleja.

Que la paz de Dios mi Padre reine en mi corazón;
Para que a los afligidos d. consolación.
Que el amor de Jesucristo, más profundo que la mar,
Sea el móvil que me impulse siempre a triunfar.

Que yo siga la carrera con paciencia y valor,
La mirada puesta en Cristo, de mi fe autor.
Que refleje su belleza al buscar al pecador,
Y que vean no al siervo, sino a su Señor.

-Joel Zartman

4 mayo, 2012

Reseña de El Bautismo con El Espíritu Santo: Una Perspectiva Bíblica y Reformada, por Donald Macleod

Este libro es una colección de ensayos. Los ensayos en general tratan temas acerca del Espíritu Santo. El titulo, desafortunadamente, deja la impresión que todo el libro va a tratar el tema del bautismo con el Espíritu Santo, y no es así. Ese tema se toca, pero también otros temas en los cuales existen hoy día abusos en cuanto a la enseñanza bíblica en uno u otro aspecto de la obra del Espíritu de Dios.

Los primeros tres capítulos son los que tratan el tema del bautismo con el Espíritu Santo: lo que es y lo que no es. El autor esta respondiendo a una enseñanza de tendencias pentecostales que hizo un pastor llamado R.A. Torrey (1856-1928). Este hombre fue compañero de D.L. Moody, el famoso evangelista de la segunda mitad del siglo XIX. Torrey enseñaba que después de la salvación, una persona debía tener una segunda experiencia de ser bautizado con el Espíritu Santo para vivir como buen cristiano. Donald Macleod refuta con argumentación bíblica esta enseñanza.

En los capítulos que siguen, Macleod defiende el cesacionismo, hace un estudio del sello del Espíritu, y otros temas relacionados. Entre estos capítulos dos me parecieron bastante valiosos. En uno interactúa con la enseñanza de Martin Lloyd-Jones sobre el Espíritu. Lloyd-Jones se apartó de la tradición reformada en ese punto, y Macleod expone el error con bastante claridad.

El otro capítulo, que me pareció el mejor del libro, es uno sobre la voluntad de Dios. Muchos tienen la pregunta y quieren saber como determinar la voluntad de Dios. Macleod explica nuestro deber de poder razonar a base de principios bíblicos para determinar lo que es la voluntad de Dios. También da cinco principios para guiarnos en esta tarea. Es muy equilibrado su tratamiento del tema y el libro sería valioso si solo tuviera este capítulo.

Estos ensayos populares de Macleod no tienen la profundidad y el rigor académico que yo esperaba (es un destacado teólogo Escoces). En cambio, el libro es fácil de leer y fácil de entender. Para una persona con trasfondo pentecostal o carismático, o alguien que quiere saber mas sobre el tema por otra razón, presenta una lectura básica, reformada y bastante buena.

-Joel Zartman