LA ORACIÓN PÚBLICA (I)

¿Es un requerimiento Bíblico las reuniones semanales de oración?

Sin lugar a dudas esta es una de las partes más importantes en el tema de la oración y en general de la vida espiritual de los cristianos: las reuniones públicas de oración. La gran mayoría de cristianos no advierten que las reuniones de oración tienen un lugar prominente, fundamental y muy necesario para una vida cristiana saludable. Es más, para muchos cristianos no hay una relación entre la doctrina cristiana o sana doctrina y las reuniones públicas de oración, simplemente pudieran reconocer algunas pistas divinas que Dios desea que la iglesia ore junta, pero nada más allá. Pero no advierten que la mayor parte de las exhortaciones apostólicas que hablan de la oración apelan al sentido comunitario de la misma, sin la cual ningún cristiano podrá tener una vida saludable ni la expresión de una sana doctrina.

Esto lo podemos ver en las prácticas que caracterizaron la primera iglesia. Ellos eran dueños y guardianes de esa doctrina que tenía a Cristo como centro. Así que usted debe esperar ver en ellos ciertas características que expresaran su cuidado de la doctrina hasta en sus prácticas. Si usted hubiese querido describir qué era este nuevo movimiento, que hacían, en qué consistía su organización, hubiese referido aquellas cosas que eran muy evidentes, centrales y que les ganó el buen testimonio entre el mundo. Era una iglesia sencilla pero poderosa, tenían problemas, tuvieron que lidiar con el pecado de sus miembros, pero era fuerte en aquellas cosas en que una iglesia debe ser fuerte así sea débil en las demás:

Hch.2:41-42: Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones’. Las cosas más básicas que hacen que una iglesia sea llamada iglesia, en lo que una iglesia debe ser fuerte, aquí está descrito lo que debe ser muy evidente tanto para la iglesia misma como para los de afuera. Andar en la verdad de Cristo tiene cosas muy sensibles, muy centrales, prominentes, y usted acaba de leer qué cosas son y deben ser tan obvias y evidentes que nadie tenga duda. Si alguien que acaba de llegar al planeta fuera a describir la iglesia, si fuera a generalizar lo que es una iglesia local en pocas palabras, resumiendo sus cosas más importantes ¿Qué diría de ella? Pero ¿Qué diría de la nuestra? ¿Cómo nos resumiría?

¿Por qué orar juntamente no es tan importante ni una marca tan evidente en la iglesia actual?

La frialdad espiritual de nuestra época.

Puede haber muchas causas. Generalmente las reuniones de la iglesia se debilitan bajo una ola de frialdad espiritual que impregna a muchos. Creo que la ola de mundanalidad hace sentir su presencia real en este aspecto de la vida de la iglesia, más que en otras áreas por importantes que sean. Usted puede decir que el mundo de hoy es muy absorbente, que el trabajo, que las ocupaciones, pero quiero enfrentarlo a una realidad: ¿Por qué bajo las mismas circunstancias de un mundo tan absorbente, de trabajo pesado, de ocupaciones y privaciones usted puede apreciar gente llenando estadios para ver espectáculos, frecuentando bares y cines? Pero para nuestra vergüenza, ¿Por qué bajo las mismas circunstancias las iglesias carismáticas se llenan a reventar no importan cualquier día de la semana? ¿Es que allí va la gente que no tiene nada que hacer? ¿No ha visto que la gente allí si tiene tiempo? ¿No será acaso que eso nos está señalando hacia otra realidad más triste?

El espíritu individualista y egoísta de nuestra época.

Pero continuemos. Otra razón también puede ser el marcado egoísmo con el que hoy se interpreta la Palabra de Dios. Se ha hecho tanto énfasis en una relación íntima y personal con el Señor que hemos perdido de vista la dimensión comunitaria de nuestro llamado a Cristo. El común de los cristianos quiere a lo sumo, ir y escuchar la predicación y luego irse para volver en ocho días. Ellos toman la iglesia como una tienda o como una estación de servicio. Tú no debes tener una relación íntima y personal ni con el dueño de un supermercado ni con sus empleados, solo vas a llenar tu necesidad y vuelves cuando necesites más. ¿Es así que la Palabra nos enseña a tomar la iglesia? Por ellos se ha acuñado con razón la frase: cristianos de consumo.

No nos parecemos a esa descripción de la primera iglesia en Hch.2:44-47: Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos’. ¿Qué le parece la dimensión comunitaria de la fe? Eso indica que un hijo de Dios no entra en el plan de Dios adecuadamente hasta que se compenetra con una iglesia local específica en su vida y desarrollo. Pero continuemos.

Una mala comprensión de las Escrituras.

Si fuéramos a buscar otra explicación del por qué los cristianos no le dan la importancia que tiene el culto de oración, pudiera ser que muchos han aprendido a leer sus Biblias de manera incorrecta. Han sido enseñados a mirar aquello que les llama la atención y les conviene, pasando por alto todas las reglas de la gramática y sentido común tan necesarias en el diario vivir. Hacen con la Biblia lo que jamás quisiera que hicieran con ellos. En otras palabras, muchos de ustedes ya hubieran perdido la paciencia si hicieran con ustedes lo que ustedes hacen con la Biblia. Esto no lo digo, por supuesto, para avergonzar a algunos sino para su instrucción.

La Biblia no es un conjunto de citas sabias puestas al azar. Hace mucho tiempo se imprimían unos libritos tamaño miniatura llamados “proverbios” que contenía muchos dichos sabios de gente por todo el mundo. Esa era  una colección de frases interesantes, inteligentes, ciertas. Pero así no es la Biblia. La Biblia tiene un tema principal o predominante, la Biblia goza de temas que desarrolla con cuidado y nosotros debemos advertir todos los elementos que conforman su mensaje, así como lo hacemos en nuestro diario vivir en las conversaciones o escritos. Déjeme instruirlo hoy en dos principios: Contexto e intención. Tal vez usted ni siquiera sea consciente de estos principios en su diario vivir, pero los usa y los entiende perfectamente en la mayoría de veces. ¡Cuánto más usted debe advertirlo en la Biblia!

Contexto

El contexto en la Biblia nos ubica en temas particulares, en un sentido particular, en instrucciones particulares. Usted debe advertir esto porque la mayoría de cristianos cuando lee algo en la Biblia antecedido de la palabra ‘vosotros’, piensa que les habla a ellos de forma individual y no se fijan que quizás, ese ‘vosotros’ haga referencia a ‘ustedes’, a la iglesia o a un conjunto especifico. Usted debe preguntarse, ¿Son indicaciones personales? ¿Son indicaciones eclesiales? ¿Les habla a algunos o a todos? Usted debe advertir el contexto, le ruego que se esfuerce y lo haga. Así sacará el verdadero provecho de la Biblia.

Intención.

¿Ha sido usted malinterpretado? Creo que por ello existe la palabra “malentendido” como una sola palabra, porque es común hacerse una idea equivocada partiendo de las palabras que otro dijo. El malentendido se encuentra en que usted no captó la intención de las palabras. La Biblia tiene una intención al hablar. Cada texto, cada párrafo tiene una intención de Dios y nosotros debemos esforzarnos por entenderlo. Si no vamos en el mismo sentido de la intención de la Biblia, podemos concluir cosas, aun contrarias a lo que originalmente se dijo.

¿Y nuestro tema?

Hemos perdido por años riqueza bíblica en nuestra vida espiritual gracias a no saber acercarnos a la Biblia. Hemos adquirido costumbres cristianas arraigadas donde el culto de oración se trata con liviandad, como un apéndice, como un asunto opcional de los hermanos que tienen tiempo para eso, solo por no advertir con cuidado que Dios nos grita en la Biblia: “Quiero que oren juntos” y “En la oración congregacional está gran parte de su ministerio y la eficacia es este”. Así como tu conocimiento y vigor espiritual están ligados a qué tipo de iglesia vas y a dónde escuchas el evangelio, tu obra en el Señor en santidad y piedad está ligada a la oración en la iglesia. Muchas iglesias suprimieron el culto de oración o lo confinaron a las ancianitas de la iglesia. Hay reuniones para todo y son nutridas, pero hay una pereza e indiferencia para las reuniones de oración espantosa.

Pues como lo dije en un comienzo, la mayoría de las exhortaciones a la oración en el Nuevo Testamento se hallan en el contexto de exhortaciones eclesiales y tiene la intención de señalarnos la gran necesidad, la urgencia, la obligación que la iglesia ore y que persevere en esto siempre como parte de su ministerio en esta tierra. Creemos que Dios nos ha llamado a evangelizar, creemos que Dios nos ordenó guardar la sana doctrina, debemos creer que Dios nos mandó a orar, hace parte de las sagradas comisiones de Dios a su iglesia mientras esté peregrinando….

Continuará…..

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: