DIOS CON NOSOTROS

Mateo 1: 18-25

Introducción

Estamos en épocas navideñas, y vuelven miles de tentaciones sobre los cristianos. No podemos casi que huir de lo que el mundo nos presenta como navidad, pero creo que es un buen momento para refrescar en nuestra memoria la esencia de lo que celebramos aprovechando esta fecha. Deseo que nos fijemos en el nombre Emanuel. Creo que todos podríamos decir qué significa, sin embargo, creo que hasta ese nombre ha sido objeto de adulteración. Hoy no significa más que Dios con nosotros haciéndonos compañía, días felices, buen ambiente, nada de peligros, algo muy sentimental y lejos de lo que realmente ese nombre quiso dar a entender.

 

Es pues mi propósito de este sermón hablar de Dios con nosotros y que nuestros corazones hallen la riqueza de lo que se prometió al pueblo de Dios para todas las edades. Vamos a ver cuatro puntos sencillos: La promesa de Emanuel, el cumplimiento de la promesa de Emanuel, el Carácter de la promesa de Emanuel y el Significado de la promesa de Emanuel.

 

1. LA PROMESA “El Señor por medio del profeta”

Hay una promesa que Mateo trae para señalar su cumplimiento. Mateo desea resaltar que es una promesa del Señor, probablemente por eso omite dar el nombre del profeta, sin embargo debemos remitirnos a Is.7 y 9 para entender las palabras del Señor en ese tiempo.

 

El contexto es algo turbio. Aproximadamente 7 siglos antes de Cristo, el rey Acaz está en el trono de Judá y se rehúsa hacer la voluntad del Señor (2 Cron.28). Pero no solo eso sino que se entrega por completo a pecados abominables. Por esta causa Dios lo entregó en manos de sus enemigos (Israel y Siria). No solo era el peligro de morir sino que si llegaban a destruir a Judá, la promesa anhelada de un descendiente de David sentado en el trono, se vería frustrada. Aunque seguramente había gente piadosa, miremos en general el estado espiritual del pueblo descrito en Is.9: 1 y 2.

 

Es en medio de este contexto en que el Señor envía al profeta Isaías al ver al rey Acaz ¡con un mensaje de esperanza, consuelo y liberación cuando lo que debería escuchar era juicio! ¡Que Dios tan misericordioso tenemos! Así que el profeta le dice al rey que le pida una señal, no importa cual o cuán difícil, para que compruebe que Dios desea bendecirlo. El rey de una forma impía, pero bajo palabras piadosas rechaza al Señor (Is.7:11-13), porque él tenía su confianza en el rey de Asiria.

 

Y aquí va la promesa. Dios no va a hacer depender sus propósitos redentores en las frágiles manos de un ser humano, así que (V.14) He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel. Antes que este niño pudiera discernir entre lo bueno y lo malo, la tierra de los reyes que les perseguían iba a quedar desolada. Este niño era la señal y prueba que Dios liberaría a su pueblo de Israel y Siria. La idea es que dentro de muy poco el Señor no solo los libraría sino que la dinastía de la casa de David no se vería extinguida y ese niño era la prueba de ello.

 

Palabras de esperanza en medio de la oscuridad y pecado. Esto no solo suscitó en medio del pueblo tranquilidad en su tiempo, sino que el pueblo vio en ello también un anuncio del Mesías, que un día liberaría a su pueblo de todos sus enemigos. Más aun cuando de este niño se dijo: Is.9:6-7. Ningún ser humano normal, podría cumplir esto sino aquel que sería la esperanza futura del pueblo de Dios y que heriría en la cabeza a la serpiente. Pero hermanos, esto lo iba a hacer Dios libre, soberana y unilateralmente y no iba a dejar que el cumplimiento de sus planes dependiera de una persona como el rey o un pueblo como el de Israel o Judá.

 

2. EL CUMPLIMIENTO DE LA PROMESA “Todo esto aconteció”

Creo que cada persecución o esclavitud que experimentaba el pueblo de Israel, presionaba sus corazones a la esperanza de ver esa promesa cumplirse. Esta era la nueva situación del pueblo bajo el dominio de los romanos. Y como era de suponerse, las personas esperaban un cumplimiento espectacular, rimbombante, ostentoso.

 

Un poco más de siete siglos después de la promesa, y en palabras del apóstol Pablo: …vino el cumplimiento del tiempo, y Dios envió a su Hijo (Gal.4:4). Dios encuentra a un hombre de la casa de David, pensativo, meditabundo, quien estaba en aprietos. La mujer con quien se desposó, le dice que estaba en embarazo debido al Espíritu Santo. Él sabía a lo que se exponía María y meditaba cómo hacer lo correcto. Allí un ángel del Señor se le aparece y le dice tres cosas importantes.

 

La primera es que no debe tener temor de casarse con María, pues lo que en ella ha sido engendrado es del Espíritu Santo. Segundo le afirma que ella dará a luz ese hijo. Y la tercera, le dice qué nombre debe tener es hijo. Si se nota nuevamente, Dios está enterando a José de sus planes no acudiendo a su ayuda, no haría depender sus planes de los hombres, pero trabaja con ellos. Aun así Dios nos hace saber que está al mando.

 

Pero a resaltar aquí es cómo Mateo, inspirado por Dios, identifica cada elemento de la promesa con la situación de José y María. ¿Recordamos qué dice la promesa? He aquí que la virgen concebirá y lo que nos dice nuestro evangelio es que María era esa virgen que había concebido por el Espíritu Santo. La promesa seguía diciendo: y dará a luz un hijo, que son las mismas palabras que el ángel le remite a José. Y por último la promesa decía que nombre debería llevar: Emanuel y el ángel le dice a José que le ponga ¿Cómo? Jesús. ¿Tanto esfuerzo de Mateo por identificar la promesa correcta y el cumplimiento preciso para a lo ultimo fallar en el nombre? No solo eso, sino que al citar la promesa del A.T. vuelve y repite esto. O, a menos que el nombre de Jesús y Emanuel estén íntimamente ligados. Pues bien, aquí hay algo intencional, Mateo desea identificar a Emanuel con el Hijo que tendrá María, nos da su nombre, Jesús, sin que olvidemos que es Emanuel.

 

Así es como Dios, en un día común y corriente, en una aldea de Nazaret, cumple la majestuosa promesa de traer a Aquel que sería llamado Emanuel, Dios con nosotros, el Hijo que nos fue dado y el dominio sobre su hombro, quien sería llamado Admirable consejero, Dios fuerte, Padre eterno y Príncipe de Paz, cuyo reino se extendería, cuyá paz no tendría fin y con un reino eterno.

 

3. EL CARÁCTER DE LA PROMESA “Salvará a su pueblo”

Cuando hablamos de la naturaleza de la promesa, queremos decir, en qué consiste dicha promesa, de qué se trata. Por un lado, la promesa consiste en traer a Emanuel, es decir, Dios con nosotros. Por otro lado no olvidemos la explicación del ángel acerca de su nombre, Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Esto es interesante. La promesa consiste en Dios trayendo un salvador. Este es precisamente el cumplimiento de la promesa del Redentor prometido, pero es la misma promesa que nos señalaba que Dios estará en medio de nosotros de una manera en que nunca había estado entre nosotros, pero es una y la misma promesa.

 

a. La promesa consiste en Dios con nosotros salvando a su pueblo.

Emanuel es más que un nombre prometiéndonos la presencia de Dios en medio nuestro para nuestras debilidades comunes o temporales. No me mal entienda, no quiero decir que Dios no tiene cuidado de estas debilidades, pero el punto aquí es que se prometió un Salvador y es precisamente lo que se cumplió en Cristo. El pueblo cometió el error de pensar acerca de una salvación de asuntos temporales, de la esclavitud política, pero Dios pensaba en algo más grande y trascendental, la salvación de su pueblo de sus pecados.

 

Así que este relato nos dice que Dios cumplió su promesa trayendo un Salvador.Emanuel, por un lado, significa Dios con nosotros salvándonos de nuestros pecados. He aquí nuestro gran y más grave problema: El pecado. Son las tinieblas del pecado, la oscuridad de la impiedad, la sombra de la muerte eterna la que se cierne sobre todo hombre y Emanuel significa Dios con nosotros salvándonos. Es Dios con nosotros salvándonos de la culpa del pecado, es Dios con nosotros salvándonos de la miseria del pecado, es Dios con nosotros salvándonos de la esclavitud del pecado, es Dios con nosotros salvándonos de lacorrupción del pecado, es Dios con nosotros salvándonos de las consecuencias eternas del pecado y un día Dios con nosotros salvándonos de la presenciamisma del pecado.

 

b. Pero hay más, la promesa consiste en Dios con nosotros gobernando a su pueblo.

¿De donde sacamos eso? Dice que Él salvara a su pueblo. Eso quiere decir que tiene un pueblo que es de su propiedad. Recordemos parte del contexto dónde se dio la promesa, la amenaza de destruir la dinastía de David que se dijo que sería eterna en el trono. Pero aun más, recordamos cómo se dirigió el ángel al José: hijo de David. Todas estas cosas tienen que ver con que Emanuel significa Dios con nosotros reinando, gobernando, a su pueblo.

 

Desde la eternidad el Padre le dio al Hijo un pueblo suyo, le constituyó su Salvador, su Rey y su Profeta. Lo soldó definitivamente a ellos para su salvación y guía. Algunas personas piensan que el Señor Jesús solo es Salvador, pero dice que Él salvará a su pueblo de sus pecados. Nadie puede venir a Cristo y no hallar en Él tanto un Salvador como un Rey. El salva pero el rige, gobierna, manda, dirige, a su pueblo como rey que es. La promesa iba más allá de dejar a un pueblo libre de sus pecados, era asignarles un rey que los gobernara para siempre y Emanuel significa esto.

 

De su boca saldría la siguiente palabra: También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño y un Pastor (Jn.10:16). Tanto amó a su Iglesia, que se entregó a sí mismo por ella. Tiene un pueblo llamado iglesia, es de su propiedad, el Padre se los da y si vienen a Él, Él no los echa fuera jamás. Emanuel también es Dios con nosotros gobernándonos.

 

4. EL SIGNIFICADO DE LA PROMESA “Qué significa Dios con nosotros”

Pero permítame terminar señalando algo. Seguramente podemos decir que Dios siempre ha estado con su pueblo. No podemos creer que Dios haya abandonado totalmente a sus escogidos, al remanente de su heredad. Así que ¿Por qué una promesa diciéndonos que Dios estaría con nosotros? Pues bien, la respuesta es que Emanuel sería Dios con nosotros salvándonos, gobernándonos, de una manera que nunca se había visto.

 

Pero antes, en primer lugar recordemos que aquel que es llamado Emanuel es Dios mismo. De eso se trata, de la presencia misma de Dios en medio nuestro.Pero en segundo lugar déjeme aclarar que nosotros hace referencia a su pueblo con una característica especial, y es ¿Por qué necesitamos un Salvador de pecados? Porque estamos perdidos por el pecado. Y ¿Por qué necesitamos un Rey? Porque somos débiles y no podríamos gobernarnos ni cuidarnos a nosotros mismos. El nombre Emanuel, Dios con nosotros salvándonos y gobernándonos pone de manifiesto nuestra condición.

 

Pero dice Dios con nosotros. ¿Qué es lo especial? Que nadie se imaginó que esa promesa se cumpliría el día que cumplido el tiempo Dios envió a su Hijo para nacer de mujer. Dios con nosotros significa que el Verbo se hizo carne. Significa que Dios Hijo se humanó. Dejó las glorias celestes y hecho semejante a los hombres y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y la muerte de cruz. La sangre de nuestro Emanuel corrió. Nadie dimensionaba la promesa así y cuando llegó no todos lo entendieron.

 

Cristo pisó nuestra tierra, Emanuel se paseaba entre nosotros salvando y gobernando. Con su muerte en la cruz pagó por todos los pecados de su pueblo y así cumplió que es Dios con nosotros salvándonos. Adquirió por su muerte y resurrección un nombre sobre todo nombre para que ante Él se doblegue todo ser humano y confiesen su Señorío, así vemos su gobierno. Salvador y Señor, Dios y Redentor, encarnado, humanado, para que su pueblo no estuviera más en tinieblas.

¡Feliz Navidad!

 

Jorge E. Castañeda D.
Anuncios

One Comment to “DIOS CON NOSOTROS”

  1. Gracias por el articulo y por todo lo que nos recuerda y enseña en esta época de navidad.

    Feliz Navidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: