Pelagianismo, Semi-Pelagianismo, Arminianismo y Calvinismo

Uno de los errores en el cual solemos caer es el error de la exageración. Hay muchas razones por las cuales exageramos. Nuestra sociedad es muy dominada por los excesos de la propaganda, los comerciales. Suelen ser irracionales los argumentos que usan los comerciantes para promover los bienes que nos quieren vender. Mira un comercial de pasta dental y ve si no te sugieren que sin esta pasta dental nunca obtendrás una novia. O te recomiendan su café porque este es de algún modo inefable más colombiano que la alternativa. La gente que discrimina compra este esfero, solo mira como se peluquean; o comprar esta marca de la misma medicina que todos venden te dará mucha mas felicidad que la de la otras marcas. La exageración queda en añadirles cosas que el producto nunca puede dar: Aerolíneas el Chulo Moribundo, mucho más que una aerolínea! Y exageramos a veces por puro hábito, porque así ahora es nuestro lenguaje.

Y a veces exageramos porque carecemos de verdaderos argumentos. Así, agregándole a lo que tenemos, buscamos persuadir aumentando un poquito la cantidad, la intensidad, la calidad. Casi nunca veo gente comprando en esa tienda, decimos, y yo paso por ahí todos los días. Si, pero solo pasamos por ahí a las 8 de la noche. La mayoría de los comentarios que consulte interpretan así; pero la verdad es que solo consultamos dos y el mas grueso gano—y además, una mayoría solo aumenta una probabilidad, no da un argumento que deja certeza.

He oído esta exageración de parte de pastores calvinistas en cuanto al arminianismo: hablan como si el arminianismo fuera una herejía, en vez de una posición legitima dentro de la ortodoxia. Les indigna que se admita el arminianismo, pero quizás eso es porque en realidad no han estudiado lo que dicen los arminanos. La exageración que yo he oído consiste en confundir el arminianismo con el semi-pelagianismo.

El pelagianismo enseña que el hombre no necesariamente necesita salvación. Todo mundo, hasta la iglesia católica, condena esa posición como herejía; y lo es por la clara enseñanza de la Biblia. Lo que paso después del conflicto, durante los largos siglos de las edades medias, es que la iglesia se fue deslizando poco a poco hacia una posición semi-pelagiana. El semi-pelagianismo enseña que el hombre puede tomar la iniciativa en la salvación. Dios ayuda a salvar al hombre, pero el hombre tiene que buscar a Dios, y por naturaleza puede. En ese escenario, el hombre esta mal, esta gravemente enfermo, pero no esta muerto en delitos y pecados. Se rechazó esta posición en un concilio de 529 dC, pero se incorporaron elementos de esto en la doctrina de la iglesia católica al hacer de la salvación una colaboración, al darle al ser humano obras para añadir a su fe para lograr así la justificación.

El arminianismo rechaza el semi-pelagianismo. Rechaza que el hombre colabora en su salvación. Rechaza aun que el ser humano se pueda acercar a Dios sin intervención divina. Dios tiene que operar primero para que el hombre pueda responder en fe. En lo que es diferente el arminiano al calvinista, es en su concepto de la voluntad humana (o sea, es mas cuestión de su antropología que de su soteriología).

El arminiano afirma la doctrina de la gracia preveniente. La gracia preveniente es parecida a la gracia irresistible del calvinista, solo que es resistible. Lo que hace la gracia preveniente, es quitarle al ser humano la ceguera del pecado, los efectos de la caída, para que con claridad y su voluntad en completa neutralidad (equilibrada, por decirlo así) pueda hacer la decisión. Es como si lo que hace la gracia preveniente es llevar a todos a los que llega a ese momento en Edén, restaurarlos a un punto parecido al que gozaba Adán, y ahí darles otra vez esa decisión.

Esa gracia preveniente la llama Jacobo Arminius, en su primera instancia, regeneración. El calvinista esta de acuerdo con mucho de esto: es la Gracia de Dios que regenera, y solo por la gracia de Dios que un hombre llega a la fe y persevera en ella. La gran diferencia es que Arminius creía que un ser humano pude resistir la gracia de Dios. ¿Aun siendo regenerado? Si, y por eso el arminiano—al estilo de Arminio, y con un sistema teológico coherente y educado—cree que la salvación se puede perder. Pueden caer de la gracia de Dios, al principio o en cualquier momento de su vida cristiana.

Claro, todo esto tiene repercusiones en un sistema teológico. Pero el error en el que caen a veces los calvinistas es en malentender las repercusiones: como influyen en el sistema arminiano. De por si, un arminano como Arminius, como Charles Wesley, o como hoy día Roger Olson, no niega que la salvación es todo de la gracia de Dios, por fe solo en Jesús, y fe que persevera hasta el fin. No cambian la esencia del evangelio.

Yo no soy arminiano, y no es mi propósito abogar por el arminianismo. Digo todo esto por esta razón: cuando exageramos nuestras diferencias con el arminiano, nos hacemos un gran mal los calvinistas. Este mal es el de tratar de mantener nuestra posición con lo que es falso, que no es edificar bien el edificio de la teología de los que nos oyen. Un día, quizás estos oidores serán mas íntegros que nosotros, mas juiciosos en su estudio y mas escrupulosos en sus juicios. ¿Que pensaran de nuestra posición en ese día? ¿Que favor le habremos hecho a un buen y robusto calvinismo si lo hicimos lucir rodeándolo de caricaturas en vez de verdaderos retratos de lo que rechazamos? Si para mantener nuestra posición necesitamos hacer del arminiano un semi-pelagiano, ¿no despertamos la sospecha que si de verdad conocemos nuestra propia posición con claridad?

Rechacemos el arminianismo, pero hagamos lo bien. Si vamos a decir que así dicen ellos, tomemos las palabras de sus escritos, y de los mejores y más responsables que hay. Ojala los que oigan nuestras exageraciones hoy, y quizás mañana las rechacen por ser exageradas, tengan la integridad para también examinar el calvinismo bien representado; porque mi experiencia ha sido que a un exagerador, uno que hace las cosas sin integridad, la gente no le para muchas bolas.

-Joel Zartman

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5 comentarios to “Pelagianismo, Semi-Pelagianismo, Arminianismo y Calvinismo”

  1. Para seguir complementando el tema, un buen video que explica en parte el desarrollo historico de estas doctrinas…

  2. Me parece muy buen artículo. Cito un artículo del ya citado Roger Olson para ver el cómo respondería un calvinista, para quienes quieren aprender a hacer una sana apologética.
    Se limita el amor de Dios a los escogidos?
    Refutación de la enseñanza calvinista del evangelio

    Entre los evangélicos la doctrina de la expiación limitada es probablemente la más debatida de los cinco puntos del calvinismo. Es también el talón de Aquiles del calvinismo; sin éste los otros puntos pierden su sentido.

    Por Roger E. Olson

    El nuevo renacimiento del calvinismo entre los evangélicos ha traído a primera plana el tema del alcance de la muerte expiatoria de Cristo en la Cruz. Muchos cristianos evangélicos simplemente suponen que Cristo murió por todos, que Él llevó los pecados y sufrió el castigo por todo pecador. En los cuatro últimos siglos, sin embargo, ha habido entre los protestantes una minoría con otra enseñanza. La mayoría de calvinistas, seguidores del reformador francés de Suiza, Juan Calvino (1509–1564), han enseñado que Cristo llevó el castigo por los pecados sólo por los escogidos, los incondicionalmente predestinados por Dios para la salvación. Los calvinistas contemporáneos (ellos suelen preferir que se los llame cristianos reformados) denominan a esta doctrina “redención particular” o “expiación definitiva”.

    Entre los evangélicos contemporáneos defensores de la expiación limitada están, más notablemente, R.C. Sproul y John Piper. Sproul (n. 1939) ha sido un evangélico influyente, apologista y teólogo reformado, por la mayor parte de los últimos cincuenta años del siglo veinte. Desde su base en su Ligonier Ministries ha predicado en la radio, ha viajado para predicar en numerosas conferencias de apologética y teología, y ha escrito muchos libros, la mayoría para tratar con la soberanía de Dios desde una perspectiva totalmente reformada.

    Piper (n. 1946), pastor de la Iglesia Bautista Bethlehem en Minneapolis, y fundador del ministerio Desiring God [Deseo de Dios], también viaja mucho y predica en grandes reuniones de cristianos evangélicos, incluso las conferencias de Pasión a las que asisten miles, más que nada adolescentes y jóvenes Bautistas del Sur. Es autor prolífico cuyos libros, entre ellos Desiring God: Confessions of a Christian Hedonist [Deseo de Dios: confesiones de un cristiano hedonista] (1986), se han vendido en millones de ejemplares. Como Sproul, Piper es un fervoroso promotor del calvinismo de cinco puntos.
    El calvinismo de cinco puntos

    El calvinismo de cinco puntos es una creencia en las doctrinas simbolizadas por el acróstico en inglés TULIP: Total depravity (depravación total), Unconditional election (elección incondicional), Limited atonement (expiación limitada), Irresistible grace (gracia irresistible), y Perseverance of the saints (perseverancia de los santos). Los calvinistas crearon el acróstico en 1913, pero las “doctrinas de la gracia” que representa datan desde el sucesor de Calvino —Teodoro Beza (1519–1605)— director de la Academia de Geneva (un seminario reformado en Geneva, Suiza, fundado por Calvino). La expiación limitada es el núcleo de este sistema teológico. Sproul, Piper, y muchos otros teólogos evangélicos influyentes de nuestro día tenazmente sostienen y defienden esta postura.
    La expiación limitada

    ¿Qué significa la expiación limitada o la redención particular? Según Sproul, que prefiere que se denomine a esta doctrina “expiación con propósito”, significa que con la muerte de Cristo en la cruz Dios tuvo el propósito de asegurar la salvación para un número definitivo de seres humanos caídos, los incondicionalmente escogidos por Dios. Como otros calvinistas, Sproul arguye que la muerte sustitutiva de Cristo (es decir, Dios infligió en Cristo el castigo por los pecados que merecían los pecadores) era de suficiente valor para salvar a todos, pero el propósito de Dios era salvar sólo a los escogidos. En el sentido más importante, Cristo murió sólo por los escogidos y no por todos.

    Para Sproul (y otros como él), esta doctrina es imprescindible; forma parte del sistema TULIP que ellos creen que únicamente hace justicia a la soberanía de Dios y la naturaleza de don de la salvación. Un argumento que Sproul usa, siguiendo al teólogo puritano Juan Owen (1616–1683), es que, si Cristo murió igualmente por todos, entonces todos son salvos. Después de todo, así sigue el argumento, no sería justo que Dios castigara dos veces el mismo pecado, una vez al poner el castigo en Cristo y otra vez por enviar al pecador al infierno.

    Piper tiene el mismo fervor con respecto a la expiación limitada. Como Sproul, no lo considera como uno de los puntos menores de la teología. En un artículo intitulado “Por quién murió Cristo, y qué fue lo que Cristo hizo en la Cruz por aquellos por quienes murió?”, Piper arguye que no son los calvinistas que limitan la expiación sino los no-calvinistas, que creen en la expiación universal. La razón: los que creen en la expiación universal tienen que decir que la muerte de Cristo en realidad no salva a nadie sino que sólo dio a las personas la oportunidad de salvarse a sí mismas. De lo contrario tienen que adoptar el universalismo.

    Piper sigue arguyendo que Cristo en realidad murió por todas las personas pero no en la misma manera. Todas las personas se benefician de la muerte de Cristo, por ejemplo, al recibir ciertas bendiciones en esta vida que de otra manera no tendrían, pero sólo los escogidos reciben el beneficio de la salvación.

    Entre los evangélicos la doctrina de la expiación limitada es probablemente la más debatida de los cinco puntos del calvinismo. El teólogo evangélico Vernon Grounds, antiguo presidente del Seminario Denver, arremetió en contra de esta doctrina. Señalando a Juan 1:29; Romanos 5:17–21; 11:32; 1 Timoteo 2:6; Hebreos 2:9; y 1 Juan 2:2 escribió: “Hay que tener una ingenuidad exegética, que es algo más que una virtuosismo aprendido, para despojar a estos textos de su muy obvio significado; hay que tener una ingenuidad exegética al borde de sofistería para negar su explícita universalidad.”2 Huelga decir, que para muchos evangélicos, aun algunos calvinistas, esta doctrina es repugnante.
    La base de la expiación limitada

    Antes de explicar la razón de que esta doctrina es repugnante, será beneficioso considerar las razones de que muchos calvinistas le dan tanto valor y la promueven tan fervientemente. Nuevamente, ¿qué es esta doctrina? Esta doctrina enseña que el propósito de Dios con la muerte de Jesús en la Cruz es que fuera una propiciación (muerte sustitutiva, un sacrificio expiatorio) sólo por los pecados de los escogidos, de aquellos a quienes Dios ha escogido para salvar, sin consideración de cosa alguna que Él vea en ellos o de cosas que tengan que ver con ellos (aparte de su decisión de escogerlos para su gloria y honra).

    ¿Por qué alguien creería esto?

    Los proponentes de la expiación limitada señalan varias Escrituras: Juan 10:15; 17:6, y versículos similares en Juan 10–17; Romanos 8:32; Efesios 5:25–27; Tito 2:14.

    Los calvinistas usan Juan 10:15 para apoyar su enseñanza: “Así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.” Muchos otros versículos en Juan dicen casi lo mismo, que Cristo dio su vida por sus ovejas (es decir, sus discípulos y todos los que vendrían después ellos).

    Los calvinistas también señalan a Romanos 8:32: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Ellos suponen que “todos nosotros” se refiere a los escogidos.

    Efesios 5:25–27 dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.” Los calvinistas creen que este pasaje, como muchos otros, se refiere sólo a la iglesia como objeto del sacrificio purificador de Cristo.

    Tito 2:14 lee: “Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.” Los calvinistas creen que Pablo, el escritor de la carta a Tito, al parecer restringe los beneficios salvadores de la muerte de Cristo a “un pueblo propio”, que ellos igualan con los escogidos

    Los calvinistas suponen que estos versículos y otros como éstos enseñan que Cristo murió sólo por los que han sido escogidos por Dios para la salvación. Pero estos versículos no enseñan las creencias calvinistas. En ningún lugar la Biblia enseña explícitamente esta doctrina calvinista.

    Los calvinistas dan significado a este pasaje como que contiene sus creencias de que Cristo murió sólo por la iglesia, por su pueblo, por sus ovejas. Estos versículos no dicen que Cristo no murió también por otros. Y, como veremos, hay muchos pasajes que claramente enseñan que Cristo sí murió por todos.

    Hay otra razón de que los calvinistas creen en la expiación limitada. Si Cristo murió igualmente por todos, ellos aseguran, entonces todos son salvos. Ellos arguyen también que los que creen en la expiación universal se enfrentan a dos inevitables pero bíblicamente insostenibles opciones: que la muerte de Cristo o salvó a todos o no salvó a nadie. No obstante, este argumento es erróneo. La expiación universal no requiere de salvación universal; sólo requiere de la posibilidad de salvación universal.

    Es posible que los mismos pecados sean castigados dos veces, y eso es lo que hace al infierno tan absolutamente trágico; es totalmente innecesario. Dios castiga con el infierno a los que rechazan la sustitución de su Hijo. Una analogía servirá para aclarar esto. Después de la guerra de Vietnam, el presidente Jimmy Carter concedió amnistía global a todos los prófugos que huyeron a Canadá y a otros lugares. Por decreto presidencial ellos tenían la libertad de volver a su país. Algunos lo hicieron y otros no. El crimen de ellos ya no podía ser castigado; pero algunos no aprovecharon la amnistía y se castigaron a sí mismos, por medio de no volver a su hogar y su familia. Los creyentes en la expiación universal creen que Dios permite a los pecadores que rechacen el beneficio de la cruz de Cristo para que sufran el castigo del infierno, a pesar de que es totalmente innecesario.

    Tal vez la más poderosa y retórica razón dada por los que creen en la expiación limitada es la que ofrece John Piper (y otros calvinistas antes de él), que dice en For Whom Did Christ Die? [¿Por quién murió Cristo?] que los que creen en la expiación universal “tienen que decir” que la muerte de Cristo realmente no salvó a nadie pero sólo dio a las personas una oportunidad para salvarse a sí mismas. Este razonamiento es totalmente erróneo.

    Los arminianos (que siguen a Jacob Arminio en rechazar la elección incondicional, la expiación limitada, y la gracia irresistible) creen que la muerte de Cristo en la cruz salva a todos los que la reciben por fe. La muerte de Cristo asegura su salvación, tanto como asegura la salvación de los escogidos en el calvinismo. Garantiza que cualquiera que viene a Cristo por la fe será salvo gracias a su muerte. Esto no implica que las personas se salvan a sí mismas. Simplemente significa que aceptan la obra de Cristo por ellas.
    Respondiendo al calvinismo

    Es difícil resistir la impresión de que los calvinistas que creen en la expiación limitada lo hacen, no por razones claramente bíblicas sino porque piensan que las Escrituras lo permiten y que la razón lo exige. No hay nada necesariamente malo con eso, pero por lo menos algunos calvinistas, tal como Piper, han criticado a otros por hacer lo mismo.3 Piper critica a otros por supuestamente adoptar doctrinas sólo porque las Escrituras lo permiten y la lógica lo exige. Sin embargo, les parece a muchos no-calvinistas que los creyentes en la expiación limitada hacen exactamente eso. Por falta de un claro, inequívoco apoyo bíblico para esta doctrina, la adoptan porque piensan que las Escrituras la permiten y que su sistema TULIP lógicamente lo exige. Después de todo, si la elección es incondicional y la gracia es irresistible, entonces parece ser que la expiación es sólo para los escogidos.

    Las Escrituras contradicen a la expiación limitada en Juan 3:16,17; Romanos 14:15; 2 Corintios 5:18,19; Colosenses 1:19,20; 1 Timoteo 2:5,6; 1 Juan 2:2. La mayoría conoce a Juan 3:16,17: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” Típicamente, los calvinistas responden que en estos versículos “mundo” se refiere a toda clase de personas y no a todos. Sin embargo, eso significa que sería posible interpretar todos los lugares donde el Nuevo Testamento informa que el “mundo” es pecador y caído como que significa que sólo algunas personas —toda clase— son pecadoras y caídas. La interpretación calvinista de Juan 3:16,17, al parecer concuerda con la descripción de Vernon Grounds de la exégesis errónea usada para defender la expiación limitada.

    Primera de Juan 2:2 es otro pasaje que no podemos reconciliar con la expiación limitada: “Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.” Este pasaje socaba completamente la interpretación de los calvinistas del “mundo” en Juan 3:16,17, porque explícitamente declara que la muerte de Cristo fue expiatoria no sólo por los creyentes, sino también por todos. Aquí “mundo” tiene que incluir a los inconversos porque “nuestros” se refiere a los creyentes. Este versículo hace imposible decir que la muerte de Cristo beneficia a todos, pero no en la misma manera. (Piper dice que la muerte de Cristo beneficia a los no-escogidos al darles a ellos sólo bendiciones temporales.) Juan dice claramente e inequívocamente que el sacrificio expiatorio de Cristo fue por los pecados de todos, incluyendo a los que no son creyentes.

    ¿Qué decir de 2 Corintios 5:18,19? “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.” Los calvinistas a veces arguyen que este pasaje apoya la expiación limitada. Después de todo, si Dios estuvo en Cristo “no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados”, entonces todos son salvos. Por tanto, ellos dicen que “todos” debe significar sólo los escogidos. Pero eso no es cierto. Cuando Pablo dice que Dios estaba reconciliando al mundo con sí mismo, no tomándoles en cuenta sus pecados, Él significa si ellos se arrepienten y creen. En otras palabras, la expiación reconcilió a Dios con el mundo para que Él pudiera perdonar; satisfizo las exigencias de justicia para que la reconciliación fuera posible por parte de Dios. Pero queda claro que el pecador tiene que aceptar esto por fe. Entonces se completa la reconciliación.

    Colosenses 1:19,20 dice: “Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.” Es imposible interpretar “todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos” como que se refiere sólo a los escogidos. Este pasaje refuta la expiación limitada. Lo hace también 1 Timoteo 2:5,6: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos.” La única manera en que alguien que cree en la expiación limitada puede escapar la fuerza de este pasaje es de interpretar el griego traducido “por todos” como que de alguna manera significara “por toda clase de personas”, pero esa no es una interpretación permitida por el común uso de la frase en literatura griega fuera del Nuevo Testamento (o en otros lugres del mismo).

    Muchas Escrituras claramente indican que el sacrificio expiatorio de Jesús ha sido por todos; que su castigo sustitutivo fue por todas las personas. Pero hay dos pasajes del Nuevo Testamento que raramente se tratan, que absolutamente socaban la expiación limitada: Romanos 14:15 y 1 Corintios 8:11. En estos versículos, Pablo advierte severamente a los cristianos en contra de causar que se pierdan personas por quienes Cristo murió. La traducción del griego de las palabras “pierda” y “perderá” en estos versículos no puede significar que meramente se les haga algún daño. Pablo claramente advierte que es posible causar que las personas por quienes Cristo murió vayan al infierno (al hacerlas tropezar y caer por exhibir la propia libertad de comer carne sacrificada a ídolos). Si el calvinismo TULIP es correcto, esta advertencia es inútil porque esto no puede suceder. Según el calvinismo, los escogidos, por quienes Cristo murió, no se pueden perder.

    El peso de las Escrituras claramente está puesto en contra de la expiación limitada. Las interpretaciones calvinistas de estos pasajes y de otros similares traen a la mente el aviso puesto por el herrero para promover su trabajo artístico: “Retorcemos con elegancia toda clase de metales.” Sin embargo, el problema con la expiación limitada va mucho más allá de unos pocos versículos que los calvinistas no pueden explicar sin distorsionar, o retorcer, su claro significado. El mayor problema llega hasta el núcleo de la doctrina de Dios. ¿Quién es Dios y cómo es Dios?
    La expiación limitada y la naturaleza de Dios

    Si Dios es amor (1 Juan 4:7) pero su propósito con la muerte expiatoria de Cristo fue para que sea en propiciación únicamente de ciertas personas para que sólo ellas tengan la oportunidad de ser salvas, entonces “amor” no tiene ningún significado comprensible en referencia a Dios. Todos los cristianos están de acuerdo en que Dios es amor. Pero los que creen en la expiación limitada tienen que interpretar el amor de Dios de una forma compatible con la elección incondicional que hace Dios de algunas personas en designarlas a tormento eterno en el infierno cuando Él pudiera salvarlas (porque la elección a la salvación, y por tanto la salvación misma, es incondicional). No hay analogía en la existencia humana para esta clase de comportamiento que sea considerado como amoroso. Por ejemplo, nunca consideraríamos amoroso a alguien que pudiera rescatar a personas que se están ahogando, pero que no lo hace y sólo rescata a algunas. Consideraríamos malvada a tal persona, aun si las personas rescatadas apreciarían lo que la persona hace por ellas.

    Los calvinistas generalmente tratan esto en una de dos maneras. Algunos dicen que el amor de Dios es diferente de nuestro amor. Pero si es tan diferente, es insignificante. Si el “amor” de Dios no se asemeja a nada que nosotros llamaríamos amor, si se asemeja más al odio que al amor, entonces pierde todo sentido de significado. Entonces cuando una persona dice que Dios es amor pudiera muy bien usar cualquier palabra tonta para describirlo. Además, ¿dónde mejor mostró Dios su amor que en Jesucristo? Pero es el amor de Jesucristo por las personas arbitrario, y odioso para algunas? ¿O revela Jesucristo el corazón de Dios en su amor por todas las personas? El calvinismo por fin tiene que proponer un Dios oculto, muy diferente a Jesucristo.

    Otra manera en que los calvinistas tratan el amor de Dios y tratan de reconciliarlo con la expiación limitada y la doble predestinación (los dos son realmente inseparables) es al decir que Dios ama a todas las personas en alguna manera pero sólo a algunas personas (los escogidos) en todas maneras. Piper, por ejemplo, exalta el amor de Dios por todos, aun de los no escogidos.4 Él dice que Dios concede bendiciones temporales a los no escogidos, significando que ellos avanzan hacia su predestinado tormento eterno en el infierno. Juan Wesley, respondiendo a un similar reclamo por los calvinistas en su época, bromeó que este es un amor que hace helar la sangre. Otra respuesta es que esto simplemente significa que Dios da a los no-escogidos un poco del cielo para que lo lleven consigo en su viaje al infierno. ¿Qué clase de amor es éste, que da felicidad y bendiciones temporales a las personas escogidas por Dios para eterno sufrimiento en el infierno? Después de todo, si el calvinismo tiene la razón, no hay nada que impide que Dios escoja a todas las personas para el cielo, excepto, dicen algunos, su propia gloria. Algunos calvinistas dicen que Dios tiene que manifestar todos sus atributos, y uno de ellos es la justicia, lo cual hace necesario el infierno. Nuevamente, sin embargo, eso no tiene sentid, porque la Cruz fue suficiente manifestación de la justicia de Dios.

    La expiación limitada hace imposible el evangelismo sin discriminación. Un creyente en la expiación limitada nunca puede decir al azar a cualquier desconocido o grupo: “Dios lo ama y Cristo murió por sus pecados y los míos; usted puede ser salvo.” Sin embargo, ésta es la fuente de vida del evangelismo: anunciar las buenas nuevas a todos e invitar a todos a venir a Jesucristo en arrepentimiento y fe. Muchos calvinistas evangelizan y hacen obra misionera, pero en su evangelización y obra misionera no pueden decir a todos los que oyen su voz que Dios los ama, que Jesús murió por ellos, y Él quiere salvarlos. Ellos pueden proclamar el evangelio (tal como lo interpretan), pero no pueden solicitar fe con la promesa de salvación por medio de Cristo a todos con quienes se encuentran o a quienes les predican.

    La expiación limitada es el talón de Aquiles del calvinismo TULIP; sin éste caen los otros puntos del TULIP. Si Dios verdaderamente es amor, entonces Cristo murió por todos para que todos puedan ser salvos.

    Roger E. Olson, Ph.D., profesor de teología, Seminario Teológico George W. Truett de Baylor University, Waco, Texas. Es autor de Against Calvinism: Rescuing God’s Reputation From Radical Reformed Theology [Contra el calvinismo: al rescate de la reputación de Dios de la teología reformada radical].

    Notas

    1. http://www.monergism.com/thethreshold/articles/piper/piper_atonement.html

    2. Vernon C. Grounds, “God’s Universal Salvific Grace” [“La gracia salvadora universal de Dios”] en Grace Unlimited [Gracia ilimitada], ed., Clark H. Pinnock (Minneapolis: Bethany House, 1975), 27.

    3. John Piper, The Pleasures of God [Los placeres de Dios] (Portland: Multnomah, 2000).

    4. Ibíd., 48ss.

    Enrichment Journal

  3. muuuuuuuuy buen material el expuesto aqui,,, gracias a Dios por sus vidas, saludos…

  4. La Iglesia Católica condenó al Pelagianismo y al Semi-Pelagianismo ANTES de la Reforma. Además, la doctrina de la Predestinación es original de San Agustín. Dios bendiga a todos.

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