CREER EN LAS DOCTRINAS DE LA GRACIA Y EN LAS CINCO SOLAS, ¿ES SUFICIENTE PARA SER REFORMADO?

No podemos negar que desde la Sola Escritura y no la vana tradición romana hasta Solo para la gloria de Dios, lo que responde a cualquier intento del hombre por llevarse la gloria en la salvación, pasando por sola graciasola fe y solo Cristo, representan la esencia de lo que el movimiento bíblico histórico ha mantenido en su seno por siglos y que fue bellamente expresado en la reforma protestante del siglo XVI. Es muy fácil relacionar las doctrinas reformadas con las cinco solas y de muchas maneras esto es cierto.

También debemos ser enfáticos que en la doctrina bíblica de la salvación no hay una manera más precisa de expresar la armonía de dicha doctrina que al hablar de las doctrinas que resaltan y muestran que en la salvación, lo que queda evidente es la gracia de Dios. Así que cuando empezamos con la corrupción total del hombre, luego la elección soberanala expiación particularel llamamiento eficaz, y la seguridad eterna de los elegidos, queda muy claro que si alguien es salvo, solo lo es por la obra de gracia de un Dios soberano.

Pero ¿Podemos resumir la doctrina reformada a estos postulados? En la actualidad vemos muchas personas que muestran su afinidad a las cinco solas y las doctrinas de la gracia que piensan, de muy buena intención, que esto es toda la teología reformada y sin duda lo proclaman así. De hecho creo, que de alguna manera, si lleváramos a las últimas instancias e implicáramos a fondo las cinco solas y las doctrinas de la gracia, tendríamos un testimonio fiel de la doctrina reformada, pero no es lo que pasa hoy.

Algunos han preferido reducir las doctrinas reformadas a la soteriología (doctrinas de la salvación) y tal vez a la doctrina de la soberanía de Dios. Bajo esta visión reducida, las cinco solas y las doctrinas de la gracia quedan despojadas de su peso y repercusión necesaria a toda la demás doctrina reformada y nos dejan con un Dios soberano que salva por gracia mediante la fe en Cristo, basados en las Escrituras y todo para lo gloria de Dios. Y aunque es cierto, no basta para lograr comprender las doctrinas de la reforma, pues la reforma es mucho más que soteriología.

Me pregunto ¿Qué resultaría si implicáramos profundamente la doctrina de la sola Escritura o la doctrina de Solo para la gloria de Dios? Seguramente no solo irradiaríamos de luz y majestad las doctrinas de la salvación sino que alrededor, cada asunto de la doctrina, iglesia, vida familiar, laboral y más, se verían afectados. Las doctrinas de la gracia tienen que ver tanto con salvación como con un concepto verdadero del Dios revelado en las Escrituras. Tiene que ver con el reconocimiento del plan salvífico, el acogimiento humilde de los medios de gracia, del papel de la iglesia universal y local en estos propósitos, del uso legitimo de la ley moral, de la repercusión de las vidas iluminadas por la palabra de Dios en la familia, el trabajo, las misiones y mi ética personal.

Solo un vistazo somero a los temas tratados en las grandes Confesiones de fe o a los pequeños catecismos, nos muestran que las doctrinas reformadas abarcan más que los temas de la salvación por gracia y nos dejan ver que no podemos aferrarnos cómodamente a lo que nos gusta de las doctrinas bíblicas y desechar arbitrariamente lo que no deseamos implicar. Estar en la reforma tiene que ver con la doctrina Bíblica en su totalidad e implicar dichas doctrinas de modo que el plan de Dios en Cristo, revelado en las Escrituras, se exprese justamente.

No hacerlo ha desembocado que en la práctica (no en la teoría) tengamos creyentes en  nuestras iglesias que pueden estar compartiendo las doctrinas de los hipercalvinistas, antinomianos, continuistas, no confesionales, aquellos que sostienen un clericalismo puro y otros que ya no comparten el principio regulador, y más, que se confiesan reformados históricos solo porque adoptaron las cinco solas y las doctrinas de la gracia, pero pueden mantener una o todas las anteriores contradicciones en su seno sin reparar en ello.

Estar en las doctrinas de la gracia va mucho más allá de solo reconocer algunas doctrinas y de reconocerlas en el papel. La iglesia reformada debe crecer en la comprensión de todo el consejo de Dios y las personas que llegan deben entender que las doctrinas de la reforma lo abarcan todo y no solo parte de ellas una hora cada domingo. Tiene que ver con algo que se sabe, pero con algo que se es y se hace. Tiene que ver con la verdad y no con medias verdades y con la vida misma y no solo parte de ella. Tienen que ver con que al hacer todas las cosas mediante las Sagradas Escrituras, todo redunde en la mayor y única gloria de Dios.

P. Jorge Castañeda

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3 comentarios to “CREER EN LAS DOCTRINAS DE LA GRACIA Y EN LAS CINCO SOLAS, ¿ES SUFICIENTE PARA SER REFORMADO?”

  1. bien dicho hermano… lo compartiré
    .

  2. Excelente tema y sí es verdad gracias

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