Lecciones de la higuera estéril. Mr.11.12-14

12 Al día siguiente cuando salieron de Betania, tuvo hambre 13 y viendo de lejos una higuera que tenia hojas, fue a ver si tal vez hallaba algo; pero cundo llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. 14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás nadie coma futo de ti. Y lo oyeron sus discípulos.

INTRODUCCIÒN

La naturaleza es la primera revelación que Dios dio a los hombres. Mediante las leyes que la rigen y los eventos relacionados con ella, Dios ha revelado y habla a los hombres grandes verdades espirituales. El problema es que los hombres por el pecado perdimos la capacidad de leer e interpretar y aplicar correctamente lo que Dios nos dice por esa forma de revelación; por lo cual fue necesario una revelación especial; una revelación que estuviera al alcance de nuestro atrofiado entendimiento. Una revelación que nos interpretase la primera.

El pasaje que vamos a analizar, nos relata de manera extraordinaria lo que en verdad es ordinario, justo, lógico y común, tanto en el plano natural como en el espiritual. Es un suceso real, histórico, que presenta elementos naturales, como sobrenaturales; realidades físicas como espirituales, verdades teológicas pero también practicas.

En este pasaje, Marcos nos narra un evento histórico, analógico, y profético. Este es un pasaje muy breve, sin embargo es muy rico en enseñanza. Nos enseña cristología; nos habla de agricultura, nos revela verdades espirituales; nos deja lecciones practicas, y advertencias importantes.

I. VERDADES CRISTOLOGICAS

A. Muestra al Señor Jesucristo como hombre verdadero.

Este pasaje muestra al Señor Jesucristo como verdadero hombre: muestra que el Señor Jesucristo tenía limitaciones y necesidades corrientes y comunes a todos los hombres.

1. No era omnipresente

La palabra, salieron, presupone varios asuntos. Indica que el Señor estaba ubicado en un punto geográfico específico: Betania, una aldea ubicada a unos tres kilómetros al sudeste de Jerusalén en la ladera del monte de los Olivos camino a Jericó. Indica estaba acompañado, seguramente sus discípulos y otras personas. Indica que él y los que le acompañaban necesitaban estar en otro lugar. La palabra, salieron, también indica que tanto él como los que le acompañaban, para poder estar en otro punto necesitaba dejar el lugar donde estaba y desplazarse. Como hombre el Señor Jesús no era omnipresente.

2. Tenía necesidades y reacciones comunes a todos los hombres

El Señor Jesucristo tenía un cuerpo físico que necesitaba nutrirse; sus reacciones fisiológicas eran comunes a las de todos los hombres cuando su estómago está necesitado de alimentos. Tuvo hambre, dice la narración concretamente. Pero no solo eso, el pasaje muestra que su reacción psicológica al sentir el hambre fue exactamente igual a la de cual quiera de nosotros. ¿Qué hizo el Señor Jesús al sentir hambre? Se desplazó en busca de alimento: Vio de lejos una higuera y fue a ver si tal vez hallaba en ella algo para comer.

De paso captemos aquí un ejemplo ético y por qué no moral. Por el plural: salieron, del versículo doce, es claro que con él iban sus discípulos. Él mismo fue a buscar su alimento. Cada persona tiene el deber moral de buscar su propio sustento, cada persona debe servirse a sí misma y no esperar que los demás le sirvan, al contrario, debe estar atento a servir a otros como lo enseñan otras Escritura de manera más directa. El Señor sintió hambre y fue en busca de alimento, lo cual nos muestra que tenía necesidades y reacciones fisiológicas y psicológicas normales y comunes a las nuestras, pero además de eso, sus reacciones eran moral y éticamente rectas, ejemplares.

3. Su mente era limitada

Si bien en otros pasajes podemos ver al Señor Jesús destapando el pensamiento de los hombres, y hablando de los sucesos del futuro cercano y lejano, este versículo trece, lo muestra yendo a la higuera como cualquiera de nosotros hubiera ido en las mismas circunstancias. “fue a ver si tal vez hallaba algo” con que saciar el hambre que estaba sintiendo. Esto no lo hizo en apariencia, el relato no permite pensar eso. Él fue verdaderamente con la intención de comer algún fruto que pudiera haber en el árbol. El fue al árbol como hombre, sin saber si tenía o no fruto. Esto muestra que el Señor Jesús como hombre tenía una mente y un conocimiento limitado. Esta verdad es notoria también por su desarrollo: Crecía en sabiduría y en estatura…. Lc.2:52

B. Muestra al Señor Jesús como verdadero Dios

Este pasaje no solo nos muestra al Señor Jesús como verdadero hombre, con necesidades y limitaciones; también nos nuestra aspectos de su divinidad.

1. Muestra que su palabra es determinante

Cuando el Señor Jesús comprobó que aquella higuera solo aparentaba tener fruto, la maldijo.v14 y la higuera se secó.v20. Al día siguiente unas 24 horas después, ya estaba seca desde la raíz. Su palabra frenó todas las leyes naturales mediante las cuales a aquella higuera frondosa recibía sus nutrientes.

2. Su palabra es veraz e infalible

El mismo hecho nos muestra este otro aspecto de su divinidad. Lo que dijo se cumplió sin falta, como en todas las cosas que nos narran los evangelios. La mayoría de los relatos nos muestran al Señor Jesús sanando, dando vida; enseñándonos por medio de esas obras que él es el dador de la vida; pero esta obra nos muestra que él también tiene poder para quitarla. Esto no solo nos debe impresionar, sino que también nos debe hacer temer, creer y obedecer toda su palabra. a) creer pues todo lo que dice es cierto. b) obedecer pus sus preceptos son puros y rectos. c) temer porque sus juicios caerán.

Este es el Cristo de Dios. El que se hizo verdadero hombre, sin dejar de ser verdadero Dios; el que experimentó nuestras necesidades y limitaciones, pero también el que por esa misma razón nos comprende y puede conservar a sus criaturas o quitarlas.

Ya hemos visto como el pasaje nos revela que el Cristo verdadero es una persona con una naturaleza humana y otra divina: Que él es plenamente hombre y plenamente Dios. Pero hay otras verdades que nos revela esta escritura. Contemplemos una a una, sin perder esta de vista.

II. LA JUSTICIA DIVINA EN LA AGRICULTURA.

Aunque la Biblia es un libro eminentemente religioso y su propósito es por excelencia espiritual, no significa por eso que tenga nada que ver con las ciencias naturales. Este pasaje nos da una gran revelación respecto a Dios y su trato con la naturaleza; especialmente en el área agrícola.

A. ES EVIDENTE LOGICA Y JUSTA

El pasaje que estamos estudiando involucra en su relato a un árbol que fue juzgado por el Señor Jesucristo; a primera vista uno puede pensar que es absurdo pensar que Dios juzga a los árboles. Sin embargo esto es más evidente de lo que nos parece. Solo basta mirar otras referencias para entenderlo. Por ejemplo. (Mt 7:19) ¿Qué dice? Todo árbol que no de buen fruto es cortado y echado al fuego

Es una realidad evidente y lógica; está determinada y ocurre literalmente en el aérea agrícola; deja sentado que es un juicio justo con los arboles, que el que no de buen fruto sea cortado y echado en el fuego. Es igual a ser maldecido.

Otro pasaje que evidencia esa ley es (Lc13:7). En la parábola de la higuera estéril: Dijo el Señor: Un hombre tenía una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella y no lo halló. Y dijo al viñador: Hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera y no lo hallo, córtala pues inutiliza la tierra. Esto no tiene discusión. Dios juzga a los arboles. Evidenciado lo anterior, lo que debemos preguntar es: ¿sobre qué base juzga Dios los arboles y con qué propósito? Hay por lo menos dos cosas sobre las que Dios basa su juicio con los arboles, un porqué y un para qué.

1. Por el propósito de la creación.

Según (Gn. 1:11,12) cada especie fue creada para que diera fruto. En nuestro estudio tenemos una higuera que no cumplió ese propósito. Según la justicia agrícola natural, la planta que no de buen fruto debe ser cortada y destruida, puesto que inutiliza la tierra. (Lc. 13:7). La higuera estaba ocupando un espacio y consumiendo nutrientes que podían servir a otra planta que si diera fruto. Era lo que el que planto allí la higuera finalmente hubiera hecho, pues está determinado que el árbol que no dé el fruto para el que esta creado y plantado sea destruido.

2. Por los privilegios particulares

Por su apariencia esta higuera estaba plantada sobre el terreno apropiado y había recibido, los nutrientes y la luz necesaria para desarrollarse con el vigor que mostraba. Debía tener fruto. Aunque Marcos nos dice que no era tiempo de higos, por su apariencia debía tenerlos.

B.TIENE UN ORDEN DE DESARROLLO Y PRODUCCIÒN

El sector donde ocurrió esto, es un lugar de higueras. Naturalmente en Palestina la higuera da su cosecha en dos etapas; la primera entre Mayo y Junio (se llaman higos tempranos); la segunda en Octubre, (higos tardíos). Durante el invierno las higueras botan sus hojas, y las nuevas hojas empiezan a brotar ya entrada la primavera; al siguiente verano.(Mt.24:32). Los higos tempranos empiezan a salir un poco antes que las hojas, de manera que cuando el árbol está en la plenitud de su follaje, los higos deben estar ya maduros; por esto el Señor esperaba encontrar higos en ella para satisfacer su hambre. La higuera no había correspondido a los privilegios que había tenido; había absorbido los nutrientes y la luz necesarios para que tuviese fruto, aun que no fuese el tiempo. Tristemente la luz y los nutrientes que había recibido los había con vertido solo en follaje, por tal razón debía ser destruida.

Todo esto encierra muchas lecciones de aplicación práctica para los seres humanos. Lecciones que no quiero pasar por alto.

III. VERDAD ANALÓGICA Y PROFETICA DEL TEXTO.

Las realidades naturales ilustran realidades espirituales. Dios en la Escritura se vale constantemente de lo que es obvio naturalmente para evidenciar realidades espirituales. Así en muchos casos lo natural es analógico de lo espiritual.

A. LA HIGUERA: ANALOGÍA DE LA NACIÓN JUDÍA.

1. De los privilegios

La higuera involucrada en el relato en estudio, puede muy bien ilustrar a la nación judía: La higuera había sido plantada en un terreno enriquecido por nutrientes que le habían proporcionado el desarrollo extraordinario que la había hecho distinguir de las demás higueras vecinas. Israel había recibido privilegios que ninguna nación había recibido. Espiritualmente ninguna nación había sido puesta en el lugar que fue puesta Israel. Ninguna otra nación había tenido tantos profetas que le suministrara nutrientes espirituales. Ninguna otra nación había recibido tanta luz de Dios como la había recibido Israel. Tenía ya treinta y nueve libros llenos de luz especial del cielo con el propósito de prepararla pararla fe en el Señor Jesucristo.

2. De su apariencia

Por los privilegios que tenía la higuera de estar en un terreno de más abono, mayor protección y luz adecuada, había desarrollado una opulencia muy atractiva. Sin embargo, toda esa luz y nutrientes recibidos los convirtió en hojas y ramas solamente, no produjo fruto.

A la nación judía le sucedió exactamente igual. Toda la luz de Dios y la instrucción nutritiva de la palabra de gracia que había recibido, la había convertido en solo follaje. Cada rama se sentía orgullosa de sus dogmas y tradiciones, pero ninguna de ellas produjo verdadera fe en Cristo, fruto para el cual había sido plantada abonada e iluminada. No dio fruto.

B. LA HIGUERA UNA PROFECÍA CONTRA LA NACIÓN REBELDE

Habiendo comprendido la evidencia analógica, el aspecto profético es muy obvio. Tal como la higuera no había correspondido a los privilegios naturales que gozaba dando el fruto que se esperaba, lo realmente justo era que fuera destruida. De igual manera esto era lo justo respecto a la nación que había sido plantada y preparada espiritualmente para que recibiera al Cristo, pero en lugar lo había rechazado.

El juicio contra la higuera que no dio fruto era presagio profético del juicio de Dios contra la nación por su falta de fe en Cristo. Anuncio que el Señor hizo de manera concreta en su última visita al templo (Marcos 13:1-2). Y que después fue cumplida en el 69 y 70, cuando Tito la invadió y la destruyó.

IV. ENSEÑANZAS Y ADVERTENCIAS GENERALES DEL TEXTO

Este pasaje además de tener una analogía y presentar una profecía relacionada con Israel como nación, tiene enseñanzas muy prácticas y serias advertencias generales.

A. ENSEÑANZAS PRÁCTICAS

1. Dios demanda de sus criaturas el fruto para el que fueron creadas

Dios ha determinado que el árbol que no de buen fruto sea destruido, (Mateo 7:19). Igual se dice de la tierra que recibe la lluvia y no produce hierva provechosa, sino espinos, (Hebreos 6:7-8).si esta severidad ha sido determinada por la justicia de Dios respecto a los seres irracionales, y así se cumple, ¡Con cuanta mayor veracidad y severidad debe cumplirse con los seres racionales, los cuales son consientes y responsables de sus actos! Si Dios juzga a las criaturas irracionales con severidad ¡¿con cuanta mayor razón y severidad debe juzgar a los hombres?
2. Dios exige de sus criaturas corresponder a los privilegios otorgados.

Uno puede estar en el mejor entorno espiritual: bajo la mejor instrucción bíblica, bajo el mejor pastorado y gobierno eclesiástico, haber nacido y crecido en el mejor hogar cristiano; y sin embargo, no amar verdaderamente a Cristo, no estar en dependencia consciente de su gracia, no creer verdaderamente en sus promesas, no tener deleite en sus mandamientos, no temer a sus juicios, ni corresponder al ambiente y privilegios dados.

3. Dios no se satisface con las apariencias sino con el fruto

Uno puede haber absorbido todos los nutrientes y la luz provistos por medio de la predicación y enseñanza de la palabra y haber robustecido su apariencia ética e intelectual, hasta tal punto que a la expectativa humana sea tan impresionante y atractiva, de tal modo que parezca que por el momento no hay a la vista otro, y sin embargo, ser solo ramas y hojas que oculta la falta de frutos espiritual verdadero. Uno por el conocimiento intelectual y habilidad natural así como el estatus alcanzado en determinada sociedad, puede llegar a ser tan atractivo al ojo humano, pero al mismo tiempo, ser despreciable al ojo de Dios; apto para ser cortado y echado al fuego; uno puede lograr una atractiva apariencia de espiritualidad, y al mismo tiempo estar a punto de ser maldecido, por cuanto no hay nada debajo del follaje que satisfaga al Señor.

4. Dios aborrece la apariencia.

Otra de las lecciones más importantes de este pasaje es que muestra que el Señor aborrece las apariencias. Se ve esta verdad en el juicio que pronuncio contra la frondosa higuera. Este manifiesto aborrecimiento se justifica por las siguientes razones:

a. Las apariencias deshonran al creador. Todo lo que Dios hizo, lo hizo bueno y útil. Cada cosa debe dar el fruto para el que fue originalmente creada, no cumplir eso es muestra de resistencia, rebelión e ingratitud, e i fidelidad hacia el Creador.

b. Las apariencias engañan a los hombres. Los hombres son atraídos naturalmente por la primera impresión que reciben. Se presupone, (como realmente debe ser) que según es la apariencia, así debe ser la esencia y por ende su fruto. La higuera tenía un tronco robusto y muchas hojas, reflejaba que era un árbol saludable, por lo tanto era lógico suponer que poseía el fruto correspondiente a su apariencia. La acción natural del Señor de guiarse por la apariencia del árbol para ir a él en busca de alimento para su cuerpo, nos enseña que el fruto debe corresponder a su apariencia; sin embargo, lo seguido nos muestra que no ocurre así siempre, por esto es necesario comprobarlo sabiendo cual es el fruto que se debe buscar.

Note que el pasaje dice: fue a ver si tal vez hallaba allí algo. Naturalmente los hombres nos guiamos por la primera impresión, pero esto no es suficiente. Es necesario comprobar que lo que nos impresiona realmente tiene lo que buscamos para la satisfacción de nuestra alma. Pero es necesario determinar primero cual es el alimento que necesitan nuestras almas, así podemos buscar en el árbol correcto y darnos cuenta si lo tiene o no.

La Biblia siempre usa la higuera como símbolo del pueblo creyente en genera; es decir la comunidad nominal o visible de los que profesan fe en Dios. Hay comunidades estériles que no proveen alimento espiritual para los hombres. Notemos que la higuera era una verdadera higuera pero no tenia fruto, no tenia alimento. Tal vez podría proveer sombra, pero no proveía alimento.

B. LAS APARIENCIAS FRUSTRAN A LOS HOMBRES

No hay sensación más desagradable que ir con apetito a destapar la olla y no encontrar nada. Muchas personas llegan a algunas iglesias ansiosas de hallar alimento para sus almas y al estar allí todo lo que encuentran es algodón de azúcar, atractivo al ojo pero al tocar el paladar se deshace y nada llega al vientre que satisfaga su hambre. Comen y comen, y cuando se dan cuenta que allí no hay alimento para las necesidades del alma, salen de allí frustrados.

C. ADVERTENCIAS GENERALES

Lo que el Señor hizo con la higuera que no tenia fruto es una clara advertencia del juicio de Dios contra los hombres; lo que es verdadero respecto a los arboles lo es mucho mas respecto a los hombres. En verdad lo que la Biblia dice del juicio determinado para con toda planta que no de buen fruto; lo dice por los hombres.

Dios quiere que aprendamos de la naturaleza, pues si los arboles que no producen merecen ser quitados para que no ocupen espacio y consuman nutrientes e inutilicen la tierra. Cuanto más, los que no creen en Cristo, o los que dicen creer en El, pero en verdad solo se conforman con la apariencia. Respecto a la advertencia podemos ser más específicos:

1. A las naciones. Las naciones a las que ya les ha sido predicado Cristo y no lo han recibido, el Señor les demanda respuesta, y aquella nación en la que no halle fruto de verdadera fe en El oirá una sentencia semejante a la pronunciada contra la higuera. (Mt.25:31-46)

2. A las iglesias Hay iglesias que creen que han alcanzado el clímax de la gloria, piensan que ya no tienen necesidad de nada; han crecido con opulencia, han extendido sus ramas y ostentan un follaje de aparente fertilidad engañosa pero no tienen fruto, pues allí la justicia y la santidad de la verdad nunca nació para estas iglesias. Esta higuera es también una advertencia para estas comunidades. (Ap.3:14-22)

3. Al individuo. La higuera de este pasaje es también una advertencia a las personas que aun son miembros de congregaciones donde han recibido sana palabra, la han absorbido, pero se han convertido en intelectuales de religión, con una fachada de cultura ética y moral, pero no tiene fruto de verdadera fe en Cristo. Falta el amor y la sencillez de la verdad que está en Cristo. Son como los fariseos. Se enorgullecen de sus estrictas tradiciones y su alta dogmática, pero carecen de la verdad sencilla y practica. No estoy en contra de los dogmas, estos son tan importantes como los cimientos de un edificio. Pero tener dogmas, sin fe verdadera que refleje en una vida practica y sencilla, la verdad que esos dogmas encierran, es como edificar una casa de icopor sobre una elevada roca.

Una comunidad religiosa, o una vida religiosa sin Cristo, es solo una higuera con follaje pero sin fruto. El mismo señor dijo: Separados de mí, nada (que satisfaga a Dios) podéis hacer. Jn.15:1-6. La invitación es a venir y a permanecer en Cristo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: